Jueves, 19 de septiembre de 2019

Religión en Libertad

Blog

Relaciones sexuales y aceptación total

por Daniel Torres Cox

Las relaciones sexuales son una forma privilegiada de expresar amor. No por nada, a ellas —y no a otra cosa— se hace alusión cuando se habla de “hacer el amor”. Pero, paradójicamente, las relaciones sexuales se pueden vivir como un riesgo. Se pueden vivir así porque pueden acarrear consecuencias no deseadas —por ejemplo, un embarazo no buscado—, y por eso hay que “cuidarse”. Puede que uno, tan habituado a vivir la tensión del “amarse-cuidarse”, llegue considerar que ésta es algo normal. Pero no tiene por qué serlo.

El cuerpo nos complica

De manera habitual, el varón siempre es fértil, mientras que es la mujer la que tiene períodos de fertilidad y de no fertilidad. Cuando no se busca el embarazo, es necesario “cuidarse” especialmente en aquellos momentos de fertilidad de la mujer. La mayoría de personas que trata de tener una vida sexual “responsable” busca “cuidarse” siempre. Pero lo cierto es que, si se quiere evitar el embarazo, son los descuidos en los momentos de fertilidad de ella los que pueden traer las consecuencias no deseadas.

Para una pareja que busca expresar su amor y evitar el embarazo, la propia fertilidad —permanente en el varón y periódica en la mujer— puede llegar a ser un problema. Vivir un amor sin consecuencias sería más fácil si uno pudiera controlar voluntariamente la propia capacidad de transmitir vida. El cuerpo, a través del cual se expresa el amor, es también el que complica las cosas. Y así, en medio de lo que debería ser una de las expresiones más exquisitas del amor, se saborea una cierta amargura, pues mientras las leyes del cuerpo se cumplen siempre, la protección puede fallar. Si hay dudas, se recurre a esa bomba de hormonas que es la pastilla. Y si hay retrasos, se busca la prueba de embarazo, con esos cinco minutos que se hacen eternos.

Aceptación total

El amor es aceptación, no negación. Aceptarse uno mismo y aceptar al otro. Es aceptarse uno mismo porque, para amar, es indispensable amarse; y para amarse, hay que conocerse. Descubrirse valioso a pesar de las cosas malas, y amarse y saber que uno puede ser amado incluso con ellas. Y es aceptar al otro porque implica tomarlo tal cual es sin querer cambiarlo para que se ajuste a las propias expectativas. Aprender a abrazarlo con sus riquezas y sus miserias, con sus luces y sus sombras. Es contradictorio, pues, que una de las expresiones más propias de ese amor se lleve a cabo precisamente tratando de suprimir un aspecto que es esencial a uno mismo y a la otra persona.

La fecundidad no es un problema, sino un don. En cuanto tal, no constituye una carga, sino un elemento que enriquece el valor total de la persona. Incorporar en la expresión del amor la vivencia de la fecundidad —con sus reglas propias— lleva a que el amor se desenvuelva en un marco de mayor aceptación: “Te amo y te acepto como eres: fértil en tus períodos de fertilidad y no fértil en tus períodos de no fertilidad”. Es la gran diferencia a la que lleva el uso de un método natural. El amor maduro, que se expresa en la aceptación total de uno mismo y de la otra persona, pone al descubierto que la tensión entre el “amarse-cuidarse” es, en el fondo, falsa. Nadie se cuida de algo bueno. Si acaso hay que “cuidarse”, no hay una aceptación total. Si hay que “cuidarse”, algo le falta al amor. No se trata de buscar siempre el embarazo —por eso la fertilidad es periódica—, sino de aceptarse y aceptar al otro como es en todo momento, también cuando se quiere expresar el amor a través de una relación sexual.

Artículo publicado originalmente en AmaFuerte.com.

5€ Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
10€ Gracias a tu donativo habrá personas que podrán conocer a Dios
50€ Con tu ayuda podremos llevar esperanza a las periferias digitales
Otra cantidad Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit. Ex facilis officia sapiente recusandae neque, asperiores labore numquam dolorum ut, illo provident voluptatibus.
Si prefieres, contacta con nosotros en el 91 594 09 22 de lunes a viernes de 9:00h a 15:30h
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter

¡No te pierdas las mejores historias de hoy!

Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria

Noticias como esta llegan al corazón de miles de personas. Por favor ayúdanos a continuar

DONA AHORA