«En busca del Mesías»: testimonios de personas de origen judío fascinadas por Jesús
Un documental de testimonios emocionantes que resaltan el poder de Dios: en cines españoles desde el 10 de abril.
Las fiestas familiares del judaísmo (la Pascua, el sábat del viernes por la tarde, y otras) vertebran el ritmo de una familia judía
En Busca del Mesías es una apasionante película documental de 90 minutos que recoge numerosos testimonios de personas de origen judío que hoy son seguidoras entusiastas de Jesucristo, como Mesías, Señor y Salvador, verdadero Dios y verdadero hombre.
La película se estrena en cines el 10 de abril en España, el 30 de abril en Puerto Rico y el 14 de mayo en México.
La primera parte de la película es una elegante introducción bíblica e histórica, con recreaciones con actores e imágenes artísticas. Resuenan algunas de las profecías bíblica sobre el Mesías.
Se destaca la asombrosa resistencia del pueblo judío al paso de la historia (aunque podría decirse algo similar de otros, como el armenio o el bereber). Se recuerda el trauma que significó la destrucción del Templo y todo su culto a manos de los romanos en el año 70 del siglo I. Ahí se forja lo que hoy llamamos el judaísmo rabínico. La tormentosa relación de judíos y cristianos en los siguientes dos mil años se repasan en unos rápidos minutos: expulsiones, diásporas, persecuciones, y la constatación de que hoy hay en Estados Unidos más judíos que en Israel. Quien quiera leer más historia, puede acudir a la apasionante Historia de los Judíos, del católico Paul Johnson (escrito en los años 80, aún hoy un gran repaso a una historia compleja y larga).
Es Dios quien va buscando y llamando
A la hora de presentar a los testimonios de esta película, hay una constante: algunos habían sido judíos devotos, otros no, pero ninguno llegó al cristianismo porque un evangelizador insistente les persiguiera animándoles a ello. Más bien, sintieron una atracción, a veces natural, con curiosidad filosófica; otras veces muy sobrenatural, con sueños y visiones.
Todos los testimonios del filme se hicieron católicos. Todos dicen sentirse agradecidos porque los cristianos a su alrededor les dejaron dar pasos a su ritmo, explorar a su estilo, sin empujones de ningún tipo. Jesús, simplemente, era, primero, atractivo; luego, fascinante, cautivador.
La película evita toda controversia: simplemente, deja hablar a los protagonistas, deja que ellos cuenten su historia.
Uno de los primeros en hablar es el escritor y filósofo Fabrice Hadjadj, de familia judía de origen tunecino. Había sido existencialista, lector de Nietzsche. Se reía de los exvotos que dejaba la gente ante una imagen de la Virgen. Pero luego, ante una crisis familiar, él mismo oró ante esa Virgen. "Y tuve la certeza intelectual de que rezar a Dios a través de la Virgen era correcto. Todo mi interior rezaba". Cuando vio un fruto en la oración, se consideró un cristiano.
Otra historia asombrosa es la de Robert Asch, educado en una familia de judíos reformados. Él y su hermano, explica, decidieron leer la Biblia hebrea de inicio a final, como un reto. Como resultado, su hermano se hizo judío ortodoxo, pero él, leyendo las profecías sobre el Mesías, y conociendo mucho de la cultura cristiana clásica (incluyendo la música, el Oratorio 'El Mesías' de Haendel o el Crucifixus del Requiem de Mozart) pasó a leer el Nuevo Testamento. Jesús hablaba con una autoridad y fuerza que los eruditos bíblicos no tenían. ¿Puede ese hombre ser Dios?, se preguntó. Autores como Chesterton o el ejemplo de los santos acabaron de acercarle a Cristo.
La película incluye algunos casos históricos relevantes, como el poeta y artista Max Jacob (1876-1944), de familia judía no religiosa. Su mejor amigo se suicidó cuando Max tenía 19 años. Compartió pobreza y salchichas podridas con Pablo Picasso: ambos eran compañeros jóvenes artísticos. Fue Max quien enseñó a Picasso a hablar francés.
En 1909, a los 33 años, Max tuvo una experiencia mística, una visión de Jesús. Y cinco años después, otra, estando en el cine. Decidió abandonar definitivamente la vida de fiesta y búsqueda de placeres y los amoríos homosexuales. Tras una intensa catequesis, se bautizó en 1915, con Picasso como su padrino. Picasso le regaló una copia del libro La Imitación de Cristo, un clásico espiritual.
