El Santo Padre recibió en la mañana del sábado 11 de enero a los miembros del Comité Católico para la Colaboración Cultural con las Iglesias Ortodoxas y las Iglesias Ortodoxas Orientales, con ocasión del 50ª aniversario de su institución.

El Papa ha saludado en particular al cardenal Kurt Koch, presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, y a monseñor Johan Bonny, obispo de Anversa, presidente del Comité.

Francisco ha recordado en su discurso que el Concilio Vaticano II todavía no había finalizado, cuando Pablo VI instituyó el Comité Católico para la Colaboración Cultural.

"El camino de reconciliación y de renovada fraternidad entre las Iglesias, admirablemente marcado desde el primer histórico encuentro entre el papa Pablo VI y el patriarca ecuménico Atenágoras, necesitaba también de experiencias de amistad y de compartir que nacieran del conocimiento recíproco entre exponentes de las diferentes Iglesias, y en particular entre jóvenes iniciados al ministerio sagrado", ha explicado el Santo Padre.

Y así es como nació, por iniciativa de la Sección Oriental del entonces Secretariado para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, este Comité. Francisco ha subrayado que hoy, como entonces, "con la ayuda de benefactores generosos, distribuye becas a clérigos y laicos, procedentes de las Iglesias Ortodoxas y de las Iglesias Ortodoxas Orientales, que desean completar sus estudios teológicos en las instituciones académicas de la Iglesia Católica, y sostiene otros proyectos de colaboración ecuménica".

El Papa ha dado las gracias a todos lo benefactores a la vez que ha saludado a los miembros del Consejo de Gestión, que se encuentran en Roma para la reunión anual. "Sin vuestra preciosa contribución - ha afirmado - esta obra no sería posible". Del mismo modo, el Papa les ha animado a continuar en la acción que desempeñan y ha pedido la bendición de Dios para que haga rentable su apreciada colaboración.



También ha dedicado unas palabras a los estudiantes que están realizando sus estudios teológicos en Roma. "Vuestra permanencia en medios a nosotros es importante para el diálogo entre las Iglesias de hoy y sobre todo de mañana".

Finalmente Francisco ha dado las gracias a Dios por ofrecer esta ocasión para encontrarse con ellos y decirles que "el obispo de Roma os quiere mucho. Deseo que cada uno de vosotros pueda tener una alegre experiencia de la Iglesia y de la ciudad de Roma, enriquecedora bajo el perfil espiritual y cultural, y que podáis sentiros no huéspedes sino hermanos entre hermanos. Estoy seguro, por otra parte, que con vuestra presencia sois unas riqueza para las comunidades de estudio a las que asistís".