Religión en Libertad

La Renovación Carismática crece en España... y hay que entenderla

Javier Ramírez, sacerdote consiliario de la RCCE, en un retiro de 2025 con miembros antiguos y nuevos del Ministerio de AlabanzaPablo J. Ginés / ReL

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Durante años, la prensa española ha ignorado a la Renovación Carismática. Hay varias causas. 

Por un lado, pese a ser el "movimiento" católico con más adherentes en el mundo, en España no tenía muchos miembros.

Por otro lado, no tiene colegios, ni dinero, ni obispos formados en su espiritualidad, ni hay casi comunidades carismáticas con consagrados y diezmos (como sí hay en Francia, Brasil, EEUU, etc...) Sin recursos no puede haber escándalos.

Una tercera razón para que la prensa no tratara de la Renovación Carismática es que no sabía dónde encajarla. ¿Es conservadora o es progresista? La prensa católica no sabía cómo mirarla y la mundana mucho menos.

Los grupos de oración carismáticos y las comunidades carismáticas no han crecido mucho en España. Pero su estilo sí. Está salpicando buena pate de la Iglesia, como un arroyo vivo que salpica con agua. Empezando por la alabanza, siguiendo por la oración de sanación y la oración pidiendo la efusión del Espíritu Santo.

Párrocos, laicos e incluso movimientos enteros, como Regnum Christi (RiseUp) adoptan elementos carismáticos. Muchos, conversos o veteranos, los descubren a través de Cursos Alpha o de LifeTeen. Incluso Hakuna ha lanzado un disco de alabanza, los jóvenes lo demandaban. Muchos que han encontrado a Jesús en Effetá o Retiros de Emaús quieren ganar intimidad con el Espíritu Santo en un Seminario de Vida en el Espíritu.

La Renovación Carismática tiene cosas realmente peculiares (no entraré en ellas en este artículo, aunque comenté algunas en un artículo de 2017 cuando cumplía 50 años). 

Pero incluso si no las tuviera, tendría detractores de izquierda (la acusarían de espiritualista, de desencarnada, y de conservadora), de derecha (la acusarían de poco litúrgica, de novedosa, de demasiado laical y espontánea) y de extremo centro (la acusan de fastidiarles su plácido sopor, con música y actividades evangelizadoras y atrayendo a gente rara).

Sacerdotes en la Asamblea Nacional de 2025 de la Renovación Carismática Católica de EspañaPablo J. Ginés / ReL

Vi que en InfoVaticana una colaboradora (si es que es mujer, porque tras un pseudónimo no se sabe, puede ser un colectivo) empezaba un ciclo de artículos de opinión criticando a la Renovación, sin conocerla ella de cerca, y quise aportar un poco de contexto con un artículo razonablemente largo.

No voy a copiar aquí todo el artículo de InfoVaticana pero sí seleccionaré sus 10 ideas principales.

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Explicando la Renovación Carismática: grande y peculiar, pero católica

[versión abreviada, por Pablo J. Ginés]

En todas las épocas crecen juntos trigo y cizaña, como ya dijo Nuestro Señor. Espérese a que crezcan ambas para distinguirlas bien: que se recoja el trigo y se queme la cizaña.

La RCC existe hace 6 décadas: se puede examinar ya la cosecha. Creo que en la Renovación Carismática Católica (RCC) el 99% es trigo y hay un 1% de cizaña; el porcentaje es pequeño, pero como es una realidad tan grande, puedes reunir bastantes anécdotas.

1) La RCC es muy grande, el "movimiento" más grande

La World Christian Database en 2020 calculaba que había 644 millones de cristianos carismáticos y pentecostales de todas las denominaciones, la mayoría en África, Hispanoamérica y Asia. Calculaban que los carismáticos católicos serían entre 120 y 170 millones. La oficina Charis en Roma también habla de 120 millones. Comparemos con el Camino Neocatecumenal, que tendría 1 millón de seguidores en todo el mundo.

A Jesús le salió mal Judas, un 8% de su colegio apostólico. ¡Y eso que Judas vivía con el Señor y veía sus milagros! Pero yo no veo que un 8% de la feligresía de una parroquia normalita sea disfuncional. Sí veo un 1%, entre raros, locos o directamente corruptos. Entre 120 millones de católicos carismáticos, cabe esperar que un 1% sean problemáticos: 1,2 millones de problemáticos. Normal: donde hay gente hay problemas, si hay más gente, hay más problemas.

