El otro día alguien me dijo algo inaudito, pero que cada vez es más común escuchar.
Hablábamos de un conocido que después de muchos años de matrimonio había dejado a su mujer por otra, con la que también se había casado, y el comentario fue:

“. .. eso (el adulterio) siempre ha existido; al menos ahora no se hace hipócritamente como antes…. en esto la verdad es que la sociedad ha avanzado.

¿Qué les parece?,  ¿son ustedes de la misma opinión?, ¿consideran correcta esta apreciación?

En mi opinión no puede estar más desorientado el comentario y se lo muestro con un cuadro que compara la situación actual con la que vivíamos hace… pongamos 50 años.
Y a ver si hay avance...

España hace 50 años                    

Se casa.
Si se lía con otra, sabe que es infiel.
Sabe que está engañando a su mujer y por ello se lo oculta.
La gente que se percata le tiene por adúltero
A pesar de todo, mantiene su matrimonio y vida de familia.
Guarda  las apariencias.
La sociedad (su entorno) juzga negativamente su infidelidad. 

España hoy

No se casa, “viven juntos“   y no es su esposa, es “su pareja”
Si se lía con otra no es infiel, tiene “una aventura”
No dice que sea un engaño, lo que dice es que “el amor se ha acabado”.
La gente no le considera adúltero, sino que “vive un nuevo amor”
Destruye su matrimonio y traiciona a los hijos, pero camuflado como una “separación civilizada en la que  quedan como amigos para evitar traumas”
 “Rehace” su vida. 
Y  la sociedad (su entorno) alaba su decisión pues “cada uno vive su vida y nadie es quien para juzgar”.

(*) El cuadro comparativo es aplicable tanto a hombre como a mujer, si bien yo lo pongo en masculino como en el caso que describo. 

Ya ven que estamos ante dos retratos de hipócritas, ambos pretenden pasar por buenos sin serlo, pero si me preguntan a cual prefiero,  me quedo con el primero. Parafraseando al clásico, al menos su hipocresía es esa  especie de homenaje que rinde  el vicio a la virtud.
La hipocresía del segundo me parece más redomada y es que, como dijo recientemente un gran historiador,  si no lo remediamos, el siglo XXI será recordado como el más hipócrita de los siglos. Esta es mi opinión.

¿Y la de usted?

Porthos