Alce Negro llegó a conocer la época de los conflictos entre los "pieles rojas" y el "hombre blanco" que las películas del Oeste nos han hecho familiares. En los western, sin embargo, aunque abunden los tipos moralmente encomiables (de John Wayne a James Stewart, pasando por Gary Cooper, por no salirnos de la época clásica), no se ven muchos santos. Alce Negro (18661950) lo fue, al menos en grado suficiente para que se abriese en octubre su proceso de beatificación. Marco Respinti recuerda su agitada vida y las razones que avalan su santidad en La Nuova Bussola Quotidiana:


John Wayne y James Stewart, dos hombres de principios en El hombre que mató a Liberty Valance (1962), de John Ford.

La noticia no es nueva, aunque es magnífica. Pero los medios de comunicación italianos hablan de ello sólo ahora porque la noticia ha salido en el "periódico de los italianos", el Corriere della Sera. El 21 de octubre pasado, sábado, se abrió el proceso de beatificación del famoso "piel roja" católico Nicholas Black Elk [Nicolás Alce Negro]. Ese día, monseñor Robert D. Gruss, obispo de Rapid City (Dakota del Sur), inauguró el camino diocesano con la misa celebrada en la iglesia del Santo Rosario, que se eleva en el campus de la Red Cloud Indian School, cerca de Pine Ridge.


Monseñor Gruss recibe la petición de apertura de la causa por parte de los nietos de Alce Negro. Foto: WRC.

Dentro hay un mundo maravilloso. El Nube Roja [Red Cloud] al que hace referencia el nombre de la escuela es, de hecho, el gran jefe Nube Roja (18221909) y Pine Ridge es la reserva que surge en el lugar donde Nube Roja pidió, en 1888, a los jesuitas alemanes y suizos que fundaran una misión. Nube Roja nunca se convirtió, pero estaba fascinado por los misioneros católicos, a quienes confió a los jóvenes. En cambio, otros nativos americanos se convirtieron en tropel. Empezando por quien entonces era, simplemente, Alce Negro.


Para el nacimiento de Alce Negro se barajan varias fechas. En una tumba recogida como suya en Find a Grave aparece 1858. La citada por los familiares en la petición de apertura del proceso de beatificación es 1866. Pero parece que cuando participó en la batalla de Little Big Horn tenía 13 años, lo que daría como fecha 1863.

El entorno es el de los Ogalala, uno de los siete subgrupos de los Lakota que, a su vez, son uno de los tres grupos dialectales y una de las siete tribus originarias (conocida con el nombre de los Teton) de la confederación amerindia que conocemos como Sioux, que no es un término con un significado bonito. En efecto, "Sioux" significa "menos que víboras" y es el epíteto con el que los Chippewa, de la rama lingüística algonquina, denominaban ante sus aliados franceses a los enemigos amerindios de las grandes llanuras (las víboras "enteras" eran, efectivamente, los Iroqueses, aliados de los británicos, otros enemigos).
 
Muy probablemente Alce Negro nació en 1866 en lo que hoy es Wyoming. Participó, jovencísimo, en la batalla de Little Big Horn, el 25 de junio de 1876, cuando la locura del general George A. Custer (18391876) llevó al Séptimo de Caballería del ejército de los Estados Unidos a la muerte.


Arriba, la batalla final en Little Big Horn, en Murieron con las botas puestas. Abajo, la emocionante escena del adiós premonitorio de Custer (Errol Flynn) a su esposa (Olivia de Havilland). La historia no ha sido tan benévola con Custer como esta gran película rodada por Raoul Walsh en 1941. Alce Negro participó en la batalla a edad preadolescente.


Eran los tiempos de las sangrientas guerras anticoloniales indígenas (conocidas como guerras indias), que fueron una masacre.


El estado neojacobino estadounidense, nacido de la Guerra de Secesión (18611865), había aplastado al Sur de manera infame y ahora continuaba la matanza hacia el Oeste. Pero no fue Alce Negro quien pronunció en Little Big Horn la famosa frase: "Hoy es un buen día para morir". Fue su primo, Caballo Loco (18401877), quien la pronunció tiempo antes. De hecho, son muchas las mentiras que circulan sobre Alce Negro.
 