De nuestra época es Roy Schoeman, cuyos libros y vídeos han acercado a muchos judíos al cristianismo. De joven casi empezó estudios para ser rabino hasídico, pero optó por el prestigioso MIT (Instituto Técnico de Massachussets). Allí se hizo ateo. Le iba materialmente bien, pero su vida era vacía.
Personajes
Roy Schoeman era judío ortodoxo, tuvo una experiencia mística de Dios, soñó con la Virgen y leyó a Santa Teresa
ReL / Primera Luz
También él recibió varias experiencias místicas que le sacudieron. En la primera, explica, "se levantó el velo del otro mundo, sentí la presencia de Dios, era una experiencia directa de Dios..." Pasada esa experiencia, quiso saber más sobre Dios. Se fue a un monasterio cartujo como huésped, por tener silencio y tranquilidad. Agradeció que los monjes nunca intentaran presionarle en ninguna dirección. Solo le dijeron: "Sé honesto con lo que veas". Y él veía muchas cosas. Por ejemplo, que rezaban con los Salmos hebreos que él había memorizado de adolescente. Una experiencia mariana acabó de empujarle.
Otros personajes históricos que explora este documental son Eugenio Zolli (rabino de Roma en la Segunda Guerra Mundial, se hizo católico en 1944), la filósofa agnóstica Edith Stein (de origen judío, se convertiría en Santa Teresa Benedicta de la Cruz) y el abortista arrepentido Bernard Nathanson.
Cultura
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En cuanto a testimonios actuales, se recoge la historia de la argentina Luciana Rogowicz (popular bloguera de ReL, a la que vemos con su simpática familia), la pediatra provida Robin Pierrucci, el filósofo brasileño Edgar Leite Ferreita Neto y la periodista y teóloga Dawn Eden (otra "víctima" de Chesterton; en años recientes explica que los santos le han ayudado a perdonar un pasado de abuso).
Recreación del momento en que Dawn Eden preguntó al líder de The Sugarcubes qué estaba leyendo... y así conociò a Chesterton
Cada uno de ellos tiene una combinación única de argumentos que tocaron su mente y experiencias que tocaron su corazón. Sus historias son edificantes para todos, y muestran que Dios mismo va buscando a sus hijos.
No es un rechazo, es una ampliación
Los que tuvieron una vida religiosa judía, con conocimiento de la Biblia y práctica de los rituales, coinciden en asegurar que, al hacerse cristianos, no rechazan su herencia judía, sino que la amplían con la adhesión al Mesías prometido y anhelado. Pueden mantener algunas tradiciones judías familiares (encender velas en sabbath, algunas fechas marcadas) pero al mismo tiempo acuden a los sacramentos católicos siendo plenamente parte de la comunión católica.
Un joven Bernard Nathanson recibe lecciones de fe hebrea de su padre... que no creía y era violento; Nathanson, abortista, llegó a aceptar a Dios Padre Bueno, ya mayor
Por último, la película recuerda algunas palabras misteriosas de la Biblia sobre la conversión de los judíos al acercarse el final de los tiempos. "Cuando haya entrado [en la salvación, en la Iglesia] la plenitud de los gentiles, entonces todo Israel será salvado", dice San Pablo en Romanos 11,25–26. Esto ha tenido distintas interpretaciones: algunos creen que habla de que al acercarse el final de los tiempos, la mayoría, casi todo, o todo Israel se hará cristiano.
(Escritores como Vladimir Soloviov muerto en 1900 -y otros que le siguen- señalan que eso podría darse en medio de una apostasía general: el último católico, el último protestante y el último judío, perseguidos en la impiedad total, podrían reunirse en una cueva, unirse en la verdad completa de Cristo, y entonces llegaría el retorno glorioso del Salvador. Así lo muestra en Los Tres Diálogos y el Anticristo. La película no entra a estos detalles, sólo sugiere ese papel especial reservado a los israelitas en la historia, también futura).
Se trata de un documental ágil, humano, espiritual, lleno de historias cercanas y edificantes, que entroncan almas, fe e historia. El protagonista detrás de todo es Dios, que busca y rebusca a cada uno, incluso en el más recóndito sheol personal.