1252. 30 de junio, después de la Comunión. "¿Por qué no habrías tú de adquirir el hábito de hacer siempre lo más perfecto? Pero sin hacer un voto que podría inquietarte. Sería el deseo y el propósito de hacer lo que haces, no solamente bien hecho, sino con la mayor perfección que te sea posible. Yo tendría con eso una Gloría mayor y los pecadores recibirían también su parte. No temas. Avanza con intrepidez, estamos juntos tú y Yo."


1253. 10 de julio. Yo tenía la voluntad de amar y adorar la Preciosa Sangre, pero estaba distraída e indiferente. El: "Ya ves que no eres sino una pequeñuela de recursos bien limitados. Tienes la incapacidad de una niña. Pero ofréceme tu debilidad: pídeme que Yo te reemplace y Yo no Me negaré."

1254. 2 de julio. "Ve, ve a encontrarla al tren. Que nunca se te escape una ocasión de dar gusto a los demás, como si de Mí mismo se tratara. ¡Una gentileza puede hacer tanto bien! A veces es como el principio de un milagro en un corazón, que se enternece de que alguien haya sido bueno para con él."

  

 Gabriela Bossis (1874-1950) fue la menor de cuatro hijos en una familia católica francesa que la educó cristianamente. Se diplomó en enfermería y sirvió como tal en las misiones de Camerún, por lo que fue condecorada. Fue una persona abierta y comunicativa muy entregada a Cristo, pero que no sintió la vocación religiosa. En 1923 escribió su primera comedia, alcanzó celebridad por obras entretenidas y edificantes que se estrenaron en  numerosos países, incluso interpretando ella algún papel. En 1936 comenzó a transcribir sus diálogos con el Señor, una experiencia mística que vivió durante años. Fue dirigida espiritualmente por varios sacerdotes, que dieron luego testimonio de su paz interior. En uno de sus cuadernos escribe las siguientes palabras que escuchó de Cristo: "Tú has estado siempre bajo mi dirección". Todos esos escritos se agruparon en volúmenes agrupados bajo el título Él y yo. Murió después de experimentar durante varios meses dolencias respiratorias y pérdida de visión, que sobrellevó con el mismo espíritu de conformidad con la voluntad de Dios que guió toda su vida.