Los grupos que apoyan a la mujer embarazada en riesgo de abortar han recibido este viral, ya visto por veinte millones de internautas, como una bendición. ¿Por qué? Porque supone una publicidad masiva, y además simpática, de su labor, que salva cada año en todo el mundo miles de vidas humanas.

Sucedió el pasado 1 de abril en el Aquinas College de Grand Rapids (Michigan, Estados Unidos). Stephen Barrows, profesor de Economía, tiene una política para que los alumnos no se olviden de apagar sus móviles: el infractor cuyo aparato suene en clase tiene que responder y ponerlo en manos libres para que todo el mundo escuche eso tan importante que interrumpe la explicación.

¿Qué le pasó a la joven Taylor Nefcy? Que al otro lado de la línea se oyó esto: "Soy Kevin, del Pregnancy Resource Center [Centro de Recursos para el Embarazo]. Según nos pediste, te llamo para informarte de que los resultados son positivos. Enhorabuena".

Tremendo shock en clase, aunque todos se lo toman bien. En ese momento el profesor ofrece a Taylor la posibilidad de quitar el manos libres, pero ya es tarde y la voz sigue: "Sé que nos dijiste que el padre ha desaparecido del mapa, pero estaremos en contacto contigo durante todo el proceso, así que no te preocupes de nada. Te ofreceremos sin coste alguno asesoramiento y otros servicios de maternidad".

La joven despide la llamada, y el profesor, apesadumbrado y al mismo tiempo con una risa nerviosa, quiere pedir perdón ante las imprevistas consecuencias de su lucha contra los móvles: "Quisiera disculparme públicamente..."

Pero la chica le interrumpe: "No hay problema, estaba esperando esta llamada. Y ya sé cómo llamaré al niño: April de primero, y Fools de segundo". Y es que el 1 de abril se celebra en Estados Unidos el llamado April Fools, algo parecido al Día de los Inocentes.

La carcajada que sigue a la ocurrencia terminó de relajar el ambiente. Y los grupos de apoyo a la mujer embarazada, felices de que millones de jóvenes hayan comprobado que existen alternativas al aborto ante un embarazo imprevisto, que hay personas y asociaciones que acompañan a las madres de principio a fin y sin gasto alguno para que tengan a su hijo y, sobre todo, que una nueva vida es algo que celebrar. Con risas incluso, como en este caso.