Los éxitos de Suzi Quatro llegaron en la década de los 70, pero incluso quienes hayan olvidado o desconozcan a esta cantante norteamericana, afincada desde muy joven en el Reino Unido, les sonará el que fue su gran éxito: Stumblin´ In, cantado al alimón con Chris Norman, un "fijo" absoluto en cualquier recopilatorio del pop. ¿Hacemos un poquito de nostalgia?

Este miércoles, la cantautora de Detroit, nacida en 1950, cuarta de cinco hermanos, hija de italiano y húngara, concedió una amplia entrevista al Daily Mail con ocasión del próximo estreno de un espectáculo suyo en Londres. Pero en realidad sirvió para hacer un repaso a su vida, marcada por un sentimiento de culpa respecto a muchas decisiones de su vida, que la entrevistadora atribuye a la educación católica que recibió en su infancia.

Una infancia, por cierto, que terminó insólitamente pronto. En cuanto le despuntó el interés por la música, quiso dejar la escuela y su padre la apoyó en la decisión. Así ella empezó una vida adulta prematura a los 14 años en que empezó a dar conciertos con su banda lejos de casa, para terminar emancipándose a los 16 y lanzándose a recorrer el mundo en pos del éxito. Y aunque ella no lamenta esa decisión, sí reconoce su coste emocional.


Los ojos se le llenan de lágrimas, relata la periodista, cuando recuerda su relación, siendo aún muy joven, con un hombre casado, ejecutivo en una discográfica. Se acostaron el día que ella cumplía 18 años, se quedó embarazada y abortó, algo que -confiesa- todavía le duele.

"Me habría encantado tener a ese niño", afirma "con una tristeza casi insoportable": "No pasa un año sin que piense en él: cómo habría sido, qué edad tendría... Si -espero- llego a las puertas del cielo, será un pecado que tendré que pagar. Lo siento mucho, pero a veces no tienes opción y yo me quedé absolutamente petrificada. Años después todavía me duele y no creo que nunca lo supere".


Piensa que pesaron mucho las carencias de su infancia: "No lo digo como excusa, pero me perdí cosas, y quizá eso me hizo tomar decisiones que de otra forma no habría tomado". 

Suzi recuerda que, en el lecho de muerte, afectada por un cáncer de estómago y "con el corazón roto", en 1991 su madre se reprochaba a sí misma no haberla educado de otra forma: "Me dijo que ella, secretamente, siempre había sabido lo del aborto. Y que su mayor dolor había sido dejarme ir a una edad tan temprana. ´Sólo eras una niña... y siempre en la carretera, ante tantas tentaciones...´, me dijo".


Suzi se casó con el guitarrista de su grupo, con quien tuvo dos hijos, una niña (que ya le ha dado un nieto) y un niño. Se divorció al cabo de dieciséis años de tormentosa relación, y también se siente "culpable" por ello y recuerda "como una patada en el estómago" las circunstancias de la ruptura: "Nunca olvidaré el día en que se lo dijimos a los niños, que tenían nueve y siete años, que nos íbamos a divorciar. Les subimos a su cuarto y les dimos la noticia. Lloraron. Recordarlo todavía me pone la carne de gallina".

Porque aunque Suzi volvió a casarse, algunas ideas las tiene claras: "Me da igual lo que se diga y quién lo diga: todos los niños prefieren que sus padres estén juntos".