Religión en Libertad

En el Hospital Psiquiátrico Jean Pierre Olie de Malabo, en su primer día en Guinea Ecuatorial, el Papa León habló en español de sus sentimientos. También hablaban en español los testimonios que le recibieron. La fluidez del Papa en el idioma hizo que el encuentro sea muy vivo y cercano para el espectador hispanohablante.

Por un lado, dijo que siente tristeza por los pacientes y sus familias. Sin embargo, por otro lado, admira y se siente reconfortado por todo el trabajo realizado para «servir a la vida humana».

León XIV ve que en este hospital «prevalece la alegría», que surge de reunirse en nombre del Señor y de cuidar a aquellos cuya salud es frágil. Se sintió conmovido por los testimonios, incluido el del director del hospital, el profesor Bechir Ben Hadj Ali. El director explicó que «una sociedad verdaderamente grande no es aquella que oculta sus debilidades, sino aquella que las rodea de amor». Esto es cierto, subrayó el Papa, ya que es un principio de una civilización basada en el cristianismo.

Jesús llama a todos a amar a sus hermanos y hermanas con palabras y con hechos. Un centro como el hospital psiquiátrico Jean Pierre Olie puede ser un signo de esta civilización del amor.

«Dios no quiere que nos quedemos así. No, Dios no quiere que sigamos enfermos para siempre; quiere curarnos». El Evangelio lo revela más de una vez. «Un hospital, especialmente uno con una misión cristiana», subrayó el Santo Padre, «es un lugar donde se acoge a la persona tal como es y se la respeta en su fragilidad, para que pueda recibir ayuda para mejorar según una visión holística». Este sentido espiritual es esencial para esta labor, señaló.  [35 min 25 s]

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