Religión en Libertad

El Rey al Papa misionero: homenaje a la caridad, mención a San Juan, Santa Teresa... y a los abusos

El Rey Felipe VI valora el trabajo de los misioneros, de miles de voluntarios, de la fe católica en la cultura española y el trabajo por la paz del Papa.

El Rey, la Reina, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía con el Papa León XIV en la Sala de las Columnas del Palacio Real en MadridVaticanNews

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En la Sala de las Columnas del Palacio Real de Madrid, escenario de grandes acontecimientos como la firma de la unión de España a la Comunidad Europea o la abdicación del Rey Juan Carlos en 2014, el Rey Felipe VI dio la bienvenida a León XIV ante las autoridades políticas del país, líderes de partidos, de instituciones autonómicas y nacionales, del poder legislativo, ejecutivo y judicial. Estaban también los ex-presidentes Felipe González (PSOE), José María Aznar (PP) y Mariano Rajoy (PP), pero no el ex-presidente José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), implicado en procesos judiciales.

Las raíces hispanas del Papa

El Rey destacó la conexión del Papa con España a través de la lengua española, "una lengua que es también la vuestra, gracias a vuestros años de vida misionera en Perú, primero con la orden de San Agustín, luego como obispo de Chiclayo".

"Llegáis a un país donde está una parte de vuestras raíces", añadió, en lo que parece una alusión a lejanos antepasados españoles que se pueden rastrear en el s.XVI y luego en la Cuba española.

El rey presentó a los españoles como un pueblo "solidario", "creativo" y "cosmopolita".

Destacó que en este viaje un Pontífice llega "por primera vez en la historia a las Islas Canarias". "Gracias por la generosidad y sensibilidad que demostráis con la intensidad y extensión de esta visita", añadió.

Importancia del catolicismo en la cultura española

El Rey declaró con claridad que "sin la fe católica nuestra cultura no se entendería".

Luego enumeró algunos de los efectos de esta fe. "Lo está en el día a día, en las tradiciones, en las festividades. Está en el sentido de comunidad, en la espiritualidad popular, en el testimonio de místicos como San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila, y en el testimonio de la fe sencilla de millones de personas". (El Papa después basaría parte de su discurso en el poema de San Juan de la Cruz "En una noche oscura").

El Rey reconoció también "el compromiso y acción social de la Iglesia Católica", tanto de los clérigos como de los "voluntarios que acogen en comedores y residencias". Mencionó específicamente a "miles de misioneros en lugares necesitados del mundo, muchas veces remotos o desconectados, como vos sabéis", dijo el monarca, en un reconocimiento a la experiencia misionera del Papa.

Así, el Rey dijo reunir "en vuestra persona nuestro reconocimiento y gratitud a esos hombres y mujeres".

El Rey Felipe VI habló con admiración del trabajo de los misioneros católicos, ante el Papa León XIV, que ha sido misionero en PerúCasa de S.M. el Rey

Curiosa mención a los abusos en la Iglesia

Después el Rey mencionó brevemente el tema de los abusos en la Iglesia, hablando de "el dolor causado por los casos de abuso, que ni son ni pueden ser representativos de la inmensa comunidad eclesial. Vuestra claridad y firmeza, que también quiero reconocer, son esenciales en el proceso sanador y de reparación del daño infligido: lo son para las víctimas, para los fieles, para la Iglesia y para la sociedad en su conjunto".

La mención a los abusos en la Iglesia, que no se da nunca en los discursos de otras autoridades en otras visitas internacionales de los papas a otros países, parece, en este texto, una imposición llegada de otra fuente, probablemente el Gobierno socialista, o quizá el Defensor del Pueblo, que es un político socialista ligado al Gobierno. Es bien sabido que los discursos institucionales e internacionales de la Casa Real se consultan con el Gobierno de turno.

Un Papa matemático, "hombre es espíritu y ciencia"

En cualquier caso, el Rey presentó la figura del nuevo pontífice como "un hombre de espíritu y de ciencia, un valor especial en el tiempo que nos ha tocado vivir".

Al presentarlo como matemático (es su título universitario), dio pie a una comparación, advirtiendo del "riesgo de olvidar lo que de verdad importa", a saber: "La dignidad de la persona, los derechos humanos, los valores democráticos y la legalidad internacional, que deben seguir siendo nuestros números primos. En sus múltiples combinaciones está la aritmética de la libertad, la igualdad y la justica, que suma y multiplica y no resta ni divide".

El Rey reconoció que el Papa no sólo es fuente de inspiracion para 1.400 millones de católicos sino para muchas más personas, por su autoridad moral.

Es una "voz tan nueva y tan antigua" (quizá un homenaje a la famosa frase de San Agustín: "hermosura siempre antigua y siempre nueva") que, dijo el Rey, "resuena también en la encíclica Magnifica Humanitas", un texto "que no es catastrofista" y que "en vez de miedo estéril y paralizante" habla del riesgo y el potencial de la nueva tecnología.

Saber escuchar y construir paz

"Vuestro predecesor el Papa Francisco insistía en la importancia de saber escuchar. Es paradójico que en tiempo de interconexiones perdamos esa capacidad y esa paciencia", añadió Felipe VI.

Y finalizó recordando que en su primera aparición como Papa en la Logia de las Bendiciones, el Pontífice dijo: "Ayudadnos a construir puentes con el diálogo, con el encuentro, un único pueblo siempre en paz". Para ello, el rey insistió en la unidad con instrumento para la paz.

Tras los aplausos, el Papa pronunció su propio discurso, el primero de este viaje, hablando del pueblo español como un "pueblo lleno de pasión, que ama la vida y lo manifiesta" y desgranando el poema de San Juan de la Cruz para buscar la luz también en la noche oscura. 

España es un precedente y marca el camino

Hay que tener en cuenta que este discurso del Rey Felipe VI es el primer discurso de recepción de una gran autoridad occidental al nuevo Papa (el príncipe Alberto de Mónaco, que lo recibió hace unos meses, es occidental pero de un país muy pequeño) y de alguna manera servirá de referencia para las autoridades de todos los demás países grandes de la Unión Europea o incluso de Norteamérica que el Papa vaya a visitar en próximas ocasiones.  

También la recepción protocolaria con la Guardia Real en el patio del Palacio Real, a pie, a caballo y en motocicleta, las salvas de honor, la interpretación de los himnos, la recepción con la reina de blanco y la infanta y la princesa de negro son parte de esa rendición de honores estatal y tradicional con la que España marca una línea que otros países deberán tener en cuenta en futuros viajes pontificios.

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