Religión en Libertad

«Santa Creu BCN», la exclusiva experiencia turística que triunfa en la Ciudad Condal

Joan, joven de 24 años, revoluciona Barcelona como guía interpretando la ciudad a la luz de la fe

"Una perspectiva diferente de la historia de la zona que no se explica en otros tours", escribe Alicia en las reseñas de Santa Creu BCN, fundada por Joan Rodríguez Santeugini (derecha).

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Por su atractivo cultural, Barcelona es una de las ciudades españolas con mayor número de guías turísticos. Algunos son valorados por su organización, por el carácter, por la atención… Pero desde hace dos años, las reseñas de Google valoran especialmente a un incipiente proyecto por un rasgo diferencial: la trascendencia, fe y espiritualidad de cada visita. Santa Creu BCN es una iniciativa dirigida por Joan Rodríguez Santeugini, un joven historiador, doctorando y guía que con solo 24 años busca “llegar a todos” desde su pasión por la historia y, al mismo tiempo, “llevar a todos” su vocación evangelizadora de la cultura.

Historia amena, que evangelice y "no de pereza"

Religión en Libertad se ha interesado por este fenómeno evangelizador de “primera línea”. Lejos de transmitir la fe “a puerta fría”, lo hace en plena calle, pero de una forma cálida, cercana y amena, llena de interés y desde una marcada convicción, que la historia “no es solo el estudio del pasado, sino la búsqueda actual de respuestas a preguntas que otros se hicieron antes”.

El origen último del fenómeno Santa Creu BCN se remonta años atrás, en Roma, donde el joven quedó fascinado tras una visita guiada. Desde entonces, la idea de “hablar de lo que estaba enamorado y poder vivir de ello” fue una idea que le persiguió hasta que hace dos años la puso formalmente en práctica.

Actualmente, Santa Creu BCN cuenta con nombre propio y cada vez más socios que se incorporan al proyecto, todos ellos formados académicamente en el mundo de la historia, pero con la certeza de que explicarla de forma académica, lejos de atraer o conmover, “hace que de pereza”.

La cruz, base de un saber accesible para todos

Hablar con Santeugini es como pasar el icónico Llibre Verd dels Privilegis por el filtro de la caridad. Puro saber y conocimiento que se hace accesible para todos desde el imprescindible filtro de la cruz.

Cruz que no solo está presente en toda la Ciudad Condal, sino que da nombre a su proyecto por “resumir lo antiguo y nuevo de Barcelona”.

“Es la línea que traza toda la ciudad. Antes de que a la catedral se agregase el patronato de Santa Eulàlia ya se conocía como “Catedral de la Santa Creu”, Antonio Gaudí murió en el hospital de la Santa Cruz, donde quiso morir como un pobre de Dios. Uno de sus grandes amores fue la cruz, que siempre le acompañó. Es lo que el cristiano lleva colgando del pecho y lo que salvará incluso a los no cristianos”, enumera.

En última instancia, la cruz es lo que da sentido y nombre a su proyecto y a su misión reevangelizadora.

Ante el vacío de sentido, se lee en su web, “nosotros afirmamos con serenidad y convicción que es posible recuperar las raíces que dan verdadero significado y esplendor a lo que contemplamos. Este profundo sentido se encuentra —incluso desde una lectura estrictamente histórica y artística— en la luz de Jesucristo, en el mensaje del cristianismo y en la experiencia de la gracia”.

Ya sea con empresas de free tour o desde su propio proyecto, Santa Creu BCN, Santeugini ha guiado a miles de personas por las calles de Barcelona.

Preguntado por lo más curioso que ha observado en su experiencia, apunta sin dudar al reducido conocimiento histórico de turistas y curiosos y a una politización y polarización que, en muchas ocasiones, impide observar de forma imparcial la impronta de la fe, la Iglesia y el Evangelio en la ciudad.

“La Iglesia es la que ha cuidado a los pobres en Barcelona, la que ha salvado huérfanos y la que ha educado”, aclara mientras define a la Ciudad Condal como uno de los puntos con más iglesias de todo Europa. “En el siglo XVIII teníamos más de 70 edificios religiosos en un espacio de 120 hectáreas, lo que resulta en más de un edificio por cada dos hectáreas. Me atrevería a decir que más de la mitad de los edificios es de patrimonio eclesial”.

"Cambio de perspectiva"

En las reseñas, los turistas que siguen los pasos de Santa Creu BCN reconocen que el tour “te cambia la perspectiva”, lo destacan por su “visión amena y dinámica de las raíces históricas de Barcelona” y por su “forma muy amena y fácil de explicar”. Pero si hay algo que él mismo considera potencialmente sorpresivo para los interesados, eso son los mitos y leyenda negra que desvela y desmiente con cada visita.

