Religión en Libertad

A través de la campaña "Reza con el Papa", impulsada por la Red Mundial de Oración del Papa, León XIV convoca a los fieles y a las personas de buena voluntad a unirse en el mes de mayo con una intención clara: "Por una alimentación para todos".

El Papa invita a los creyentes a agradecer cada alimento, consumir con sencillez y a compartir con alegría, reconociendo que los frutos de la tierra no son una propiedad privada, sino un "don de Dios destinado a todos, no solo a unos pocos". Anima a pasar de la "lógica del consumo egoísta a una cultura de solidaridad".

Esto implica, dice, apoyar a bancos de alimentos, sensibilizar y optar por estilos de vida más sobrios y responsables.

La campaña de oración da datos del Programa Mundial de Alimentos: 318 millones de personas enfrentan en 2026 crisis de hambre. La inestabilidad, especialmente en Oriente Medio, amenaza con empujar a otros 45 millones de personas hacia una situación de hambre aguda en los próximos meses. La ONU calculaba que 673 millones de personas sufrieron hambre en 2024, con más de 2.600 millones de personas imposibilitadas de acceder a una dieta saludable.

Al mismo tiempo, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señala que el mundo desperdicia más de 1.000 millones de toneladas de alimentos.

Por eso el Papa exhorta: "Que nadie quede excluido de la mesa común".

Oración de mayo con León XIV

  • En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén. Señor de la creación, Tú nos diste la tierra fecunda y, con ella, nuestro pan de cada día, como signo de tu amor y providencia.
  • Hoy reconocemos con dolor que millones de hermanos y hermanas siguen padeciendo hambre, mientras tantos bienes se desperdician en nuestras mesas.
  • Despierta en nosotros una nueva conciencia: que aprendamos a agradecer cada alimento, a consumir con sencillez, a compartir con alegría, y a cuidar los frutos de la tierra como un don tuyo, destinado a todos, no solo a unos pocos.
  • Padre bueno, haznos capaces de transformar la lógica del consumo egoísta en una cultura de solidaridad. Que nuestras comunidades promuevan gestos concretos: campañas de sensibilización, bancos de alimentos, y un estilo de vida sobrio y responsable.
  • Tú que nos enviaste a tu amado Hijo Jesús, pan partido para la vida del mundo, danos un corazón nuevo, con hambre de justicia y sed de fraternidad. Que nadie quede excluido de la mesa común, y que tu Espíritu nos enseñe a mirar el pan no como un objeto de consumo, sino como un signo de comunión y cuidado.

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