Venezuela está atravesando una de sus peores crisis económicas y políticas que afecta a toda la población, y que lógicamente también sufre la Iglesia y los sacerdotes. Por eso, la Fundación Pontifica Ayuda a la Iglesia Necesitada ha lanzado una campaña para apoyarles: “Nos vemos en el deber de sostenerles para que no desfallezcan anímica y espiritualmente”, han explicado. Por eso, la campaña, además de oraciones para ellos y la paz en el país, solicita donativos a través del ofrecimiento de estipendios de Misas.
 
El Fondo Monetario Internacional estima que la inflación de este país en 2018 será del 13.000%, la más alta del mundo. Los sacerdotes venezolanos llevan ya muchos meses siendo apoyo de la población y soportando una situación crítica que tiene desolada a miles y miles de personas. Especialmente dramática es la situación de los sacerdotes de las periferias que apenas tienen ingresos para mantenerse. Y, de hecho, en los últimos meses han fallecido ya cuatro sacerdotes y diez se han visto obligados a abandonar el país por falta de medicinas necesarias para curar sus enfermedades.
 
Sin embargo, frente a la ola migratoria sin precedentes en el país, la gran mayoría de los pastores permanecen con su pueblo compartiendo sus desafíos y sufrimientos. Los sacerdotes y religiosas venezolanos están llevando a cabo un trabajo pastoral ingente, siempre al lado de las familias y del pueblo. Al sostener a los sacerdotes, explica Ayuda a la Iglesia Necesitada, “permitimos que la sociedad no pierda la esperanza y ayude a construir un país en paz, unidad y por el bien común”.
 
El cardenal Arzobispo de Caracas, monseñor Jorge Urosa, ha declarado recientemente que “desde la Conferencia Episcopal venezolana hemos levantado nuestra voz para denunciar esta emergencia social o crisis humanitaria que existe en el país”. “La gente ante el sufrimiento y sin encontrar una respuesta está descorazonada”, ha asegurado en declaraciones a Ayuda a la Iglesia Necesitada, “pero no debemos dejar de orar por nuestro país y anhelar una solución pacífica”.