  • [Mi argumento no es "muchas personas no pueden equivocarse". Mi argumento es que una cosa tan grande, si fuera realmente mala, tras 6 décadas veríamos una colosal cantidad de frutos malos ya. Y no: vemos los problemas normales que cabe esperar de cualquier grupo humano].

2) La RCC recoge a gente "rarita", y hace bien

La Renovación Carismática es muy acogedora, muy amable y es especialmente paciente con los raritos. Venid a mí los cansados y agobiados... y los que os pasen cosas raras. la RCC recoge personas inquietas que han estado dando vueltas por el reiki, el ocultismo y lugares más extraños. Recoge a muchas personas dañadas en su familia, o por clérigos narcisistas o cristianos agresivos, quizá hace muchas décadas. También acoge inmigrantes que pueden tener costumbres raras o se expresan de forma más emocional a lo habitual en Zamora o Soria.

3) En la RCC veteranos y novatos rezan juntos

En un grupo carismático la oración es espontánea, la gente dice en voz alta con libertad lo que quiere, dentro de una cierta guía. Hay un orden (acogida, alabanza, invocación del Espíritu...) pero un novato no lo ve de primeras. Rezan juntos, en la misma reunión, veteranos que llevan muchos años de vida cristiana y personas novatas que acaban de llegar, muy despistadas. Muchos llevan cosas en el pecho que no lograban expresar durante décadas. Así, un visitante puede ver a alguna persona peculiar diciendo cosas peculiares.

En un grupo carismático animan a todos a ir. ¡Aunque seas ateo o budista! 

  • [O tradicionalista, o incluso cismático, o incluso si has ordenado obispos sin permiso del Papa y estás excomulgado latae sententiae puedes acudir y alabar, orar y dejar que recen por ti. Lo detallo porque algún comentarista preguntaba]. 

"Ven ya, ven cada semana a alabar con nosotros, tal como estás ahora, y alaba a Dios, y Dios abrirá caminos para ti". Uno no se hace cristiano perfecto, y luego alaba. Es al revés, uno alaba ya a Dios, pide el Espíritu Santo, y el Espíritu Santo va haciendo su trabajo, va cambiando el corazón de la persona.

4) La RCC no sólo es grande, también es veterana

En febrero de 2027 la Renovación Carismática Católica (RCC) cumplirá 60 años. Ha sido examinada por San Pablo VI, San Juan Pablo II, Benedicto XVI, Francisco y ahora León XIV. No es un experimento moderno. Nació justo antes de la Revolución sexual. Está en todos los países y culturas, en infinidad de idiomas. Hay carismáticos dominicos, jesuitas, capuchinos, religiosas... No es ya un experimento rarito: es una fórmula probada con más de cien millones de católicos. Es una fórmula probada una y otra vez en todo tipo de ambientes. Y funciona bastante bien.

5) La RCC está descentralizadísima

Como periodista especializado en Religión, me interesa el fenómeno sectario. El caso es que como la Renovación está super-mega-ultra descentralizada, no tiene fundador ni gurú ni nada de eso, está bastante protegida contra el sectarismo. Bastante, pero no del todo. Es una corriente como, no sé, el romanticismo. O la electricidad. Fluye. No tiene jefe mundial.

El Papa Francisco intentó poner algo más de coordinación creando la oficina Charis en Roma, pero eso es una oficina con seis o doce personas generosas, infrafinanciada, sin autoridad directiva.

Los carismáticos de a pie conocen a sus responsables de grupo, y a veces a algún responsable regional, pero no suelen saber ni cómo se llaman los responsables nacionales, que además se mantienen cuatro o cinco años en el cargo. No por secretismo, es que no les afecta mucho. La RCC es todo lo contrario al culto al líder.

En los grupos carismáticos se anima a participar con regularidad, pero no hay ningún compromiso ni voto ni se persigue a nadie si no acude. No se suele pagar ninguna cuota ni membresía de nada. Va quien quiere. Además, en los grupos no hay recursos económicos ni presupuestos. En España, el gran encuentro nacional de la RCCE se financia cada año medio de milagro, pasando la bolsa a los asistentes. No hay "parroquias de la Renovación" ni "escuelas de la Renovación".

