"Así sabrán que sois mis discípulos: en que tendréis amor los unos con los otros", dice Cristo en Juan 13,35. Pero amar, como otras muchas cosas, también necesita su "técnica".

La psicopedagoga Carina Sampó Franco (www.artesanadelavida.com), en un artículo en la revista Hacer Familia sobre mejorar el amor en pareja, recuerda una cita del psicólogo Erich Fromm: que las personas piensan, equivocadamente, que amar es fácil e instintivo, y lo difícil es encontrar la persona, cuando la realidad es que el amor de pareja es también "una materia a estudiar, a aprender, a ejercitar y a desarrollar". 

Los 5 lenguajes del amor: millones de lectores

Recientemente se ha difundido mucho la clasificación de los 5 lenguajes del amor del antropólogo Gary Chapman, que también es un pastor baptista en EEUU. Su primer libro sobre estos "5 lenguajes del amor", de 1992, vendió 10 millones de ejemplares en inglés y se tradujo a 50 lenguas. Se emplea en muchas terapias de pareja, también en el trabajo en equipo, en familia... 

Carina Sampó lo presenta en estos 7 pasos: 
 
1. Saber que no existe una sola y única manera de comunicar mi amor a mi pareja, sino que existen, al menos 5 lenguajes de amor diferentes, reconocidos así por el autor Gary Chapman.

2. Tomar conciencia de que, efectivamente, el Amor es un arte, tal como es un arte el vivir, el disfrutar, el ser positivo, el encontrar un trabajo y ser feliz con ese trabajo.

3. Como todo arte hay que aprenderlo, trabajarlo y practicarlo; y no rendirse a la primera.

4. Identificar y conocer cuál es "tu lenguaje de amor". Puede que tengas más de uno, pero es necesario identificar cuál predomina de los cinco.

5. Identificar el lenguaje de amor de tu pareja, ya que no siempre coincidirá con el propio.
 
6. Aprender su lenguaje y comunicarle el tuyo.

7. Si quieres más, ve a por los otros 4 lenguajes y ejercítalos. ¡Cuántos más manejes, mejor comunicador/a de amor serás!



¿Cuáles son estos 5 lenguajes de amor?

1. Palabras de afirmación. 

Son los elogios verbales, palabras de aprecio y reconocimiento. Son aquellas palabras poderosas que inspiran y transmiten valor, seguridad y confianza a la persona amada. Esta habilidad requiere empatía.

2. Actos de servicio. 

Son aquellas cosas que hacemos por la persona amada, porque sabemos que lo apreciará, que le gusta, aunque a nosotros quizá no tanto. Puede ser ordenar la casa antes de que llegue, organizar una cena con sus amistades, ayudarle en un proyecto suyo... Requieren planificación, tiempo, energía y que se haga por amor, no por sola presión u obligación. Expresa respeto a lo que el otro valora.

3. Toque físico. 

Este lenguaje de amor incluye desde el sexo hasta una simple caricia, tomarse de las manos, un masaje, abrazarse, sentarse juntos a leer un libro...

4. Regalos. 

No se trata de "grandes y caros regalos" sino de gestos, como una notita, un mensaje, una flor silvestre. Significa que piensas en la otra persona. Es un símbolo visual del amor con gran valor emocional para los que disfrutan con este lenguaje. 

5. Tiempo de calidad. 

Es el tiempo compartido de calidad y unión. No se trata de estar en el mismo espacio físico, de simple proximidad, de estar haciendo dos cosas diferentes a la vez; sino de estar en unión y atención plena entre las dos personas que somos. Las actividades compartidas son el vehículo para crear el sentido de unión, de proyección conjunta. A menudo basta con un café, juntos, solos, hablando. Las conversaciones de calidad, que expresan pensamientos, sentimientos, frustraciones y deseos con respeto y escucha atenta, se incluyen en este tiempo de calidad. 

Distintas personas con distintos lenguajes

Para recibir y transmitir amor, en la pareja, pero también en la familia, con nuestros hijos y padres, es bueno entender que distintas personas tienen distintos "lenguajes del amor". Quizá estemos dando regalos a alguien que no los aprecia, que lo que desea es tiempo de calidad. Quizá esa persona ni siquiera entiende que con los regalos tratamos de expresar nuestro amor.

He aquí un tema que las familias pueden aprender a trabajar para mejorar sus relaciones.   

(Este es un artículo de la hemeroteca de ReL, que se publicó originariamente en octubre de 2017).