Los obispos de Estados Unidos tienen claro cuáles son las principales medidas que debe tomar en cuanto tome posesión como presidente Donald Trump para preservar la libertad religiosa en el país.

En un artículo de opinión en Catholic News Agency, William Lori, arzobispo de Baltimore y presidente del Comité para la Libertad Religiosa de la Conferencia Episcopal de EEUU, enumera las normativas que debería derogar Trump y que fueron aprobadas en su día por Barack Obama. "Tiene la oportunidad de asegurar a las personas de todos los credos que pueden continuar su buen trabajo al servicio de las comunidades sin tener que violentar sus conciencias o enfrentarse a multas incapacitantes o demandas onerosas”, afirma el obispo.

A continuación el arzobispo Lori cita las normativas a eliminar para que “América siga siendo libre para servir”.

En primer lugar, pide a Trump la derogación de la Orden Ejecutiva 13672  que prohíbe a las instituciones que son contratadas o subcontratadas por el gobierno seleccionar a sus empleados según sus convicciones lo que impedía a organizaciones católicas pedir a sus empleados un testimonio que fuera acorde a la moral católica.


Los obispos confían en que Trump favorezca la libertad religiosa


En segundo lugar, el arzobispo de Baltimore exige al nuevo gobierno de Estados unidos que revoque las políticas impulsadas por Obama que imponían a los empresarios a contratar para sus empleados una cobertura de salud que incluyese fármacos abortivos o anticonceptivos.

Por ello, pidió una moratorio para que el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) deje de multar a aquellas instituciones católicas o particulares que hayan objetado a estas leyes.


En tercer lugar, William Lori pide que se ponga fin al conocido como “mandato transgénero” que imponía a los hospitales católicos a realizar operaciones de “reasignación de género”, lo cual ha provocado varias demandas contra centros católicos que se han negado a realizar tales intervenciones.

En este mismo punto, el prelado incidía en que se pusiera fin a la “guía” de la administración Obama que obliga a las escuelas a tratar a los estudiantes según su “sentido interno del género” y que ha desembocado en la gran polémica de los baños transgénero.

Y por último, el obispo estadounidense pedía que igualmente se eliminara el mandato de identidad de género en los albergues para personas excluidas, muchos de los cuales son gestionados por instituciones católicas. La normativa vigente obligaba a las mujeres a compartir baños, duchas y dormitorios con hombres que decían ser mujeres. “Las mujeres y las niñas no deberían tener que renunciar a su privacidad o seguridad cuando va a un refugio”, agregaba el prelado.