El Papa Benedicto XVI ha concluido su tercer libro sobre Jesús de Nazaret titulado ´Jesús de Nazaret y los Evangelios de la Infancia´ durante su período de reposo en el Palacio Apostólico de Castelgandolfo y ya prepara una nueva Encíclica, la cuarta de su pontificado, según ha anunciado el cardenal secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone.

Bertone lo indicó así este miércoles tras celebrar la Eucaristía en la Iglesia parroquial de Introd, localidad del Valle de Aosta, donde pasa su tiempo de descanso, y añadió que el nuevo volumen dedicado a Jesús de Nazaret será "un gran regalo para el Año de la Fe". Además, reveló que, después de ésta publicación, es muy probable que salga a la luz una nueva Encíclica, según informa Radio Vaticano.

El nuevo volumen sobre Jesús será continuación de ´Jesús de Nazaret´ (2007) y ´Jesús de Nazaret. Desde la entrada en Jerusalén hasta la Resurrección´ (2011). Por su parte, la nueva Encíclica se sumaría a las tres anteriores: ´Deus caritas est´ (2005); ´Spe salvi´ (2007); y ´Caritas in veritate´ (2009).

Por otra parte, Bertone señaló durante su homilía, dedicada a la memoria litúrgica de San Eusebio de Vercelli, que la tarea de quien gobierna con sentido de responsabilidad, a diferencia del mercenario que desempeña un oficio, es la de asumir la defensa de los débiles, de los necesitados, y la de hacer resplandecer la realeza de Cristo.

Sobre el próximo sínodo sobre la nueva evangelización, subrayó que hay que reconocer en la exprsión de ´nueva evangelización´ la confianza de Dios en las personas para ser anunciadoras del Evangelio. "El Señor tiene necesidad hoy de nuestro corazón, de nuestra mente y de nuestras fuerzas para que el proyecto de vida por él anunciado pueda tener la fuerza atractiva de nuestro mundo vital, diferenciado y complejo, en el que se hace necesario saber hacer concretamente visible la fuerza de la esperanza cristiana".

Asimismo, se refirió a la celebración del Año de la Fe, que se celebrará en el contexto conmemorativo de los 50 años de la apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II, como una ayuda para servir al hombre que "no sabe a dónde ir y no logra ni siquiera comprender quién sea él mismo".