1331. 20 de agosto. En Joué-sur-Erdre.

Dondequiera que te encuentres estas en Mí y eres para Mí. Nada podría separarnos, con la excepción de una falta tuya. Porque tú no sobrepasas el Amor con que te rodeo. Sírvele. Sírveme a Mí, que en Mi efusión de afecto tanto te he servido. ¿Qué es lo que he dejado de hacer por ti, Mi pequeña?

Y si tienes que sufrir, sufre conmigo. Yo conocí todas esas incomodidades de la temperatura por los caminos, igual que tú. Únete siempre; es una disposición de espíritu que mucho Me complace, porque es un acto de amor, un impulso hacia Mí. Y Yo recibo vuestra Fe y la recompenso con una Gracia. Y si tú respondes a Ella, Yo te contesto con una Gracia todavía mayor. Es así como, subiendo escalón tras escalón, podéis vosotros alcanzar en poco tiempo un grado de elevación que no suponíais. Mis Dones no se detienen, pues Yo pongo Mi Alegría en comunicarme sin fin."

  

 Gabriela Bossis (1874-1950) fue la menor de cuatro hijos en una familia católica francesa que la educó cristianamente. Se diplomó en enfermería y sirvió como tal en las misiones de Camerún, por lo que fue condecorada. Fue una persona abierta y comunicativa muy entregada a Cristo, pero que no sintió la vocación religiosa. En 1923 escribió su primera comedia, alcanzó celebridad por obras entretenidas y edificantes que se estrenaron en  numerosos países, incluso interpretando ella algún papel. En 1936 comenzó a transcribir sus diálogos con el Señor, una experiencia mística que vivió durante años. Fue dirigida espiritualmente por varios sacerdotes, que dieron luego testimonio de su paz interior. En uno de sus cuadernos escribe las siguientes palabras que escuchó de Cristo: "Tú has estado siempre bajo mi dirección". Todos esos escritos se agruparon en volúmenes agrupados bajo el título Él y yo. Murió después de experimentar durante varios meses dolencias respiratorias y pérdida de visión, que sobrellevó con el mismo espíritu de conformidad con la voluntad de Dios que guió toda su vida.