Martes, 26 de marzo de 2019

Religión en Libertad

Paganismo no es gratis


por Enrique García-Máiquez

Opinión

TAGS:

Un artículo de Ramón González Ferriz titulado ¡Por Zeus! No somos cada vez más laicos, somos cada vez más paganos! me llevó a un artículo de Ross Douthat titulado The Return of Paganism que me llevó (en el deseo) a un libro de Steven D. Smith, titulado Pagans and Christians in the City. Tanta vuelta y revuelta no era inútil. Los tres plantean una cuestión importante y, lo que es peor, verdadera: Occidente va dejando de ser cristiano, no para ser ateo, sino pagano.

Todos son conscientes de lo que decía Chesterton: "El término 'pagano' es continuamente usado en la ficción y en la literatura ligera como si significase un hombre sin ninguna religión cuando era, por lo general, un hombre con media docena de ellas". Hasta ahí, podría ser una moda vintage, un revival nostálgico. Sin embargo, no terminan de explicar las implicaciones que eso conlleva, o porque no caen o porque no quieren ponerse cenizos. Lo mío es caer ceniciento, así que vamos.

Lo primero que requiere el paganismo es divorciar la razón de la fe o de las heterogéneas fes múltiples. Lo recordarán de su bachillerato: por un lado, el logos; por otros, los mitos. El milagro intelectual del cristianismo fue unir razón y fe. Por supuesto, es más cómodo no hacer el sumo esfuerzo de razonar lo que uno cree, pero el problema a medio plazo es que eso aboca a la imposición de las creencias por la fuerza o a un subjetivismo radical o a ambos a la vez, paradójicamente, y ahoga, en todo caso, la posibilidad de sanas discusiones. El discurso único y la censura políticamente correcta que nos rodean son signos inquietantes, aunque implícitos, de neopaganismo.

La otra consecuencia es el regreso del chivo expiatorio. El paganismo necesita víctimas propiciatorias por complejos mecanismos antropológicos que explica, con deslumbrante claridad, René Girard en La violencia y lo sagrado (1972) y en Veo a Satán caer como el relámpago (1999). Si me está quedando un artículo muy pedante, no se preocupen: la serie Vikingos, tan millennial, lo explica a lo gore. Cuando el último argumento a su favor es gritar que «el aborto es sagrado», se despiertan sinestros ecos que resuenan mucho a Moloch.

Siento traer estos ecos aquí, pero las resonancias populares del paganismo suelen ser las de andar descalzos por los prados con un rasgueo de arpas y bebiendo hidromiel a gollete, y no. El paganismo no fue ni es ni saldrá nunca gratis.

Publicado en Diario de Cádiz.

5€ Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
10€ Gracias a tu donativo habrá personas que podrán conocer a Dios
50€ Con tu ayuda podremos llevar esperanza a las periferias digitales
Otra cantidad Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit. Ex facilis officia sapiente recusandae neque, asperiores labore numquam dolorum ut, illo provident voluptatibus.
Si prefieres, contacta con nosotros en el 91 594 09 22 de lunes a viernes de 9:00h a 15:30h
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter

¡No te pierdas las mejores historias de hoy!

Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria

Sólo si tu nos ayudas podremos continuar haciendo noticias como esta

DONA AHORA