Los ciudadanos de Hong Kong nunca han podido elegir en unas elecciones su gobierno ejecutivo ni su parlamento territorial: ni con los británicos, ni con la administración china desde 1997. Incluso hoy, el voto popular sólo decide la mitad del parlamento, y los miembros del poder ejecutivo los elige directamente una comisión china. 

En su mensaje navideño, el cardenal de Hong Kong, John Tong, aprovechó para retomar el tema en público, y dijo que él personalmente presentó en febrero y en septiembre la petición de sufragio universal al gobierno de Hong Kong.

“Además de pedir que se implemente el sufragio universal en la elección del Ejecutivo y de los legisladores, urgimos a las autoridades a mejorar las actuales políticas de vivienda, salud, educación y jubilación”, anuncia el cardenal en su mensaje navideño publicado en los boletines diocesanos.


En un territorio afectado por el envejecimiento, el cardenal defendió también “el matrimonio estable y la vida de familia en armonía, prerrequisitos para proteger el bienestar de la sociedad”.

El cardenal pidió políticas que ayuden a las familias a afrontar la crisis económica y cultural y especificó que la familia es la unidad de un hombre y una mujer, que busca el bien de los esposos pero también está “dirigida a la procreación y educación de los niños”, en respuesta a grupos que plantean el debate del matrimonio homosexual en el ex enclave británico.

Por último, el cardenal Tong, que cumple su primer año como pastor de la diócesis, que cuenta con unos 530.000 católicos, y recordó la alegría de la Pascua pasada cuando la Iglesia local recibió o bautizó 3.500 nuevos miembros, en su mayoría adultos.