En la celebración el pasado miércoles 31 de octubre de los diez años de la Revista Misión  (revistamision.com), fueron relevantes las intervenciones de María Lacalle, directora del Centro de Estudios sobre la Familia de la Universidad Francisco de Vitoria y una de las principales expertas en temática familiar en España, que participó como auditora en el Sínodo de obispos sobre la Familia de 2014.

José Antonio Méndez, redactor jefe de la Revista Misión, ante las intromisiones de los poderes públicos y de ciertos lobbies que intentan adoctrinar con sus ideologías a los niños en los colegios saltándose los derechos de los padres, preguntó: “¿Existe un intento real en España y Occidente por expropiar a los padres el derecho a la patria potestad? ¿Qué podemos hacer las familias normales y corrientes?”

María Lacalle confirmó dos tendencias en el poder que buscan quitar la autoridad de los padres sobre los hijos.

De izquierda a derecha: José Antonio Méndez (Revista Misión), la expolítica vasca María San Gil, el obispo Munilla, de San Sebastián, María Lacalle y la directora de la revista, Isabel Molina, en el 10º aniversario de Revista Misión

Quiere vaciar el matrimonio e interferir entre padres e hijos

“En todo Occidente vemos dos tendencias en el derecho de familia que llevan a debilitar la familia. Una tendencia es la privatización de la relación de pareja. ‘Que el gobierno salga de nuestros dormitorios’, dicen. En realidad, buscan vaciar de significado el concepto matrimonio y familia. Un matrimonio ya no tendría ni indisolubilidad, ni permanencia, ni heterosexualidad… En España, hoy, según la ley, el matrimonio es sólo la unión de dos personas por cualquier razón para tres meses. Se limita a dos, pero ya algunos empiezan a hablar del poliamor. De hecho, en nuestra legislación el matrimonio será cualquier cosa, lo que el legislador defina como tal”, advirtió.

“La otra tendencia es estatalizar la realidad paterno-filial”, añadió. “Son medidas que minan la autoridad de los padres. El artículo 154 del Código Civil antes permitía a los padres ‘corregir moderada y razonadamente’ a los hijos. ¿Alguien puede pensar que esto era incitar a la violencia? Pues se suprimió del código: ya no se puede corregir moderada y razonadamente y llegaron las denuncias de hijos contra los padres porque un día les dieron una bofetada. Eso mina la autoridad moral de los padres”.

En esa misma tendencia, “ahora tenemos las leyes LGTBI, que permiten intervenir quirúrgicamente a un menor contra la voluntad de los padres. Y ya se plantea la ideología de género como ideología oficial del estado y de las escuelas”, denunció María Lacalle.

Ante estas presiones legislativas anti-familia, “los padres tenemos que recuperar la conciencia de que somos los educadores primeros de nuestros hijos. La legislación no nos facilita las cosas, pero muchas veces los padres hemos hecho dejación de nuestra responsabilidad. La libertad de conciencia y educación es un gravísimo deber indelegable”, insistió.

Cuatro estrategia en la lucha provida

En el encuentro también se habló de la batalla por la defensa de la vida frente a agresiones como el aborto, la eutanasia, la eugenesia, los vientres de alquiler y los bebés a la carta (que descartan, matando, a los que no cumplen las condiciones del comprador/solicitante).

“Hay que poner el énfasis en el apoyo a la mujer”, explicó María Lacalle. “Las mujeres se sienten muy solas ante el drama del aborto. La llamada ‘interrupción voluntaria’ quizá debería llamarse ‘terminación obligatoria’. En Argentina el eslogan provida era ‘salvemos las dos vidas’ y estaba muy bien. Argentina es un caso que da esperanza”, afirmó, refiriéndose al debate de este año en el país, en el que las posturas provida consiguieron más votos.



"Cuidemos las dos vidas" y "salvemos las dos vidas" han sido los eslóganes de los provida en Argentina, que han concienciado a amplias capas de la población

“En segundo lugar, hay que insistir en las evidencias científicas para mostrar la vida humana desde su inicio; se dice que si el útero de la mujer fuera transparente, menos mujeres abortarían. Los abortistas siempre quieren esconder las ecografías y piden que no se informe. A más información, menos aborto”, añadió.

