"Las autoridades de la Universidad Católica de Lovaina (UCL) acaban de tener conocimiento de un escrito del señor [Stéphane] Mercier, encargado de curso invitado en el Instituto de Filosofía, sobre el aborto. Las autoridades han convocado inmediatamente a la persona afectada para escucharle e instruir el expediente. La persona será escuchada para aclarar el alcance de este escrito y la eventual utilización que se haya hecho de él en el conjunto de sus clases".

Están siendo días muy intensos para Stéphane Mercier, profesor invitado de la UCL, con contrato hasta septiembre. Leyendo este comunicado, difundido el martes por la institución académica, podria pensarse que Mercier defendió el aborto ante sus alumnos y la institución ha reaccionado, indignada en nombre de la Ley de Dios, para averiguar qué ha pasado y obrar en consecuencia.


Pero no. Ya el título del propio comunicado de prensa lo dice todo: Escrito provida. La UCL reacciona. El escrito es, pues, "provida". Y por eso la universidad católica... ¡reacciona!

He aquí cómo concluye la nota: "Sea cual sea el resultado de la instrucción, el derecho al aborto está inscrito en el derecho belga y la nota de la cual ha tenido conocimiento la UCL está en contradicción con los valores propios de la universidad. El hecho de transmitir posiciones contrarias a estos valores en el ámbito de una clase es inaceptable".


"He hablado con las autoridades. En dos palabras, están muy molestos con este asunto", explica el profesor Mercier a ReL: "Tras mi toma de posición están recibiendo numerosas peticiones para que digan por fin claramente cuál es la posición de la UCL. Como yo me mantengo firme y ellos están en el punto de mira de los medios, de los políticos y de los colegas universitarios, no saben qué hacer".



Stéphane, sin embargo, sí: "Yo no sé si mi posición es contraria a los principios de la UCL. ¡Lo que es seguro, es que mi posición es conforme a lo que debería ser la posición de la UCL! La UCL debe decir lo que está conforme a la enseñanza de la Iglesia, que condena firmemente el aborto".

Y explica a ReL por qué incluyó su reflexión sobre el aborto dentro del curso de filosofía que está impartiendo: "Los alumnos deben oír la verdad, es importante que escuchen un discurso verdadero, fuerte y argumentado sobre una cuestión esencial que afecta a nuestra humanidad. Es importante que los estudiantes no se vean sofocados intelectualmente por un pensamiento débil y consensualista, que puedan ser interpelados por un discurso fuerte para reflexionar por sí mismos, y no sobre la base de los eslóganes impuestos por los medios. Esto forma parte del aprendizaje de la reflexión crítica. Y en las ciencias humanas no hay tema más importante que el derecho de todo ser humano a la vida desde el momento de su concepción".


Vista desde fuera, la situación es, desde luego, chocante. Porque ¿qué decía ese "escrito provida" que pueda ser contrario a los valores de una universidad católica?

Stéphane Mercier es un joven doctor en Filosofía por la misma UCL y especializado en filosofía antigua e historia de las ideas. Su tesis doctoral versó sobre la convicción y la duda en la filosofía de Cicerón y ha preparado ediciones críticas de su De Officiis [Los deberes], y de la obra del humanista Jan van Havre (15511625) Ars virtutis sivi de vera anima tranquillitate [La ciudadela de la virtud o La verdadera tranquilidad del alma], además de un estudio sobre Dionisio Cartujano, Nicolás de Cusa y la reforma en Cristo publicada en la revista cartuja Analecta Cartusiana.

Pero su escrito ya más famoso es La philosophie pour la vie [La filosofía por la vida], origen de la polémica. Con base a este artículo, el profesor Mercier ofreció una clase a sus alumnos que fue grabada por uno de ellos y difundida como si fuese el cuerpo de un delito, que los medios más proabortistas aprovecharon enseguida. He aquí la grabación:



¿Qué dijo Mercier y qué dice en el escrito cuestionado por la UCL? Mercier se confiesa tributario del pensamiento de Peter Kreeft (nacido en 1937), antiguo alumno de postgrado en Yale y profesor de Filosofía en el Boston College, converso al catolicismo desde el calvinismo por influencia de C.S. Lewis y por su estudio histórico que le llevó a concluir que la Iglesia fundada por Jesucristo era sola y exclusivamente la católica. Una de las obras más celebradas de Kreeft es su Handbook of Christian Apologetics [Manual de apologética cristiana], escrito en colaboración con el jesuita Ronald K. Tacelli.


El Manual de Apologética Cristiana es una de las obras más conocidas de Kreeft, quien inspira la perspectiva provida de Mercier.

"Mi aportación", dice Mercier en el escrito provida de la polémica, "es bastante secundaria: desarrollos, ampliaciones, ejemplos, la forma de presentar las cosas o de formular las ideas, etc. Pero, en cuanto al fondo de la cuestión, soy ampliamente deudor de Kreeft y otros autores, y por tanto poco original".


Peter Kreeft es desde hace muchos años maestro de numerosos pensadores católicos en el ámbito anglófono y fuera de él.

"Solo quiero examinar la cuestión siguiente", aclara Mercier en los primeros párrafos: "¿Qué argumento filosófico y moral puede establecer que el aborto es un asesinato criminal y que por tanto jamás está justificado? Y veremos que el nudo de la cuestión es éste: todo lleva a pensar que el embrión y el feto son personas humanas a todos los efectos".

Justo porque lo son a todos los efectos, Mercier extrae una conclusión más adelante que es la que más problemas le ha causado: "Algunos dicen que reprueban el aborto a título personal como algo inmoral, pero que jamás se les pasaría por la cabeza hacerlo ilegal. Razonamiento de un absurdo sorprendente", dice comparándolo con una violación. "Si el aborto es un asesinato, como hemos dicho, ¿no es acaso más grave que la violación? Una violación es inmoral, y por fortuna también ilegal. El aborto, que es más inmoral, ¿no debería, con mayor razón aún, ser también ilegal?".

Esta defensa de la ilegalización del aborto es la que la Universidad de Lovaina considera incompatible con sus principios, dado que contravendría la legislación abortista belga, cuya ley de plazos lo convierte en derecho hasta las 12 semanas de gestación.

Ante la realidad del crimen abortista, sostiene Mercier, no es posible adoptar la actitud de Pilatos, quien "teniendo el poder para oponerse a ese crimen, deja las manos libres a quienes quieren perpetrarlo".

Ahora queda ver qué hace la Universidad Católica de Lovaina: si respalda a su profesor, lo reprueba de alguna forma o guarda silencio. Mercier aguarda tranquilo esa decisión: "Estoy orgulloso de la posición firme que defiendo como ser humano, como filósofo y como católico, por el honor de Dios y por la protección de nuestros hermanos más vulnerables".

Pincha aquí para leer el texto del profesor Stéphane Mercier en su integridad.