Magisterio sobre la evangelización - XV
La evangelización nueva, respondiendo a las situaciones actuales del hombre post-moderno, es una acción eclesial. Toda la Iglesia evangeliza, toda la Iglesia emprende la nueva evangelización, toda la Iglesia responde al mandato de su Señor.
Nunca la Iglesia lo dejó de hacer. En cada época fue afrontando retos nuevos y misiones en territorios aún no evangelizados, y sus hijos se lanzaron con abnegación y espíritu de fe. La nueva evangelización no ofrece ideas éticas, ni más compromisos morales, ni ideología alguna adaptada a lo que los hombres prefieren escuchar para seguir cómodamente instalados en su vida. Ofrece a Cristo, a Cristo vivo, Señor de la historia, y su Presencia eficaz que sigue salvando.
Los santos son quienes evangelizan. ¿Lo hemos olvidado? Los santos, los que se dejaron modelar por el Espíritu Santo, adquirieron una forma evangélica que fue fecunda, no sólo para ellos mismos, sino para los demás, y por eso son evangelizadores con su misma existencia.
El Papa propone un itinerario personal, una invitación, para recorrer este camino de búsqueda y encuentro de Cristo, de santidad personal y de envío evangelizador. Y probablemente no hay otro camino pastoral más que éste: conducir al encuentro con Cristo, acompañar a los que se han encontrado con el Señor en un proceso de maduración y conversión. A todos invitaba el Papa: