En Bangladesh cientos de jóvenes católicos se reunieron durante varios días y anunciaron el Evangelio a los jóvenes a los que se encontraban. La experiencia ha sido para ellos maravillosa. Uno de los participantes fue el universitario Jewel Tripura, que asegura a la agencia Fides que “hemos oído la Bueba Buena. Este seminario me ha cambiado y me siento un hombre completo. La gente joven son el futuro de la Iglesia y son muchos los alejados. Debemos luchar por ellos”.

Cabe recordar que Bangladesh es un país islámico y que sólo tiene un 0,6% de católicos. Aún así es una minoría viva y floreciente. Recientemente se ordenaron 13 nuevos sacerdotes que servirán a los casi 600.000 católicos del país.

El entusiasmo fue la tónica general de la reunión de cinco días para los jóvenes, que se celebró en Natore, un área cerca de Bonpara, en la diócesis de Rajshahi. Alrededor de 400 jóvenes estudiantes y académicos participaron en el programa llevado a cabo por la Comisión Episcopal de Juventud (CE-Y), titulado: "La juventud asiática animada vivir el Evangelio entre muchas culturas".

Jewel Tripura, proveniente de una zona tribal en la zona montañosa de Thanchi, dijo a la agencia AsiaNews: "Me di cuenta de que tengo que trabajar para los jóvenes de nuestra zona, donde está mi casa".


Entre los objetivos de la Iglesia está precisamente promover la fe cristiana entre los jóvenes, haciéndoles tomar conciencia de la realidad social, económica y política. El objetivo es madurar a los jóvenes a ser ciudadanos responsables y animarles a desempeñar un papel importante en la Iglesia y en la sociedad, la creación de relaciones fraternales con todos.

El seminario ha tenido momentos de estudio, pero también momentos de visitar algunas familias cristianas de la diócesis. "Hemos aprendido mucho de ellos - explica la joya. La única fe me ha hecho sentir una fuerte unidad con ellos".

Profunda Gomes, otro estudiante universitario, piensa en los días vividos junto con cientos de sus compañeros: "Hemos construido una buena amistad y hemos aprendido unos de otros. Estamos decididos a hacer algo bueno para la Iglesia".


De acuerdo con las directivas de la Comisión Episcopal de Juventud, estos momentos educativos son también la manera de ayudar a los jóvenes a ser libres de la esclavitud del consumismo, el materialismo, el capitalismo, para construir una sociedad basada en los principios de hermandad y la no violencia.

El coordinador nacional de la Comisión destacó que "los jóvenes tenemos que para vivir para la Iglesia, para nuestro país, por el bien común del mundo."

Monseñor Gervas Rozario, arzobispo de Rajshahi, que participó en el seminario estos días, concluyó asegurando que "nuestros jóvenes necesitan ser como la sal”.