La mayor de ellas es la que lo ha convertido en un héroe soñador de una época añorada de manera rebuscada y maniquea, en la que los malos son siempre y solo los blancos. La forjó el poeta estadounidense John G. Neihardt (18811973) con un volumen fantasioso de 1932, Alce Negro habla. La intención era que fuera el propio amerindio quien relatara los hechos con sus propias palabras, pero fue una bufonada de la que no se dio cuenta la víctima porque no leía en inglés. Si embargo, sus parientes sí se dieron cuenta y en 1934 iniciaron una querella contra Neihardt, a quien  definieron como "mentiroso".
 
En un primer momento Alce Negro fue un "hombre-medicina", muy religioso como suelen serlo los Sioux. Pero no detestaba a los misioneros. No solo. No detestaba a ningún blanco, visto que incluso llegó a ser amigo de William Frederick Cody (18461917), el famoso Buffalo Bill, que no era exactamente amigo de los nativos americanos, pero que al final acabó apreciándolos, que fue masón y que cuando estaba a punto de morir recibió el bautismo católico. Alce Negro interpretó la versión romántica del amerindio en su Buffalo Bill Wild West Show, un circo creado en 1883 y que hizo conocer al mundo, incluida Italia, a las figuras de Toro Sentado (18311890) y Calamity Jane (Martha Jane Canary-Burke, 18521903). Un inciso: Toro Sentado se bautizó (si bien practicó mal el catolicismo) y tal vez fue él quien llevó a Buffalo Bill a la fe.


En lo que respecta a Alce Negro, en 1892 dejó de vagabundear y se casó con Katie War Bonnet, una Lakota nacida en 1892,  convertida al catolicismo, con la que tuvo tres hijos que fueron todos bautizados en la Iglesia católica. La mujer falleció en 1903, pero había ejercido una gran influencia en su marido, que de hecho se convirtió y fue bautizado el 6 de diciembre de 1904, el día de San Nicolás (270-343), el santo obispo de Mira, en la Licia del siglo IV, del que admiraba su gran generosidad (él es, de hecho, el verdadero Santa Claus, el único Papá Noel). Por esto, Alce Negro quiso tomar su nombre, Nicholas, transformando, como es costumbre, su apodo indio en apellido en inglés: así nació Nicholas William Black Elk, que en 1905 se casó con Anna Brings White, una viuda Lakota nacida en 1981 y fallecida en 1941, madre de dos muchachos y con la que tuvo otros tres hijos.
 
Un episodio significativo de su conversión fue cuando, visitando como chamán a un niño enfermo, un jesuita lo expulsó. Lucy Looks Twice [Lucy Mira Dos Veces] (19071978), hija de Nicholas y su segunda esposa Anna, narra que aquello fue para su padre como la caída del caballo para San Pablo.


Alce Negro, en labores de catequista,  enseñando a una niña a rezar el Rosario. Foto: Archivo de la Marquette University.

Lucy es la verdadera fuente de información sobre Nicholas para el antropólogo Michael F. Steltenkamp, que entró en la Compañía de Jesús y actualmente es profesor de Estudios Religiosos en la Universidad Jesuita de Wheeling, en Virginia Occidental. Al principio, Steltenkamp tenía los clásicos estereotipos sobre "cowboys e indios". Pero cuando aceptó enseñar en la Red Cloud Indian School para profundizar el tema conoció a Lucy. Esto le hizo cambiar de perspectiva, acercarse de nuevo a la fe hasta la vocación y publicar dos volúmenes científicos. Uno ha sido traducido también al italiano y lleva por título: Alce Nero, missionario dei lakota [Alce Negro, misionero de los Lakota, editado por PierLuigi Zoccatelli, Mondadori, 1996). El segundo es Nicholas Black Elk: Medicine Man, Missionary, Mystic [Nicholas Black Elk: hombre-medicina, misionero y místico], University of Oklahoma Press, 2009). 


