La plenitud de la Ley. Comentario para Matrimonios: Juan 15, 12-17
Para ver los próximos RETIROS Y MISIONES haz click AQUÍ
Evangelio del día
Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 12-17
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».
La plenitud de la Ley.
El Señor nos da la clave del Amor: amar como Él nos ama, hasta entregar su vida por nosotros. Tengo que amar como Él me enseña, y no en respuesta a como creo que me aman. Cuántas veces hemos escuchado estas Palabras de Jesús, pero ¿de verdad las aterrizamos a nuestra vida conyugal? Ante un mal modo, una contestación... ¿todavía me revelo y contesto para defenderme? Hoy, Señor, tomo la determinada determinación de seguir tu enseñanza y Amar como Tú amas. ¿Caeré? Sin duda, pero volveré a levantarme y mirarTe para avanzar en nuestro camino de santidad.
Aterrizado a la vida Matrimonial:
Pepa: Hola Miguel ¿qué tal el día? ¿Han cenado los niños? Perdona por haberme retrasado otra vez y no haberte avisado, pero teníamos que presentar hoy el proyecto.
Miguel: Hola cariño, sí ya han cenado y están esperandote para leer un cuento.
Pepa: Voy un ratito con ellos y ahora te ayudo a preparar la cena.
Miguel: No te preocupes, ya está todo preparado.
Pepa: ¡Qué maravilla! Muchas gracias porque vengo agotada, vuelvo enseguida.
(Al poco rato)
Pepa: Miguel, quería darte las gracias. No solo no te has enfadado, sino que me has recibido con una sonrisa y con la cena preparada. Gracias de corazón, yo absorta por mi trabajo y tú pendiente de todo.
Miguel: Pepa, hace unos años esto hubiera sido impensable, y tú mejor que nadie lo sabes. Gracias a que la Virgen puso en nuestro camino Proyecto Amor Conyugal y las enseñanzas de San Juan Pablo, hemos empezado a amar como Jesús Ama. Así todo es mucho más fácil ¡Gloria a Dios!
Madre,
Gracias por estar siempre ahí, pendiente de nosotros y cuidándonos. Queremos entrar en tu Inmaculado Corazón, es el camino más directo para encontrar a Jesús y poder amar como Él nos ama, entregando la vida. ¡Bendito y alabado sea!