Pero ofrecer ayuda y explicar lo que la ciencia nos muestra no es bastante, advirtió.

“La persona postmoderna es utilitarista y emotiva: si la verdad no le encaja, rechazará la verdad. Popper decía: a quien llega a una convicción sin argumentos, no le puedes cambiar con argumentos. Habrá que presentarle las cosas en su clave, es decir, en clave utilitarista y emotiva”, explicó.

Por último, en nuestra sociedad “hay hablar de la belleza de la maternidad, y proteger el sentido de la paternidad. Los feministas pensaban que el aborto liberaría a la mujer, cuando en realidad ha sido un monumento a la irresponsabilidad del varón”. 

La crisis de fe y la crisis de familia van juntas

María Lacalle recomendó un libro: "Cómo el mundo occidental perdió realmente a Dios" (de Mary Eberstadt, publicado en Rialp). "Ahí vemos que la crisis de fe y la crisis de familia se relacionan", constató.

Hay cosas prácticas que pueden reforzar y sanar mucho a las familias. Son cosas que antes no costaban casi nada, pero que hoy, con dos padres que trabajan, acelerados y fuera de casa, pueden parecer casi heroicas.

"Una cosa que siempre recomiendo es cenar juntos. Comer juntos puede ser muy difícil, pero cenar juntos está en nuestra mano, aunque nos sea más cómodo abrir la nevera y tomar un sándwich o lo que encuentres", propuso.

Como auditora del Sínodo de la Familia recordó que el documento de trabajo previo del Sínodo constataba que "las familias católicas no rezan juntas, no leen la Biblia juntas y no van a misa juntos. ¿Juntarse para hacer esas cosas es práctico? Quizá no, pero sí es muy recomendable".

Mejorar en unidad y como minorías creativas 

Las asociaciones cristianas y profamilia también deberían coordinarse mejor y mejorar su unidad. "Nos entorpece nuestra falta de unidad a nivel civil, en la acción provida y profamilia. En el Europarlamento, mientras nos ponemos de acuerdo en ver quién pone nombre a un documento, ya se nos pasa el plazo y la moción". En general, denunció, "nos falta formación en muchos ámbitos de la vida familiar y personal".

Aunque los cristianos activos y concienciados sean una minoría, podrían ser muy eficaces si se organizan bien. "Son precisamente las minorías las capaces de cambiar el mundo. Benedicto XVI decía en París a los jóvenes franceses que las minorías creativas pueden cambiar el mundo. Si es así, creo que dentro de 10 años la situación será mejor", explicó, confiada en que ya se ve creatividad entre muchos jóvenes cristianos.

"Yo tengo ya tres nietos y se me cae la baba cuando les veo rezar el Padrenuestro o hablar de Jesús. Cuando ves que la fe ha llegado a la siguiente generación es cuando experimentas esa satisfacción", concluyó.

10 años de revista Misión: en 100.000 hogares

María Lacalle fue una de las ponentes en el acto con el que la Revista Misión (revistamision.com) celebraba sus 10 años de existencia con una tertulia sobre la familia y los valores cristianos. En la tertulia, que tuvo lugar en la Universidad Francisco de Vitoria, que es el principal apoyo de la revista, hablaron también el obispo de San Sebastián, Jose Ignacio Munilla (cuyas intervenciones recogemos aquí) y la expolítica del PP vasco María San Gil (cuya intervención se puede leer aquí). 

Misión es una revista de papel de suscripción gratuita que en la actualidad llega a cien mil hogares españoles y a doce mil parroquias. Puede pedirse aquí gratis.  

Al acto de celebración también asistieron el obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino; el obispo emérito de Getafe, Joaquín María López de Andújar; el director territorial de la Legión de Cristo, Carlos Zancajo; José María Alvira, presidente de Escuelas Católicas y Fernando Giménez Barriocanal, presidente del Grupo Cope y Vicesecretario para Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal.