Rick Warren, el influyente pastor de una mega-iglesia protestante americana, ha recientemente llamado a todos los cristianos no católicos a unirse al Papa Francisco y a la Iglesia católica con el fin de llevar a cabo objetivos comunes.
 
Rick Warren es el fundador y pastor de la iglesia de Saddleback, en California, y autor de muchos libros. Su best-seller, “Una vida motivada por lo esencial”, ha vendido 36 millones de ejemplares, en cerca de 50 idiomas.
 
En noviembre de 2014, el pastor Warren formó parte de los conferenciantes del coloquio internacional religioso Humanum, en el Vaticano, dedicado a la complementariedad entre hombre y mujer. Humanum reunió también a jefes religiosos del mundo entero, de religiones cristianas y no cristianas, con el fin de examinar y proponer de nuevo la belleza de la relación entre hombre y mujer en el matrimonio. 
 

En una entrevista difundida tras la conferencia en la cadena católica EWTN, Rick Warren hizo un llamamiento a los seguidores de las diversas confesiones cristianas a unirse a los católicos romanos y a Francisco para trabajar juntos en tres objetivos comunes: defender la santidad de la vida, la santidad del sexo y la santidad del matrimonio.
 

“Existe a la vez una gran comunidad y alguna división en estos tres puntos”, afirmó. Rick Warren también defendió el catolicismo, aclarando algunas ideas falsas muy extendidas en el ámbito evangélico sobre la enseñanza católica, respecto a los dogmas marianos y la oración a los santos.
 
Sin obviar las divergencias que separan a las demás confesiones cristianas de Roma, Warren piensa que católicos y protestantes pueden trabajar juntos, no en una unidad estructural, pero sí en una unidad de misión. “Si amas a Jesús, declaró, estamos en el mismo equipo”.
 
Rick Warren concluyó su alocución afirmando su convicción de que los católicos y los demás cristianos pueden servir juntos a la causa de la defensa de la vida y la familia.
 
Aunque los comentarios del pastor Warren, bien argumentados, han sido favorablemente acogidos en el seno de la comunidad católica, han provocado la inquietud y la cólera de otros dirigentes cristianos americanos.
 

Es el caso del apologista evangélico James White, anticatólico notorio, quien pidió al pastor Warren que se arrepintiese.  Matt Slick, del Christian Apologetics and Research Ministry (CARM), se mostró abiertamente crítico, afirmando erróneamente que los católicos han “añadido siete libros” a la Biblia …
 

Rick Warren no es el primer pastor protestante en responder calurosamente a las palabras de Francisco, alentando a otros cristianos a revisar sus viejos prejuicios hacia el catolicismo.
 
En enero de 2014, Tony Palmer, un joven predicador carismático de la Comunión de las iglesias evangélicas episcopales, había visitado a Francisco en el Vaticano. Durante esta reunión, grabó con su iPhone un mensaje dirigido por el Santo Padre a una conferencia pentecostal americana.
 
El líder protestante ofreció un auténtico mensaje de fraternidad, unidad y amor, explicando a los pentecostales que las divisiones entre católicos y protestantes ya no tenían razón de ser tras la declaración común católico-luterana sobre la doctrina de la justificación de 1999.
 
Según este acuerdo, las dos partes reconocieron que “sólo por la gracia a través de la fe en la acción salvífica de Cristo, y no en base a nuestros méritos, somos aceptados por Dios y recibimos el Espíritu Santo que renueva nuestros corazones, nos habilita y nos llama a realizar buenas obras”.
 
“Nosotros ya no contestamos, declaró Tony Palmer en el encuentro pentecostal, la doctrina de la salvación según la Iglesia católica. Pero predicamos el mismo Evangelio. Hermanos y hermanas. La protesta de Lutero ha terminado. ¿Y la vuestra?”.
 
En su mensaje video grabado en italiano, Francisco pedía a los pentecostales reunidos con Kenneth Copeland que rezaran al Señor para que una a todos, católicos y protestantes, y les expresó el deseo de que “esta separación termine y que se de la comunión, para alabar a Jesucristo, único Señor de la historia”.
 
"Vamos, dijo el Santo Padre, somos hermanos; intercambiemos este abrazo espiritual y dejemos que el Señor termine la obra que ha comenzado ... porque ha comenzado el milagro de la unidad”.
 
Tony Palmer lamentablemente no vivió lo suficiente para ver realizado su sueño de unidad. Murió en un accidente de moto en el Reino Unido el pasado mes de julio. Pero Rick Warren continúa su búsqueda de un terreno común, impulsando a los católicos y todos los cristianos hacia el cumplimiento de la oración sacerdotal de Cristo: "que todos sean uno, como Yo y el Padre somos uno".