Un conmovedor momento vivió la familia Carinbridge  de Wisconsin, Estados Unidos, cuando Louis, uno de sus menores hijos que está gravemente enfermo, lloró porque no podía realizar su sincero deseo de recibir a Jesús en la Eucaristía, siendo consolado por el Cardenal Raymond Burke, Prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica.
 
La familia Carinbridge había asistido el pasado domingo 4 de agosto a la Iglesia del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe en La Crosse, Wisconsin, para la celebración del sacramento de la Primera Comunión de su hijo mayor y del Bautizo de su hijo menor de casi dos meses de nacido.
 
El cardenal al ver llorar a Louis preguntó a los padres el motivo del llanto a lo que estos le explicaron sobre el profundo deseo del niño de recibir el Cuerpo de Cristo y que aún no podía hacerlo.
 
Louis entristecido y avergonzado que se hiciera público su deseo, se acercó entre lágrimas al Purpurado y se refugió en su casulla, a lo que este le dijo amorosamente “No te preocupes, tu Primera Comunión también llegará pronto".
 
El pequeño Louis tiene una rara enfermedad genética que sólo algunos cientos de personas en el mundo la padecen, se llama síndrome Cinca (acrónimo de Crónico, Infantil, Neurológico, Cutáneo y Articular).
 
Este padecimiento que también se le conoce como enfermedad neonatal inflamatoria multisistémica inicial (Nomid por sus siglas en inglés), le causa a Louis disminución de la visión y la audición, y le produce diariamente dolores de cabeza, inflamaciones articulares dolorosas fiebres y vómitos que para ser controlados el pequeño debe recibir inyecciones.
 
Los padres del pequeño confían en la intercesión del Beato Juan Pablo II, para que Louis se cure de esta poco común y dolorosa enfermedad.