Cristina López Schlichting es uno de los rostros y voces de referencia en los medios de comunicación españoles. Actualmente dirige en la cadena COPE el programa Fin de semana, participa como analista político en El cascabel de 13tv y es columnista en el diario La Razón.

Aunque en su infancia no recibió mucha formación religiosa, sentía una gran inquiedud interior y se planteaba muchas preguntas sobre el sentido de la existencia. Fue así como, desde muy pequeña, inició un recorrido intelectual de búsqueda del bien, de la verdad y de la belleza, hasta alcanzar la convicción de la existencia de Dios e iniciar un camino de acercamiento a Él.

Cristina explicó esa evolución suya vital e intelectual a Cristina Casado en el programa Cambio de agujas de H.M. Televisión , evocando el matrimonio formado por Martín y María Gross, a quienes conoció durante sus estudios universitarios en Colonia. La invitaron a preguntarse “¿Y si Dios existe?", y fue así como descubrió que había alguien que la conocía mejor que ella misma y que tenía un plan para su vida, en la que jugaron un papel destacado personajes como Luigi Giussani, fundador de Comunión y Liberación, y la Madre Teresa de Calcuta, fundadora de las Misioneras de la Caridad, cuyo entierro cubrió para ABC.

He aquí algunas citas extraídas del testimonio de Cristina López Schlichting:

-"Yo nací en una familia que no practicaba, hija de una madre que había sido luterana y de un padre bueno, educado en el catolicismo tradicional en España, aunque, realmente, nosotros no reservábamos espacio al cristianismo en nuestra educación. Pero fue muy raro, porque éramos cuatro hermanas con una inquietud religiosa fuera de lo normal".

-"Fue en BUP (el Bachillerato de entonces) cuando un profesor, José María Sánchez Garzón -se ha hecho sacerdote a la vejez-, que era profesor de filosofía y de religión, había vivido él apasionadamente este recorrido y empezó a hacerme entrever que la fe y la razón no eran contrarias. (...) Yo empecé a entrever que era hija de una tradición cristiana, la tradición del humanismo cristiano europeo, de la que empecé a sentirme muy orgullosa. Ahí empezaron mis preguntas racionales, que son las preguntas que me han llevado a la fe, porque yo digo siempre que el culmen de la razón es la fe".

-"Mi conversión fue un recorrido intelectual, primero con este sacerdote y después, al encontrar el movimiento Comunión y Liberación, con nuestro fundador, Luigi Giussani, que era un hombre que había ido justo a esta pregunta. (...) Evidentemente, también hay un punto afectivo, porque cuando tú descubres la grandeza humana de la Iglesia te enamoras. Yo, que he tenido la posibilidad profesional de conocer la obra de la Beata Teresa de Calcuta y tocar su cadáver, que he conocido la obra y la persona de Juan Pablo II, realmente he tenido suerte de conocer grandes santos".

-"Recuerdo perfectamente ese momento y las horas de después en mi habitación, en el albergue de estudiantes, donde realmente pensé: ´¿Y si Dios existe? ¿Y si verdaderamente Él es capaz de llevarme por un camino que, por una vez, no voy a dirigir yo?´ (...) Y, realmente, decidí dar crédito a esta posibilidad que me parecía inverosímil."

-"Te mueves en un mundo de esquemas, y el Señor te sorprende siempre. Siempre rompe tu esquemas y siempre vuelve a poner delante de ti a una persona que te asombra, que te descoloca y que te vuelve a dar razón de que hay un ser, Jesucristo, que está vivo y que te abraza. Y esa conversión se produce una y otra vez, de tal manera que yo la he vivido muchas veces a lo largo de mi vida. La he vivido cuando conocí a las hermanas de la Madre Teresa en Calcuta, cuando fui con ABC a cubrir sus funerales. La he vivido en Albania con la Madre Catalina, que me enseñó cómo se puede arriesgar la vida para cuidar a unas novicias en un territorio de guerra, y a la que seguí para lograr entrar en la ciudad de Balona vestida de monja con ella."

-"Después he tenido a todos mis hijos, que han sido planes de Dios muy extraños a mi vida, porque yo tuve tres hijos en tres años. Fue cuando era, además, reportera, en los años más duros y más hermosos de mi carrera. Cuando era reportera en Oriente Medio, cuando era reportera en Irán, cuando lo era en Kosovo, en Albania..., en esos años tuve a mis bebés, que era realmente una locura desde el punto de vista del mundo."

-"Todas las veces me estrello, todas la veces el Señor me pone un testigo bueno, y todas las veces me vuelvo a convertir. Es continuamente la historia del hijo pródigo".

-"Para mí fue tan apabullante, tan espectacular, la belleza de la fe, la verdad, el bien que nace de esta experiencia del cristianismo, que ha sido siempre mucho más potente esto que las posibles críticas. Indudablemente, el mundo se alucina, pero con cosas muy sencillas. Cuando yo tuve tres hijos, en ABC, en el corcho de la redacción, pusieron ´Cristina, la coneja´, porque no podían entender semejante irracionalidad."

-"Yo reconozco que la Virgen es el camino hacia Dios para mí y es el lugar al que acudo siempre que estoy sola, que estoy herida, que estoy asustada, que he pecado. Todas las veces me arrojo en sus brazos y le digo: ´Mamá, mira lo que ha pasado´. Y todas las veces, Ella hace trucos, se salta las reglas, porque Ella es la Madre".