790. 15 de noviebre, Hora Santa. Sola en Saint-Clair. "Tú, que estando en Jerusalén
pudiste pasearte por el Jardín de Mi Agonía, acércate ahora a Mí y consuélame. Encántame.
Ofrece al Padre Mi Sudor para la conversión de los pecadores y la liberación de las almas del
Purgatorio. Eres Mi privilegiada: ora conmigo. Juntos los dos. Ofrezcamos también los dolores de Mi Madre, que desde lejos participaba en Mi Dolor. ¿Me ves bien en el Jardín? Recuerda la escena. 
Considera Mi Corazón casi moribundo, todo El tendiendo violentamente a la salvación del
Mundo."

791. 16 de noviembre. "¿Temer? Claro que sí: hay que temer Mis Juicios, temer ante Mi Ley, temer ante la Grandeza de Mi Divinidad.
Pero no debes tener miedo de Mí en tu vida. Yo Soy todo Bondad, Amor y Misericordia. Acércate a tu Zarza ardiente, que arde sin consumirse."

792. 19 de noviembre, a las 5:30 Via Crucis. Yo decía: "Grito tan fuerte mi amor, que
Tú no oirás los martillazos.. "El;"Tengo una gran necesidad de ser consolado. Fui condenado a
muerte, y a ese tipo de muerte, ¿te lo puedes imaginar?" "Yo querría ser condenada a muerte
para poderte ofrecer, Señor, lo que sintiera." El: "Entonces, ofréceme desde ahora tu aceptación de la muerte en obediencia a una ley divina y para la glorificación de Dios, para la disminución del mal sobre la Tierra, para la exaltación de la Santa Cruz.

Acuérdate, cuando la Cruz resbaló en su hoyo, el ruido del choque fue oído en el Limbo donde tantas almas aguardabas la venida de su Salvador. Se estremecieron de alegría y de Esperanza. Cuando el Amor a la Cruz penetra en un alma, el Alma vive en un gozo que el Mundo no pueda conocer. Porque el Mundo no tiene sino placeres, pero la Alegría Me pertenece a Mí. Y también, amiga Mía, a los que son Míos."