La Puerta del Sol vivió la tarde-noche del jueves una nueva jornada de tensión por la convocatoria ilegal de los llamados «laicistas indignados», contrarios a la visita del Papa con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud 2011.

Como ya ocurrió en la noche del miércoles, los «laicistas indignados» –unos 300 según fuentes policiales–, dedicaron toda su reivindicación a insultar a los jóvenes católicos que pasaban por la plaza del Sol tras escuchar al Santo Padre en Cibeles.

A pesar de ser una manifestación ilegal y haber un fuerte dispositivo policial, los «laicistas indignados» ejercieron una provocación anti-católica, cantando consignas contra el Papa y con pancartas mostrando su rechazo a la celebración de la JMJ con fondos públicos en plena crisis económica.

Gracias al fuerte dispositivo policial desplegado en Sol, la Policía consiguió mantener separados a ambos grupos, que se lanzaban respectivamente consignas provocadoras. Así, a los gritos de ´Esa mochila la he pagado yo´, ´Más educación, menos religión´ y ´Ni dios nos representa´, se respondía con otras consignas como ´Nuestro Papa es el mejor´ o gritos de ´Viva el Papa´.

A pesar de la tensión, la presencia policial, que rondó el centenar de agentes, permitió mantener a ambos colectivos separados ante la mirada curiosa de la mayoría de peregrinos y turistas, que se quedaban en la zona para contemplar la escena.

Hacia las 22.30 horas llegaron al lugar más efectivos de Policía Nacional y Policía Municipal, que mantuvieron al grupo dividido, si bien una parte de los manifestantes comenzó a mezclarse con los peregrinos que se dirigían hacia la calle Mayor para asistir a una procesión.

Media hora más tarde, los agentes decidieron comenzar a desalojar a los manifestantes que aún se encontraban en Sol. Así, los condujeron hasta Carretas, donde comenzaron a ´barrerlos´ calle arriba para dirigirlos hacia la plaza de Jacinto Benavente.

Además, un agente de Policía Nacional también increpó y pidió la documentación a dos turistas alemanes que estaban haciendo fotos de la protesta, al considerar que no estaban autorizados a ello por no ser periodistas.

A pesar de la carga, los ´indignados´ intentaron continuar su protesta en la plaza de Jacinto Benavente, aunque la dispersión y la presencia policial, así como el continuo paso de peregrinos y otros ciudadanos, acabaron diluyendo su protesta, aunque un pequeño grupo se volvió a juntar en la plaza de Tirso de Molina para seguir adelante, informa Europa Press