Sin dinero ni infraestructuras, no se atraen corruptos ni estafadores. Y las normas suelen establecer un mandato breve por líder de grupo, máximo dos. No hay margen apenas ahí para un liderazgo sectario. Si hubiera un jefecillo sectario en un grupo pequeño, el grupito tendería a autoaislarse y disolverse, no se contagiaría. Puede haber más peligro si el jefecillo local es un párroco, un clérigo que atraiga a la gente hacia sí y no hacia Jesús. Pero eso no es un riesgo específico de la Renovación, sino del clericalismo en general o la inacción de su obispo. Puede pasar con un párroco nada carismático.

6) Un caso muy específico: las comunidades de alianza

Las comunidades de alianza son escasísimas y anecdóticas entre los carismáticos españoles. Las comunidades de alabanza suelen tener clero propio y consagrados. Los dos obispos asesores de la oficina internacional Charis son uno de Oregón, de Pueblo de Alabanza, y otro de Francia, de Chemin Neuf.

Decían con razón los obispos españoles en su reciente nota sobre el emotivismo que se necesita una fe con compromisos y responsabilidades y acción y madurez creciente en la fe, con servicio y generosidad. Pues bien, las comunidades de alianza precisamente insisten en eso, es que sus miembros se comprometan, se formen, paguen diezmos, hagan voluntariados, etc...

Pero con los diezmos en comunidades de cierto tamaño llegan recursos (dinero, locales, a veces ONGs) que requieren gestión y liderazgo y estructuras. Y por ahí, junto con cristianos generosos y entregados, pueden colarse líderes corruptos o narcisistas. ¡Igual que en cualquier parroquia!

7) ¿Y qué se yo de la Renovación carismática?

Soy de Barcelona, vivo en Madrid desde 2008. Hacia 1997 empecé a leer más sobre religión y apologética. Mi novia se bautizó con 25 años, y un par de años después, en el 2000, nos casamos. Yo buscaba cosas que la ayudaran a ella a crecer en su fe de neófita.

En 2001 fuimos a un encuentro de jóvenes católicos, entre progres y disidentes: se dedicaban sólo a criticar a la Iglesia. Qué decepción, qué esterilidad. A la semana siguiente nos invitó un parroquiano a ir a la asamblea regional de la Renovación Carismática. Predicaba Vicente Borragán, un dominico con el que no estoy de acuerdo en todo, pero ¡te hacía amar la Biblia! Y la alabanza, y los salmos. Cada abuelito en aquella asamblea era mucho más alegre, activo y lleno de vida que todos los jóvenes disidentes que había visto la semana antes.

Así, en 2001 empecé a ir semanalmente al grupo carismático de mi parroquia de L'Hospitalet, Jesús Te Quiero. Otros días acudía a otros grupos y a retiros de distintas comunidades. También en Madrid, desde 2008, exploré bastantes grupos. He colaborado en Seminarios de Vida en el Espíritu en Hospitalet, Barcelona, Madrid, Torrejón de Ardoz, Rivas, San Fernando de Henares y San Martín de la Vega. He visitado grupos además en Alcalá y Manresa. Mis hijos han ido a retiros de niños, adolescentes y adultos jóvenes con la RCC de España. Y colaboro con Nuevo Pentecostés, la revista de la Renovación Carismática (sin cobrar), donde llegan historias y testimonios muy edificantes. En fin: conozco el asunto de cerca, y también como periodista.

Digo que, sociológicamente, la Renovación Carismática es muy sana y necesaria. Digo que si hay disfunciones en tal o cual grupo concreto, casi siempre es porque tal o cual personajillo concreto se ha saltado normas muy básicas y que algún obispo, o párroco, no cumplió su deber de vigilancia y acompañamiento. La Renovación funciona muy bien allí donde los curas acompañan de cerca pero sin reclamar protagonismo.

Adoración al Santísimo, con el icono de la Virgen y el crucifijo, en la Asamblea Nacional de la RCCE en verano de 2025Pablo J. Ginés / ReL

8) Sobre la relación con el mundo evangélico

Para la RCC el ecumenismo (la amistad sincera con cristianos no católicos, para crecer en unidad, y orar por la unidad) es clave. Los protestantes se equivocan en una serie de cosas, como las erróneas doctrinas protestantes de "Sola Fide" y "Sola Scriptura". Pero eso no significa que se equivoquen en todo. No se equivocan en leer la Biblia, en amar a Cristo, en cantar Salmos, en advertir del pecado, en anunciar el kerigma, en ayudar a los pobres, etc... Todo eso es muy bueno.