El padre Steltenkamp ha escrito en dos volúmenes la biografía más exhaustiva de Alce Negro publicada hasta la fecha.

Una vez convertido, Nicholas Black Elk declaró que quería ser catequista el resto de su vida y así fue: enseñó, dio ejemplo, convirtió a la gente. Amaba el rosario y las misas latinas cantadas. Su vida siempre estuvo acompañada por prodigios hasta el momento de su muerte, el 19 de agosto de 1950. Y a pesar de la retórica "indigenista", siempre trabajó para reconciliar a los blancos y los pieles rojas.


La persona que ha lanzado la idea de su canonización ha sido Mark Thiel, archivero en la Raynor Memorial Libraries de la Universidad Marquette de Milwaukee (Wisconsin), ateneo dedicado a otro gran héroe de las misiones jesuitas norteamericanas (y célebre explorador), el sacerdote francés Jacques Marquette (16371675). Thiel ha sido también archivero de la Tekakwitha Conference y del Bureau of Catholic Indian Missions, que es la oficina de apoyo a las misiones católicas de los amerindios, fundada en 1874 por monseñor James Roosevelt Bayley (18141877), arzobispo primero de Newark (New Jersey) y después de Baltimore (Maryland). La Tekakwitha Conference es una institución de apoyo a la evangelización de los nativos americanos fundada en 1939 por el arzobispo de Fargo (Dakota del Norte), monseñor Aloisius Joseph Muench (18891962), y está dedicada a Santa Kateri (Catalina) Tekakwitha (16561680), de estirpe algonquina-mohawk, la primera santa amerindia de los Estados Unidos.
 
Como ha relatado Thiel al National Catholic Register, la idea de proponer la beatificación de Black Elk surgió en Roma el día de la canonización de Kateri, el 21 de octubre de 2012. Allí, Thiel conoció a George Looks Twice [Jorge Mira Dos Veces] nieto de Nicholas Black Elk, que rezaba para que su abuelo subiese a los altares. El propio Black Elk, cuando aún no se había convertido, había firmado la petición para la beatificación de Kateri en 1885 y el inicio de su proceso diocesano fue la misa del 21 de octubre, aniversario de la canonización de la santa nativa americana. ¿Coincidencia?... 


Thiel y George empezaron a recoger firmas puerta a puerta y el 14 de marzo de 2016 le presentaron a monseñor Gruss 1600, entre las cuales, también la de monseñor Charles J. Chaput, arzobispo de Filadelfia y moderador episcopal de la Tekakwitha Conference, además de ser ex obispo de Rapid City y de llevar sangre Potawatomi en las venas, y que ha acompañado la petición con una carta pública.
 
Pues bien, es fundamental recordar que todo, la verdad sobre la vida de Alce Negro y el proceso de beatificación, nace de los descendientes del santo hombre de los Ogalala. El Corriere della Sera cita, de hecho, sólo la única voz desacorde de toda la historia, la de Charlotte Black Elk, bisnieta de Nicholas y sobrina del tío George, una activista indigenista y ecologista que se define pagana y que desde 2001 afirma que la conversión de Black Elk estuvo dictada sólo por el oportunismo. Y pensar que gracias al catequista Nicholas se convirtieron, dice Steltenkamp, unos 400 nativos americanos.
 
Tras recibir la petición firmada en febrero, monseñor Gruss nombró un postulador, William “Bill” White, diácono Lakota, asistido por el padre jesuita Joe Daoust y por el diácono Ben Black Bear de la Misión de San Francisco en la reserva india de Rosebud (Dakota del Sur), responsable de traducir del Lakota al inglés los escritos de Black Elk. El 14 de noviembre, la Asamblea General de la Conferencia Episcopal Católica de los Estados Unidos, reunida en Baltimore, tras haber escuchado un informe de monseñor Gruss, aprobó por unanimidad el inicio de la causa. El resto es oración.
 
Traducción de Helena Faccia Serrano.