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Qué no es un noviazgo católico

Debemos tener claras las diferencias con el tipo de noviazgo que nos presenta la sociedad actual

Noviazgo

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1. No es un pasatiempo o diversión

El noviazgo cristiano es una etapa seria de preparación y discernimiento para llegar al matrimonio. Si se ve el noviazgo como una diversión o un pasatiempo es síntoma de que falta madurez en la pareja.

El noviazgo debe ser maduro, y debe vivirse con seriedad y con miras a un objetivo o finalidad que sería el matrimonio. Por eso, esta relación  no se trata de un “rollito de adolescencia” sino es un tiempo de preparación donde ambas almas se conocen y disciernen si pueden o no caminar juntos en un futuro cercano.

2. No es solo una emoción

Es un tiempo para conocerse bien y construir vínculos duraderos, no es solo sentir mariposas. Este es uno de los peligros de hoy, vivimos en una sociedad muy emotiva y sentimentalista donde lo que sentimos se pone por encima de la razón, se nos invita a ser seres de puro sentimiento y a guiarnos solo por esas emociones. Por ello, si mañana no sentimos lo mismo lo desechamos. Convirtiendo así nuestra vida en una autentica lotería de emociones.

Debemos ser personas centradas que aprovechen este tiempo para conocer al otro, para construir lazos comunes que luego el sufrimiento o el dolor no los destruya pues esto luego será una promesa al recibir el sacramento del matrimonio. Esto lo podemos leer en el ritual del matrimonio que tiene la Santa Iglesia Católica:

Yo, N., te recibo a ti, N., como esposa y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida.

Prosperidad, adversidad, salud y enfermedad, no son emociones, son situaciones de vida, por las que todos pasaremos, y es ahí donde se prueba el matrimonio y si ese matrimonio no se construyo bien en el noviazgo, si solo fueron “mariposas” y emociones, en seguida saltara por los aires. También San Juan Pablo II dice: “El amor no es solo un sentimiento; es un acto de la voluntad que consiste en preferir, de manera constante, el bien del otro al propio.” Tambien San Francisco de Sales en su obra Introducion a la vida devota dice: “El amor verdadero no consiste en sentimientos, sino en la voluntad.” La propia Escritura nos enseña lo engañoso son los sentimientos: Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Jer 17,9

3. No es una relación egoísta

No se busca la satisfacción propia sino el respeto y el bien del otro. Es importante no ver al otro como un mero objeto de satisfacción, porque si lo ves asi, estas afirmando que tu amor es un amor egoista, que solo amas al otro por lo que te da o te ofrece y entonces lo ves como una cosa, un objeto material, no lo ves como una persona que merece respeto diginidad y buscar su bien. Recordemos lo que dice San Pablo sobre el amor:

4 El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece,

5 no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido,

1Cor 13, 4-5

El amor es servicial, porque amamos para servir, y servimos para amar. Si servimos al otro es porque no le vemos como objeto sino con la dignidad de persona humana como tenemos nosotros. Pero también San Pablo enseña que el “amor no busca su propio interés” es decir para San Pablo no hay amores egoístas, que nos llevan a buscar nuestro propio bien sin ver el bien del otro, eso es un falso amor.

4. No es tiempo de demostración afectiva sexual

Las caricias intimas y relaciones sexuales son exclusivas de la vida matrimonial. En esta etapa es tiempo de vivir la virtud de la castidad. Una virtud tan olvidada hoy en día y tan necesaria para dar testimonio autentico de cristianos. Sin un noviazgo casto el matrimonio fracasará muy posiblemente porque si los novios no han sabido guardarse hasta después de la boda, ¿serán capaces de guardarla en el matrimonio? 

La respuesta es que no. Decía San Juan Bosco a sus jóvenes: “La pureza es la más hermosa de las virtudes.San Juan Pablo II enseña lo mismo en su libro “ amor y responsabilidad” dice: La castidad no significa rechazo del amor, sino su afirmación.” También la Biblia lo enseña muy claramente: pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;

1Tes 4,3

5. No es un período de prueba de buena convivencia y compatibilidad

La cohabitación el el vivir juntos es propio de la vida conyugal y no del noviazgo. Este llamado “periodo de prueba” no asegura el éxito matrimonial. Es un error proponer que la pareja viva ya bajo el mismo techo para probar una buena convivencia o compatibilidad. El matrimonio también es un tiempo de descubrimiento y aceptación mutua. Por ello, en el sacramento recibimos una gracia para poder ir tolerando y perdonando los errores o defectos del propio cónyuge. Recordemos que el matrimonio es un camino de perfeccionamiento hacia la santidad.

6. No es una relación que camina sin una guía espiritual

Un noviazgo debe avanzar con la guía de la Iglesia, sus principios y sacramentos pero también el consejo de otras personas creyentes como el caso de un sacerdote o catequistas. Es también un tiempo donde los novios deben buscar acercarse más a la Iglesia, a la oración, confesión y la Eucaristía. Algunos novios católicos incluso pertenecen a grupos eclesiales para recibir una formación y dirección espiritual más acertada. Los noviazgos del mundo caminan solo con las fuerzas humanas pero no así los verdaderamente cristianos. Solo así este noviazgo podrá cumplir ese fin tan anhelado que es recibir el sacramento del matrimonio. 

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