9) Usar cosas que existían fuera del catolicismo

Hay quien critica que la Renovación naciera a partir de unas oraciones en las que oraron unos evangélicos, y leyendo un par de libros de evangelizadores protestantes (Hablan otras lenguas, La Cruz y el Puñal... de la que hay una película).

Pero si un protestante inventó la bombilla eléctrica y la megafonía, ¿los católicos deben dejar de usar estas herramientas porque son "cosas protestantes"? Es evidente que pueden usarse, incluso en la liturgia, aunque la Tradición nunca dijo "usaréis electricidad en el culto".

Los catecismos de pregunta-respuesta, para memorizar doctrina, ¡son un invento luterano del siglo XVI! Lo inventó el luterano Johannes Brenz en 1527, y Lutero luego hizo uno para niños y otro para adultos en 1529, y Calvino otro en 1541 en Ginebra. Va ligado a la imprenta, a la facilidad de hacerlo llegar a los laicos. Cuando los protestantes llevaban 30 años usando catecismos de memorizar con pregunta-respuesta, apareció el primer catecismo católico, de San Pedro Canisio, Summarium christianae doctrinae (1555). Era jesuita, es doctor de la Iglesia y se le conoce como "el santo del Catecismo". ¿Le regañamos a él, a Astete y a Ripalda por usar un "método protestante"?

Otro ejemplo que afecta a millones: el sistema pedagógico de los Boy Scouts, para adolescentes, lo lanzó en 1908 el anglicano Lord Baden-Powell. La Iglesia Católica no dijo "esto es de protestantes". Bueno, algunos gruñones sí lo hicieron al principio. Pero el Venerable Jacques Sevin (jesuita, sus virtudes heroicas ya están reconocidas) fue en 1913 a Inglaterra a conocer en persona a Baden-Powell, tomar nota, "examinarlo todo y quedarse con lo bueno". Hacia 1918 escribió Le scoutisme, étude documentaire et applications y fundó los primeros scouts católicos "oficiales" en Francia. Los scouts se parecen a la Renovación en su gran crecimiento, adaptación a muchas culturas y descentralización. El escultismo católico ha ayudado a millones de católicos en su fe y crecimiento personal (otra cosa es que en tal o cual sitio no se aplique el verdadero escultismo católico).

La Iglesia lleva toda la vida incorporando algunas cosas que nacieron en otros ambientes.

10) La clave de la RCC es pedir el Espíritu Santo

El fundamento de la Renovación es el bautismo, es decir, el Espíritu Santo que se recibe al ser bautizado (también al ser bautizado ortodoxo, copto o protestante) y que puede transformar nuestras vidas hoy si una y otra vez invocas el Espíritu y sus dones.

En la liturgia ya se hacía, pero poco, y fuera de la liturgia casi nada, como se quejaba Santa Elena Guerra, la maestra de Gema Galgani, escribiendo a León XIII. Santa Elena Guerra es conocida como "la abuela de la Renovación Carismática", su predecesora.

Lo único esencial en la Renovación Carismática es lo siguiente: unos hermanos, bautizados, piden al Espíritu Santo por otro hermano, también bautizado, para que se avive en él la acción de Dios Espíritu Santo, con sus dones de conversión y sus carismas.

El cardenal Cantalamessa, veterano carismático capuchino y biblista, enumera los tres elementos implicados: "amor fraternal, imponer las manos, orar... son elementos no sacramentales, sólo eclesiales". [Léase su predicación: La sobria ebriedad del Espíritu].

Y la experiencia de 60 años y millones de personas católicas de todas las culturas es que ¡Dios actúa! Millones declaran que tras esta "efusión del Espíritu" rezaron más y mejor, cambiaron de vida, la Biblia les fascinó, Dios estaba siempre cercano, podían amar y perdonar, las quejas y apariencias ya no les importaban, algunos hasta se curaron de enfermedades y traumas.

Al lector interesado, simplemente le animo a apuntarse a un Seminario de Vida en el Espíritu, que se imparten desde hace casi 60 años. Los hay de fin de semana y de sesiones semanales. No tiene nada secreto, está todo explicado en vídeos en Internet. No hace falta ser un intrépido periodista de investigación. Está abierto a cualquiera y no hay que hacerse de ningún movimiento.

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