El presidente de la región de Lombardía (Italia), Roberto Maroni, ha pedido públicamente al Papa Francisco que declaré "santo subito" al sacerdote francés Jacques Hamel, de 86 años, brutalmente asesinado por "odio a la fe", y por lo tanto mártir, por dos yihadistas en su iglesia de Normandía, en la mañana del martes.

Maroni ha escrito en su cuenta de Facebook que el sacerdote francés Jacques Hamel “ha sido horriblemente sacrificado hoy, como un animal” y ha sostenido que se trata de “un mártir de la fe”, por lo que ha pedido al Papa Francisco que sea proclamado “santo subito”, informa el portal Infovaticana.


“Hay una guerra declarada contra Occidente, contra los cristianos. Hay una guerra declarada y se lleva a cabo no sólo por organizaciones fundamentalistas, sino también por las personas que hacen la carnicería que hemos visto en estos días”, ha señalado Roberto Maroni durante una rueda de prensa en el Palazzo Pirelli.


El político italiano Roberto Maroni, presidente de la región de Lombardía, impulsor de esta petición al Papa Francisco para que sea declarado "santo subito" al padre Jacques Hamel, mártir por "odio a la fe" a manos de unos terroristas del ISIS.


El portal Infovaticana, cuyo director es Gabriel Ariza, ha señalado que la petición del político italiano, Roberto Maroni, se ha difundido a través de las redes sociales con el hashtag #santosubito y, en las últimas horas, cientos de personas se están adheriendo a esta petición para que se reconozca el martirio de Jacques Halme, y sea declarado santo por el Papa Francisco.


Aquí tenemos una semblanza de este sacerdote francés, de 86 años, al que nunca se le pasó por la cabeza jubilarse. Decía a sus amigos sacerdotes: "Trabajaré hasta mi último aliento".

El sacerdote Jacques Hamel era un hombre bueno, generoso, muy querido en la ciudad y con carisma