Para él, no es descabellado pensar que “de forma sutil -o quizá no tanto-, se ha querido eliminar todo lo espiritual de nuestra historia y tradiciones”.

La luz frente a la oscuridad y "el poder del mito"

Pone como ejemplo a Sant Jordi, patrón de Cataluña y uno de los más venerados de todo Europa.

En el colegio, relata, “nos hablaban de él, de la princesa y el dragón, de las rosas y libros, pero jamás nos habían contado lo que significaba la leyenda”.

Para él, la imagen de San Jorge venciendo al dragón no es solo una mera imagen iconográfica. Es también “un hecho histórico real” que refleja lo que su colega Gonzalo Rodríguez define bajo el rótulo de "El poder del mito". 

Las leyendas nos dan un mensaje y que se nos hable de esta desde tiempos medievales no es en vano. Representa la victoria de la luz frente a la oscuridad, de la civilización frente a la barbarie, y la mayor alegoría y más preciosa de todas, la victoria de Cristo sobre la muerte”. Las leyendas, añade, “no son solo cuentos, sino que han durado hasta hoy porque atienden a necesidades espirituales de ayer, hoy y mañana. El ser humano siempre es el mismo y necesita lo mismo, consuelo y paz”.

Hablan los turistas: "Una perspectiva diferente"

Preguntado por la orientación de sus visitas, Santeugini reitera su compromiso con el rigor y la verdad histórica frente a quienes “eliminan los hechos históricos y moldean el pasado”, así como con la vocación de “llegar a todo el mundo y evangelizar a través del patrimonio”.

A su juicio, el potencial de organizaciones como “Santa Creu BCN” es enorme y ya observa como da sus frutos de concienciación y asimilación entre “cultura y culto”.

“La visita fue muy enriquecedora. La perspectiva cristiana la hace muy diferente de otras visitas”, escribe Esteban. “Te hace vivir la historia y recordar nuestras raíces cristianas, en las que, como bien sabemos, Dios siempre es luz”; agrega Marta, de forma similar a María, “fantástico conocimiento histórico y urbano, con referencias al patrimonio católico de España, Barcelona y Cataluña”. “Una historia ligada a sus tradiciones y fe, que nos permite mirar al futuro con esperanza”, coincide José Alberto.

Los relatos descritos son para Joan la muestra de que existe “un grandísimo potencial para encontrarte con la fe que da sus frutos”. Y los guías, dice, “tenemos el deber de abrir el corazón de las personas”.

"El arte es belleza y la belleza es la verdad"

Un deber difícil de perseguir sin considerar una vinculación directa del arte con la belleza, de lo que él mismo se muestra convencido frente a la opinión general de la industria artística contemporánea. 

“El arte siempre va unido a la belleza. No es una finalidad, sino un medio de comunicación. Es una plasmación física de la metafísica, la más primitiva forma de trascendencia. El arte es belleza y la belleza es la VERDAD”, se lee en una publicación que cuestiona la orientación general de los guías turísticos.

“En Barcelona, centenares de guías simplemente no son conscientes de la profundidad de aquello que están explicando y explican simplemente lo superficial. Y es que Barcelona es más lo que no se ve que lo que se ve. Y si lo que se ve es precioso, imaginaos lo que no se ve. Santa Creu BCN es la única plataforma en la que podrás descubrir la profundidad del patrimonio de la maravillosa ciudad de Barcelona”, dice a sus seguidores. 

El arquitecto de Dios: "Con él se encuentra la fe"

Preguntado por los lugares o itinerarios más susceptibles de “hablar de Dios” desde la fría piedra. Apunta al Barrio gótico, “desde donde la luz va a ser llevada a los confines del Mediterráneo” y a la catedral que hizo de Barcelona “una ciudad de santos, héroes y trovadores”.

El historiador no se despide sin antes referirse a Gaudí, a menos de un año de cumplirse el centenario de su fallecimiento y poco después de que la icónica Sagrada Familia por él diseñada se haya coronado como la más alta del mundo con casi 163 metros de altura.

“Es una persona fantástica a la que acude muchísima gente que le llama la atención, estudiantes, artistas, curiosos, arquitectos y gente de toda la geografía y corrientes... Todos ellos acuden a Gaudí y, a través de él, pueden encontrar a Jesucristo, encontrar la fe. Porque él no hace nada más que plasmar la acción de Dios en la tierra, la naturaleza y la liturgia. Es el arquitecto de Dios”, concluye. 

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