El Papa Benedicto XVI ha aprovechado el tradicional Angelus del domingo para pedir la apertura "inmediata" de un proceso de diálogo y el fin de las hostilidades ante la "dramática" situación que se vive en Libia.

"En tiempos de gran tensión se hace más urgente la necesidad de recurrir a todos los medios de que disponga la diplomacia y aprovechar aunque sea la más débil señal de apertura y de voluntad de reconciliación entre todas las partes implicadas en la búsqueda de soluciones pacíficas y duraderas", ha afirmado el Pontífice.

En concreto, apeló directamente a quienes están en cargos de responsabilidad. "Dirijo un apremiante llamamiento a las organizaciones internacionales y a los dirigentes políticos y militares para que se inicie de inmediato un diálogo que suspenda el uso de las armas", ha instado.

El Papa se refirió también a la última violencia entre palestinos e israelíes. "Mi pensamiento se dirige, por último, a las autoridades y los ciudadanos de Oriente Próximo, donde en los últimos días ha habido varios incidentes de violencia, un camino contrario al diálogo y la reconciliación necesarios para la búsqueda de una convivencia justa y fraterna", dijo.