Northern Exposur, conocida en España como «Doctor en Alaska» en España o «La última frontera» en Iberoamérica fue una serie de culto en la década de 1990 y un éxito total en Estados Unidos, pero también en toda Europa y en muchos países de América. Uno de sus protagonistas era Darren Burrows, el actor que interpretaba a Ed Chigiliak, un joven e inteligente mestizo, y que décadas después se muestra públicamente orgulloso de su fe, de la herencia de los españoles en su continente y de que éstos llevaran a América el catolicismo.

Burrows está casado, es padre de cuatro hijos, es asiduo a la misa tradicional, y vive junto a su mujer en una granja de Misuri, donde además de los animales es armero y orfebre. Además, con un gran talento para estos difíciles trabajos manuales.

Este actor no comulga con lo “políticamente correcto” y aunque todavía ejerce como actor no tiene ningún problema en criticar el progresismo y la hipocresía de Hollywood, ni de defender a España y su herencia en EEUU en un momento en el que el rodillo ideológico está intentando borrar todos los signos públicos de esta historia.

“Amo a España”, ha confesado en varias ocasiones este actor. Y este amor va estrechamente unido al espíritu evangelizador y misionero que ha caracterizado siempre a este país. Curiosamente, la serie de Doctor en Alaska fue un gran éxito en España.

Darren Burrows, interpretando a Ed Chigiliak en Doctor en Alaska

Burrows tiene ahora 54 años y no olvida una infancia dura junto a su madre y su hermano en Kansas: “Éramos pobres y teníamos tan poco que, durante cinco años de mi infancia, carecíamos de cañerías y el agua provenía de un pozo excavado a mano".

España y la evangelización de América

En una entrevista con El Confidencial aborda con firmeza y sinceridad temas de los considerados polémicos, pero que él no tiene problema en comentar. En primer lugar habla de la retirada de estatuas de conquistadores españoles como Juan de Oñate o de misioneros como San Junípero. Y la pregunta está realizada como un actor que interpretó a un nativo americano y un hombre que está casado con una mexicana.

"España fue simplemente el instrumento de Dios en la colonización del Nuevo Mundo. Es Nuestra Señora de Guadalupe la que conquistó y convirtió las Américas. El continente colonizado por España y la Iglesia católica abandonó su paganismo y los sacrificios humanos. Europeos y nativos se casaron entre sí y surgieron pueblos enteros, incluidos los mexicanos, al que pertenece mi esposa. Si miras alrededor del mundo, verás toda esa narrativa del revisionismo histórico disfrazada de caridad en todas partes. Pero ¿cuál es el objetivo común y el fin deseado de aquellos que impulsan esas ideas de culpa, odio a sí mismos y vergüenza nacional? La respuesta es siempre la misma: globalismo y comunismo. Estados Unidos no ha sido secuestrado por una minoría WASP [blanca, anglosajona y protestante]. Estados Unidos y el mundo han sido secuestrados por una minoría muy ruidosa y a menudo violenta a la que Lenin correctamente se refirió como ‘idiotas útiles’. Alexander Solzhenitsyn conduce a una mayor comprensión de que el pasado es, de hecho, el prólogo de este bolchevismo moderno”, afirma de manera contundente.

De este modo, Burrows asegura que en la serie de Doctor en Alaska su interpretación estuvo marcada en que “todos seres humanos primero, independientemente de nuestro color de piel o herencia. Y esa fue también la magia que muchos vieron en la ciudad ficticia de Cicely; que todos se trataran ante todo como seres humanos. Recibí buenos comentarios de muchos de los nativos que conocí, dentro y fuera del estudio de grabación. Los padres de Elaine Miles [Marilyn Whirlwind, en la serie] me llamaban 'hijo'. Elaine todavía me llama 'brudder' y yo aún la llamo a ella 'hermana' hasta el día de hoy. Me parece frustrantemente triste que ahora, casi 30 años después, aquí en Estados Unidos estemos en un estado de regresión moral, en el sentido de que ahora se considera 'progresista' ver a todos los estadounidenses principalmente, si no exclusivamente, a través de la lente de la raza y la herencia, mientras se sitúa la humanidad de uno en segundo lugar. Como si el racismo no fuera racismo cuando marcha bajo la bandera de la 'justicia social'”.

En sus redes sociales no tiene tampoco problemas en publicar imágenes en la iglesia, como la de la pasada Navidad, donde decía: “Acaba de terminar la Misa del Gallo. ¡Feliz Navidad a todos! ¡Viva Cristo Rey!”.

Foto subida por Burrows en su Facebook la pasada Navidad

Además, Darren Burrows muestra su deseo de visitar España, país que todavía hoy no conoce: “No he tenido la suerte de visitar vuestro país en mi vida, ¡pero me encantaría! Tengo tantos fans españoles y estoy agradecido con cada uno, por su continuo apoyo, ¡incluso hasta el día de hoy! De particular interés para mí al visitar su país sería visitar la estatua de Nuestra Señora del Buen Suceso y ver sus muchas y fantásticas catedrales en persona”.

Uno de los aspectos más llamativos de este actor y artista es que tan pronto habla de Dios como critica a ciertas grandes corporaciones, organismos internacionales o magnates porque “van contra las enseñanzas de Dios y el catolicismo”.

Contra el moralismo de Hollywood

“La religión hecha a la medida del globalismo, el cientificismo y el transhumanismo puede ser fácilmente reconocida como la moderna Torre de Babel. El hombre busca hacerse dios; esta tecnocracia es su nueva religión mundial. Supongo, por lo tanto, que me posiciono como un populista-nacionalista”, confiesa Burrows en la entrevista.

Por último, el que diera vida a Ed Chigiliak en Doctor en Alaska lanza una advertencia sobre Hollywood y el dictado moralizante y políticamente correcto que este ámbito intenta imponer: “me doy cuenta de que mis opiniones probablemente sean inesperadas. Ciertamente, difieren de la narrativa aceptada y del progresista Hollywood. Dicho esto, animo a todos los españoles y a cualquier otra persona que pueda leerme a que dejen de escuchar las opiniones de los actores, los músicos, los artistas y los animadores cuando hablemos de algo que no sea arte. Como te dije antes, la mayoría de nosotros somos al menos de baja inteligencia, si no tontos narcisistas".

"La gente buena en todas partes estaría mucho mejor apagando sus televisores y dejando de cotizar en nuestros principales medios de comunicación. Mejor lean y muestren interés por los hechos y las pruebas en lugar de dedicar tiempo a las opiniones”, exhorta.