El pasado 22 de noviembre el Papa Francisco recibió en audiencia privada al presidente de la FIFA, Joseph Blatter, para «hablar de fútbol», como aseguró el mandatario deportivo.

El encuentro tuvo lugar en el Vaticano y se produjo el mismo día en el que el Pontífice recibió a las selecciones de rugby de Italia y Argentina que este sábado se enfrentaron en un partido amistoso en Roma.

El encuentro «fue una audiencia muy positiva, un encuentro entre dos hombres de deporte y dos aficionados al fútbol. El objetivo era hablar de lo que fútbol y religión pueden hacer juntos para conseguir un mundo mejor», explicó Blatter en una rueda de prensa que ofreció tras la visita.

«El Santo Padre me ha pedido que enfatice la importancia del fútbol para la educación de los jóvenes y en favor de la paz mundial. Ambos somos amantes del deporte rey y, por supuesto, también hemos tocado este tema. Somos conscientes de nuestra responsabilidad y sabemos que con nuestro trabajo podemos unir a los pueblos y lograr un mundo mejor. El Papa está convencido de que el fútbol tiene mucho que ofrecer en este sentido», explicó el Presidente de la FIFA en un comunicado que hizo público su organismo.



Joseph Blatter regaló al Santo Padre un peluche de la mascota del Mundial de Fútbol Brasil 2014, un banderín futbolístico en el que se reconocía al Papa Francisco como «Amigo del Fútbol» y una camiseta blanca con el número 10 a la espalda.

Además el presidente del organismo deportivo también entregó al Papa Francisco un ejemplar en latín de la revista de reciente creación The FIFA Weekly. En este número, la revista incluye un reportaje fotográfico sobre el club argentino San Lorenzo de Almagro, del que el Papa es hincha.

En el comunicado que emitió la FIFA tras el encuentro, se aseguraba que los encargados de traducir la revista al latín tuvieron que emplear algunos «trucos lingüísticos», ya que algunos términos como córner, penalti o delantero centro, «todavía no existían en la antigua Roma».