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Fiesta en Fátima: mil flores, más de 20 obispos y doscientos mil peregrinos con sus anhelos

A la misa en Fátima del día 13 acudieron unos 180.000 peregrinos; a la procesión con velas la noche antes, unos 250.000.

Voluntarios de la Orden de Malta llevan la imagen de la Virgen en Fátima el 13 de mayo de 2026Luis Oliveira, Santuario de Fátima

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El 13 de mayo se celebran las apariciones de la Virgen de Fátima y es fiesta grande en el santuario mariano portugués. Sucedió el 13 de mayo de 1917 en Cova da Iria. Pese a varios días de lluvias y cielos encapotados, unos 180.000 peregrinos acudieron el miércoles 13 a la explanada de oración en el santuario. La noche antes, en la procesión con velas, participaron unos 250.000 peregrinos.

"No basta con admirar Fátima. Es necesario vivir Fátima. No basta con encender una vela. Es necesario convertirse en luz. No basta con pasar por este lugar. Es necesario dejar que este lugar fluya por nuestras vidas. Fátima no es un destino. Fátima es un punto de partida", proclamó a los peregrinos el Patriarca de Lisboa, Rui Valério, en su homilía durante la Misa Internacional.

«Nos proponemos llevar esperanza a los desanimados, reconciliación donde hay división, paz donde hay violencia, luz donde hay oscuridad. No teman ser luz. No teman ser santos. No teman mostrar al mundo la belleza de Dios», concluyó.

Se cumplen 45 años desde que intentaron asesinar a Juan Pablo II en Roma: él atribuyó su salvación a la Virgen de Fátima. En esta misa se utilizó, como signo, el cáliz que el Papa polaco donó al Santuario de Fátima.

También se cumplen 9 años desde la canonización de los Pastorcitos de Fátima, Francisco y Jacinta Marto. El arzobispo Rui Valério destacó su ejemplo: "Cuando Dios encuentra un corazón dispuesto, una pequeña llama puede iluminar el mundo entero". 

Durante la adoración eucarística, habló la hermana Inês Vasconcelos, de la Congregación de las Siervas de Nuestra Señora de Fátima. «Como los santos pastorcitos Francisco y Jacinta Marto, unamos nuestro sufrimiento al de Jesús en la Cruz, por la paz, por la salvación del mundo. Hagamos de nuestra fragilidad un lugar de encuentro, abracemos como propias las palabras de confianza de Lucía en su diario: “Yo también espero en la protección del Inmaculado Corazón de María, que siempre será mi refugio, mi guía, mi fuerza, la luz de mi camino”».

La vigilia con velas y mil flores

En la vigilia de oración con velas, el día 12 por la noche, el Patriarca de Lisboa recordó el centro del mensaje de la Virgen a los 250.000 asistentes. "Viene al encuentro de un mundo herido —como el nuestro— y trae un mensaje sencillo pero exigente: oración, penitencia, conversión, confianza en Dios".

En la noche concelebraron el obispo de Leiria-Fátima, José Ornelas, y el cardenal António Marto, obispo emérito de la misma diócesis, además de 22 obispos (portugueses y peregrinos), 208 sacerdotes y 27 diáconos.

Vigilia y procesión con velas en el santuario de Fátima el 12 de mayo de 2026Luis Oliveira, Santuario de Fátima

La imagen de la Virgen procesionó en una plataforma con mil flores, una tarea que requirió aproximadamente 10 horas de dedicación, explica el santuario. Son hortensias, tulipanes, claveles, orquídeas dendrobium, narcisos, ornithogalums y peonías.

En Roma, el Papa León XIV en la audiencia del miércoles, mencionó al santuario: "En ese lugar, tan querido por todos los cristianos, se congregan hoy numerosos peregrinos de los cinco continentes: su presencia es un signo de la necesidad de consuelo, unidad y esperanza para los pueblos de nuestro tiempo".

Los anhelos de los peregrinos

Muchos peregrinos cuentan sus experiencias, deseos y motivaciones a la web del santuario portugués.

Inês Águas, peregrina portuguesa, de Resende, llegó con otros 22 peregrinos. "A la entrada del Santuario, las lágrimas caen sin que nos demos cuenta. Es una sensación de paz al entrar aquí, un alivio del dolor. Aquí sentimos que nos hemos liberado de todo", explica.

Sara Santos, que llegó caminando siete días desde Atalaia do Campo, está en su octava peregrinación. "Somos un grupo de siete personas a las que animé a venir. En el camino hay tiempo para todo: para jugar, para aliviar el dolor, para pensar, en silencio, para rezar… Al final, tras esta experiencia, perdura una amistad muy profunda", dice.

Peregrinos portugueses, de Alcaçovas, en ruta hacia Fátima en mayo de 2026santuario de fátima

Ana Borges ha recorrido a pie 260 kilómetros desde Vila Real, en Trás-os-Montes. "La fe mueve montañas, y tengo mucha fe en la Virgen María. Este año quise emprender mi propio viaje, vivir esta experiencia a solas. Durante los seis días del viaje, miramos hacia nuestro interior, reflexionamos sobre la vida, oramos, descansamos… Incluso cuando estamos desorientados, la Madre nos envía señales para guiarnos hasta aquí", explica.

Ana detalla una experiencia: "Tenía tres ampollas en los pies y, en un supermercado donde fui a comprar compresas y desinfectante, una señora llamada Maria do Céu [María del Cielo], que era enfermera, se ofreció a curármelas. Me llevó en su coche al centro de salud y me cuidó para que pudiera continuar mi viaje hasta aquí. Le estoy muy agradecida. ¡Venir aquí es como volver a nacer!”.

Andreia Serra es una madre que piensa en su hijo que falleció. "Vengo por mis hijos, especialmente por el hijo que ya no está aquí, a quien encomendé a los brazos de la Virgen… Por eso hago este viaje. Porque la considero mi Madre. Y, como hija, también me enojo con ella, con mis problemas, pero siempre es en su abrazo donde busco la fuerza que necesito. Es la fe la que nos salva y nos impide amargarnos", explica, con lágrimas, abrazada por su hermano.

Raúl Bragança peregrina cada año a Fátima, desde 1999. Sale de Gondomar, en Oporto. "Vine con un grupo de 57 personas y, además de la fe, mi motivación y misión es ayudar a los demás. Siempre vengo bromeando, pero cuando alguien sufre más, le hablo de fe y le muestro fotos mías de peregrinaciones anteriores para darle ánimo y fuerza", explica.

Pedro Martelo es guía y peregrino desde hace 28 años, dirige un grupo de 115 peregrinos. "Estoy muy agradecido por todo lo que he tenido en la vida: una familia maravillosa, salud, paz, trabajo… Tenemos todo lo necesario para ser felices. Por eso vengo, agradecido y para guiar a estas personas. Hay dificultades en el camino, pero al llegar desaparecen". 

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