Kylie Bisutti alcanzó su "gran sueño" en 2009 al incorporarse al elenco de modelos de Victoria´s Secret. Pero acaba de renunciar a él -aunque no al mundo de la pasarela- porque considera contrario a sus convicciones cristianas seguir exhibiendo su cuerpo en catálogos de lencería.

Recién casada a sus 23 años, Kylie considera que lo primero es su matrimonio: "Mi cuerpo sólo debe ser para mi marido. Eso es algo sagrado. Quiero que mi matrimonio sea sagrado, porque los índices de divorcio en Estados Unidos son altísimos y quiero hacer todo lo posible padra que mi matrimonio sea especial".

"Victoria´s Secret era mi mayor objetivo en la vida, es lo que siempre perseguí en mi carrera", declaró: "Y me gustó mientras estuve ahí. Pero cuanto más me convertía en modelo de lencería -y mostrar lencería no es ir vestido- comencé a sentirme cada vez más incómoda a causa de mi fe. Soy cristiana, estoy leyendo más la Biblia y cada vez me convence más. Pero ésta es una industria muy tentadora, he caído en demasiadas cosas en las que no habría querido caer".

"Quiero honrar a Dios y a mi cuerpo, y eso era contradictorio con el papel de mujer que sirve de modelo para otras mujeres. Una vez me estaba maquillando ante el espejo y una chica me miró y me dijo: ´Voy a comer menos para parecerme a ti´. Eso me rompió el corazón, porque no quiero ser de ese tipo de persona que le dijera a ella cómo ser hermosa. Miles de chicas creen que la belleza es algo exterior y realmente es algo interior", explica Kylie.

La joven modelo comprendió que "no estaba bien servir de modelo a chicas cristianas que viéndome pudiesen pensar que está bien pasearse en lencería delante de los hombres".

El próximo trabajo de Bisutti será con Jennifer López, así que no abandona un mundo en el que espera seguir triunfando. Pero sin los condicionamientos con los que se estrenó en el mundo de las celebridades.