El Papa Francisco junto a líderes de diversas confesiones religiosas han firmado durante una ceremonia realizada este martes en el Vaticano, un compromiso contra la esclavitud moderna, que pone como fecha para su erradicación el año 2020.

Se entiende por esclavitud moderna, el trabajo forzado, la prostitución, el tráfico de órganos y la trata de personas y la iniciativa acogida de la Global Freedom Network y la Walk Free Foundation se realiza en la Casina Pio IV, sede de la Pontificia Academia de las Ciencias.

En la sala de conferencia, además del papa Francisco se encontraban diversos líderes religiosos del mundo, cristianos, ortodoxos, budistas, hindúes y judíos.

Entre ellos se destacaron la hindú Mata Amritanandamayi (Amma); Bhikkhuni Thich Nu Chan Khong, representanto al maestro zen Thích Nhất Hạnh; el jefe religioso de Malaysia, Datuk K Sri Dhammaratana; el rabino Abraham Skorka, el rabino David Rosen, del Comité Judío Americano.

También presentes Abbas Abdalla Abbas Soliman, subsecretario de Estado de Al Azhar Alsharif (representante de Mohamed Ahmed El-Tayeb, gran imán de Al-Azhar); el gran ayatolá Mohammad Taqi al-Modarresi Sheikh Naziyah Razzaq Jaafar, representante del gran ayatolá Sheikh Basheer Hussain al Najafi Sheikh Omar Abboud; el reverendo Hon Justin Welby, arzobispo de Canterbury, y el metropolita Emmanuel de Francia, representando al patriarca ecuménico Bartolomé, entre otros.



“Los aquí firmantes -indica la declaración- estamos reunidos hoy aquí en pro de una iniciativa histórica, que tiene por objeto inspirar a todos los credos y a las personas de buena voluntad de todo el mundo a llevar adelante acciones tanto espirituales como prácticas con el fin de llegar al año 2020 habiendo erradicado las formas modernas de esclavitud de una vez y para siempre y en todo el Planeta”.

Añade que: “A los ojos de Dios, cada ser humano, sea niña, niño, mujer o hombre, es una persona libre, y está destinado a existir para el bien de todos en igualdad y fraternidad. Las formas modernas de esclavitud, tales como la trata de personas, el trabajo forzado, la prostitución, el tráfico de órganos, y toda relación que no respete la convicción fundamental de que todas las personas son iguales y tienen la misma libertad y la misma dignidad, constituye un delito grave de lesa humanidad”.-

“Nos comprometemos -indica el documento- a hacer todo lo que esté a nuestro alcance dentro de nuestras comunidades de fe y más allá de ellas para trabajar juntos, en pro de la libertad de todos los que son víctimas de la esclavitud y la trata de personas, y en aras de la recuperación de su futuro”.

Y concluye indicando que “hoy contamos con la posibilidad de poner nuestra conciencia, nuestra sabiduría, nuestra innovación y nuestra tecnología al servicio de la concreción de este imperativo humano y moral”.

Los líderes firmantes se comprometen a impulsar entre sus comunidades programas para combatir la esclavitud y la trata de personas, a crear conciencia sobre el tema entre los jóvenes o las familias, escuelas y universidades.



Los firmantes del acuerdo contra la esclavitud

Será enviado también a 50 grandes multinacionales la propuesta para que se pueda garantizar que en sus empresas no haya esclavitud y trata de personas.

La invitación se extiende a 162 gobiernos, con el objetivo de que 30 jefes de Estado apoyen públicamente este acuerdo antes de finales de año. Además se pedirá al grupo de países que forma el G20 que apoyen el acuerdo.

La Global Freedom Network es una red mundial inspirada en los diversos cultos cuya visión y propósito consisten en erradicar las formas modernas de esclavitud y la trata de personas en todos los rincones del mundo y para siempre.

Dicha iniciativa fue lanzada el 17 de marzo de 2014 en el Vaticano. El Memorándum de acuerdo y la Declaración conjunta que crearon la Global Freedom Network fueron suscritos por representantes de la Casina Pío IV, el Palacio Lambeth, la Mezquita de al-Azhar y la Walk Free Foundation.


La Global Freedom Network ha delimitado seis ámbitos de acción para cumplir con su misión:

1) movilizar a las comunidades de fe,

2) verificar las cadenas de suministros para promover el cumplimiento de normas éticas a la hora de realizar compras y contrataciones,

3) mejorar la atención a las víctimas y a los supervivientes,

4) propugnar reformas legislativas y el efectivo cumplimiento de las leyes,

5) facilitar y fomentar la educación y la concienciación,

6) y conseguir la financiación necesaria a fin de cumplir con esta labor.

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