La Iglesia cada vez es más consciente de la necesidad de formar formadores. En un reciente mensaje* el Papa Francisco insiste en que “todo buen formador debe recibir asimismo una sólida formación.  Es necesario formar a los formadores”.  

 

 

 

 

  

 

Los temas de estudio abarcan el ámbito teológico, pedagógico, pastoral y organizativo. Son los siguientes:

 

  1. Principios conductores del proceso formativo
  2. La madurez humana del seminarista
  3. Desarrollo intelectual y formación académica