Religión en Libertad

Argüello perfila al Papa León y recuerda gestos del Papa Francisco

Raquel Caldas entrevista a Luis Argüello, el presidente de los obispos españoles, acerca de la visita de León XIV a España y de su figura. 

Argüello compartió mesa con él varios días en el Sínodo de la Sinodalidad cuando era sólo el cardenal Robert Prevost. Por eso, cuando salió al balcón de San Pedro ya como Papa, le emocionó: un conocido era elegido pontífice.

"Es americano del norte y del sur, podríamos decir. Es matemático y filósofo. Es teólogo y experto en derecho canónico. Ha sido pastor de una iglesia particular y prior de una congregación religiosa. Ha estado en el extremo del mundo y en Roma. En ese sentido tiene una preparación muy singular", va enumerando.

"En el círculo menor del sínodo me llamó la atención que trataba de ir a las cuestiones más nucleares de lo que se planteaba en el sínodo, porque surgían temas muy variopintos. Cuando nos recibió a la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal en el mes de noviembre pasado, esta impresión se confirmó. Él tuvo mucho deseo de que los obispos habláramos cada uno de nuestra propia diócesis, que le contáramos cosas de la Iglesia en España y luego él ya nos hizo su reflexión al mismo tiempo que prácticamente nos dio a entender que iba a venir a España", añade.

Argüello piensa que "en estas últimas semanas el Papa León ha emergido como una luz o como una bandera, que viniendo de la ciudad de Dios ha entrado en la ciudad de los hombres y saluda con la paz del Resucitado y convoca desde ahí a unos nuevos pasos en nuestra convivencia" (parece que se refiere a su oposición a las retóricas de guerra de Donald Trump).

Detalla que el Papa visitó España varias veces como prior general de los agustinos.

"Siendo ya cardenal, una vez que vino a Madrid, no sé por qué asunto, cogió un coche y se fue a Valladolid sin que los agustinos de Valladolid lo supieran, para visitar en un barrio a una familia de peruanos que había conocido en Perú, que sabía que se habían venido a España, que habían tenido un hijo. Quiso acercarse saludarles, estar un rato con ellos y volver a Madrid. Porque a Robert Prevost le gustaba mucho conducir", detalla el arzobispo de Valladolid.

"Con Francisco comenzamos ya una serie de papas que ni estuvieron en el aula conciliar ni hicieron la recepción primera del Concilio [Vaticano II] sino que les toca profundizar en el concilio", apunta Argüello. Cree que León XIV recoge el mandato a evangelizar, llegando a los pobres, y también el de trabajar la Doctrina Social de la Iglesia, y temas novedosos como la inteligencia artificial.

También cree que trabajará temas de la relación que hay entre fe y razón, entre fe y afecto y amor, "esa otra obra magna de San Agustín que es el coloquio entre la ciudad de Dios y la ciudad de los hombres".

Argüello también habla de algunos recuerdos con el Papa Francisco y expresiones argentinas que usaba. Cuando le nombró obispo auxiliar, el Papa Francisco le dijo: "He visto a Ricardo [Blázquez], tu arzobispo, como un perro con tres colas, que es una argentina que expresa que uno está muy contento". Otra vez, ya como secretario de los obispos ante ruedas de prensa, Francisco le dijo: "Veo algún vídeo de cómo te defiendes con la prensa y veo que regateas bien a los periodistas, ¿no?, que gambeteas". "Siempre me sorprendió el conocimiento que tenía [Francisco] de la Iglesia española", admite, aunque lo atribuye a sus conexiones con jesuitas del país.

Cree que la visita de León XIV invita a "levantarse un poco por encima" de "eso que los periodistas llamáis la polarización". "Muchas de las imágenes que nos llegan de las cortes en el telediario son de permanentes enfrentamientos", recuerda. El Papa es una figura que habla "por el bien común, no solo nacional e internacional y a edificar la paz desde lo concreto".

El mensaje de levantar la mirada puede ayudar a muchos, dice. "Levantar la mirada de su propio ombligo, levantar la mirada de las cosas que nos agobian, que que no hacemos más que dar vueltas sobre nosotros mismos y encorvarnos, eso no nos hace bien y también dificulta las relaciones con los otros... Este alzar la mirada, eh, dicho para todos, busquemos un punto común alzando la mirada que luego nos permita entrelazar las manos", finaliza. [20 min.]

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