El cardenal Juan José Omella, presidente de la Conferencia Episcopal Española, y el cardenal Antonio Cañizares, arzobispo de Valencia y antiguo prefecto de la Congregación para el Culto Divino, coincidieron en señalar que el informe de 385 páginas del diario El País sobre casos de abusos en la Iglesia española hace muchas acusaciones sin ofrecer datos que permitan una investigación ulterior.

Hicieron estas manifestaciones en la rueda de prensa convocada en Roma este viernes tras la visita ad limina al Papa Francisco, que hicieron junto al arzobispo de Tarragona, Joan Planellas, y todos los obispos de sus respectivas provincias eclesiásticas.

El informe

El 19 de diciembre, El País publicó un reportaje con cifras sobre acusaciones de abusos sexuales a menores en entornos eclesiales desde los años 40, que elevaba a 251 el número de supuestos abusadores. El artículo era resultado de una investigación que partía de la petición a los lectores de que informasen de los casos de abusos de que tuviesen noticia.

Los obispos españoles de tres provincias eclesiásticas levantinas, recibidas este viernes por el Papa en visita 'ad limina'.

El corresponsal del diario de izquierdas madrileño preguntó a los obispos (minuto 16:30 en el vídeo de abajo) si este informe había sido tratado en la reunión con el Papa, qué pasos se habían dado para profundizar en las denuncias contenidas en él y si entre éstos figuraba la creación de una comisión independiente nacional como la francesa (el cuestionado Informe Sauvé: ver el análisis de ReL aquí y aquí).

"Prudencia"

El cardenal Omella recordó que la Iglesia española ya tiene establecida una comisión por cada diócesis "para recoger las denuncias, para acompañar a esas personas que se sienten heridas y evitar también que en el futuro esas cosas vuelvan a suceder", además de las investigaciones por parte de la vicaría judicial. Por tanto, "multiplicar entes sin necesidad" creando una nueva comisión "no es necesario". 

Especificó que así lo han explicado al Papa y a la Congregación para la Doctrina de la Fe, competente en el asunto, y a la Santa Sede "le han parecido bien" los protocolos establecidos, acordando resolver "sobre la marcha" las posibles dificultades.

Respecto al informe de El País, el cardenal Omella explicó que ha sido enviado "a todas las diócesis y a los religiosos” y las diócesis van contestando, pero algunas han escrito al diario  pidiendo datos, porque el informe presenta algunos casos de los que "no hay datos": "Digan de quién se trata y nosotros investigamos”. El deseo de la Iglesia es "esclarecer y llevarlo todo a término tal como está mandado por los protocolos de la Santa Sede y por los tribunales civiles".

 

“Ojalá que otras tantas instituciones hagan ese camino, que de alguna manera y ‘bien que mal’ hemos ido avanzando en la Iglesia. Ojalá que todas las instituciones lo hagan para evitar esa lacra o ese mal que afecta a tantos ámbitos de la sociedad”, añadió el arzobispo de Barcelona. 

Por su parte, el cardenal Cañizares pidió la palabra para lamentar que muchas de las acusaciones de El País no aportasen información que facilitase la investigación: “No es prudente denunciar sin dar datos”. Dijo que las decisiones en el tema de los abusos “se están tomando con máxima prudencia", y pidió también, reiterando la palabra, "prudencia" a los medios de comunicación: "El País no la ha tenido, lo digo públicamente".