La imposición de la ideología de género en los colegios no es un hecho aislado sino que se va extendiendo gracias a las presiones del lobby LGTB

y a la connivencia y apoyo de las autoridades, que actúan en muchas ocasiones a espaldas de los padres.

Dos periodistas de ReL ya se infiltraron en una charla transexual en un colegio del sur de Madrid y pudieron grabar su contenido en el que se afirmaba sin tapujos que la ciencia ni los médicos pueden determinar si un niño es varón o hembra, sino que depende únicamente de los pequeños el decidirlo.


Ahora a la redacción de este portal ha llegado el testimonio angustiado de otros padres cuyos hijos también han sido adoctrinados en otro colegio de tora localidad del sur de Madrid. Allí, sin conocimiento de las familias, “unos profesionales en su materia” impartieron charlas y pusieron vídeos adoctrinadores en el que se les instaba a elegir si querían ser niñas aunque fuesen niños o viceversa, poniendo además como fanáticos a los padres que no se plegaban a esta ideología.

Los hechos van demostrando que no es necesario que se desarrolle el reglamento en temas de Educación de la ley LGTB de Madrid para que el adoctrinamiento ya esté a pleno funcionamiento y para que los grupos LGTB campen a sus anchas por las aulas dando estas charlas de "concienciación".

El padre cuenta que recientemente cuando recogió a sus hijos de este centro escolar de Valdemoro la mayor estaba “más contenta de lo normal” diciéndole que había recibido una charla y que le habían puesto un vídeo “precioso”.




El vídeo se llama HollySiz, tiene más de dos millones de reproducciones en Youtube y muestra a un niño que quiere ser niña, que es mirado mal en el colegio por los alumnos y por el resto de padres, a los que presenta como tránsfobos. Mientras tanto, la madre es comprensiva y el padre no acepta la situación hasta que cambia de opinión y acaba recogiendo a su hijo vestido también como él con un vestido. La moraleja es que cada uno sea como quiera para ser feliz y que el resto debe de participar en ello.

Cuando llegaron a casa, y ante tanta insistencia de su hija, el padre vio el vídeo que habían puesto en el colegio, y su asombro fue mayúsculo al observar la capacidad de adoctrinamiento y el éxito que estos colectivos pueden tener influenciando a los niños.

“Cuando terminó, para no influir en sus opiniones les pregunté qué les había parecido el vídeo, y el mayor me dijo que qué pobrecito el niño, que el padre quería que fuese un chico, pero él se sentía chica, que la madre lo único que quería era que fuese feliz y sí le entendía, y decía que le habían dicho en la charla que era súper importante ser feliz y que no importa ser distintos a los demás, que lo bueno es que seamos todos diferentes y sentirnos a gusto con lo que elijamos”, cuenta el padre de esta alumna de 9 años.


Pero además, continúa, su hija primogénita “estaba asombrada porque las madres de otros niños no dejaban que mirasen al niño que se vestía de chica y miraban con mala cara a los padres porque daban mal ejemplo y que hasta la profesora les había amenazado”.


A esta conclusión había llegado este pequeño tras esta charla pero el lío empezó, añade el padre, con los hijos pequeños ya que habían visto también el vídeo. “El de 7 años me dijo que también le habían dado la charla de ‘igualdad’, pero no con ese vídeo, y que decían que podemos elegir ser lo que queramos, que hay niños que quieren ser niñas, y al revés, y que es importante sentirse bien, y que ahora te operan y te ponen y te quitan lo que sea y no pasada nada”.


Días más tarde la familia se enteró que algunos otros padres habían reaccionado igual ante estas charlas y que habían acudido al centro preguntando sobre lo que había pasado ya que sus hijos habían llegado a sus casas confundidos.

De este modo, tanto esta familia como otras pedían al colegio “que informase sobre el contenido y las fechas de las charlas previstas en el colegio, porque igual los padres del colegio (concertado) podíamos decidir si nuestros hijos acudían o no, puesto que algunos estimábamos que no era necesario aportar esa información a niños tan pequeños que no tienen capacidad, ni necesidad de hablar de algunos temas, que deberán explicarse a su debido tiempo”.


Esta familia que ha compartido esta experiencia con ReL se muestra “indignada” porque desde el colegio no se les había notificado nada, más aún cuando el centro “se harta de informar a los padres sobre las reuniones de padres, excursiones, el plazo para apuntarse al crucero o a la nieve, lo publican en la web, en Facebook, te mandan whatsapp, te ponen notitas en las agenda de los niños e incluso te solicitan tutoría por algunos asuntos triviales”.

Sin embargo, para esta charla hubo un silencio total.  Y ellos se enteraron porque sus hijos son muy comunicativos pero están seguros de que la gran mayoría de padres del centro no son conscientes del tipo de adoctrinamiento que están sufriendo sus vástagos.


También en la asociación de padres del colegio hubo un gran revuelo porque como ellos había padres que no estaban conformes con lo sucedido. Pero a los discrepantes se les tildó de “ultracatólicos”, denuncia el padre.

Al final, el centro contestó a través de esta asociación de manera tajante y poco alentadora: “Nos garantizan que todas las personas que vienen a exponer cualquier tipo de charlas son profesionales en su materia y están capacitados psicopedagógicamente para transmitir los conocimientos que imparten dependiendo de las edades del alumnado, además estas charlas suelen venir fijadas por Educación”.
 
Por su interés reproducimos la charla transexual impartida en un colegio público del sur de Madrid en la que se infiltraron dos periodistas de ReL y que sirve como muestra del nivel de adoctrinamiento al que se está sometiendo a los niños