León XIV modifica la Pontificia Academia de la Vida: ahora tendrá sostenedores

Renzo Pegoraro es desde mayo de 2025 el presidente de la Pontificia Academia de la Vida
Juan Pablo II fundó en 1994 la Academia Pontificia para la Vida para "la defensa y la promoción del valor de la vida humana y de la dignidad de la persona". En 2016 el Papa Francisco le dio unos nuevos estatutos, y durante su pontificado se centró más en los aspectos académicos y de investigación científica y ética.
Ahora, culminando un proceso de más de un año de análisis, el Papa León XIV ha firmado el nuevo Estatuto para la Academia. Prácticamente mantiene la misma normativa que antes, pero introduce una nueva figura, los "sostenitori" (que se puede traducir en español como "sostenedores"; RAE: que sostiene, protector, valedor).
Según la norma nueva "los sostenedores se identifican con sus objetivos institucionales y contribuyen, mediante su apoyo, a la ejecución de sus actividades y al logro de sus objetivos estatutarios. Los sostenedores, previa aprobación de la Secretaría de Estado, son nombrados por la Junta Directiva por un período de tres años y pueden ser reelegidos, por resolución del mismo órgano, por un máximo de dos mandatos consecutivos".
Se entiende que no son tanto académicos, clérigos y analistas o estudiosos (para lo cual hay otras categorías) como personas, no del ámbito académico, que pueden apoyar sus causas, bien con dinero, bien con otros recursos o estructuras.
Financiar becas, congresos e investigaciones bioéticas
La Academia se financia a través de la Fundación Vitae Mysterium, que, cuando consigue fondos suficientes, puede patrocinar investigaciones "de formación en bioética, especialmente para personas en países en desarrollo o en zonas donde la cultura de la vida necesita mayor apoyo".
El nuevo Estatuto aclara con más detalle las responsabilidades del Presidente y reafirma el papel ejecutivo y coordinador de la Oficina Central.
Académicos de cualquier religión
Los estatutos siguen manteniendo que "los académicos son elegidos, sin discriminación religiosa alguna, entre personalidades eclesiásticas, religiosas y laicas pertenecientes a diversas nacionalidades, expertos en disciplinas relativas a la vida humana (medicina, ciencias biológicas, teología, filosofía, antropología, derecho, sociología, etc.). Los nuevos Académicos se comprometen a promover y defender los principios relativos al valor de la vida y a la dignidad de la persona humana, interpretados de acuerdo con el Magisterio de la Iglesia".
Los Miembros Ordinarios pueden alcanzar un máximo de setenta. "Son nombrados por un período de cinco años por el Santo Padre, previa consulta al Consejo de Administración, en función de sus cualificaciones académicas, su probada integridad y competencia profesional, y su leal servicio en la defensa y promoción del derecho a la vida de todo ser humano", detalla el estatuto.
Pegoraro: un director sacerdote, experto en bioética
Desde mayo de 2025, por designación del Papa León XIV, el nuevo presidente de la academia es el italiano Renzo Pegoraro. Nacido en 1959, se licenció en Medicina y Cirugía en 1985, fue ordenado sacerdote diocesano en Padua en 1989 y luego obtuvo una Licenciatura en Teología Moral y un Diploma en Bioética Avanzada. En 1993, se convirtió en profesor de Bioética en la Facultad de Teología del Norte de Italia y Secretario General de la “Fundación Lanza” (Centro de Estudios Avanzados en Bioética). Ha sido durante muchos años profesor de Ética de la Enfermería en el Hospital Pediátrico Niño Jesús, dependiente del Vaticano. Fue presidente de 2010 a 2013 de la Asociación Europea de Centros de Ética Médica.