Venezuela vive una crisis política y social, pero sobre todo humanitaria. En estos momentos el 60% de los hogares del país se ve obligado a buscar alimento en la calle. El sueldo medio está en 5 dólares al mes, pero conseguir un cartón de huevos cuesta 3,5 dólares, la harina 1,1 o el arroz para una familia 1,6. Esta es la realidad a la que se enfrentan los venezolanos y a la que la Iglesia también intenta dar respuesta, gracias en buena medida a la asistencia de organizaciones como Ayuda a la Iglesia Necesitada.

Tony Pereira tiene 51 años, es chef de cocina internacional y vive en Venezuela. Su jornada de trabajo comienza a las siete de la mañana. Pero Tony se levanta todos los días a las cuatro de la madrugada para ir a la parroquia de San Sebastián en Maiquetía, en el Estado de Vargas. Lo primero que hace al entrar en la iglesia es arrodillarse ante el Santísimo. Luego entra en el patio y enciende los fuegos de una vieja cocina, y comienza a preparar un menú exclusivo para unos invitados muy especiales.

Es un menú exclusivo, no por lo exquisito de los ingredientes sino porque el condimento que más abunda es el cariño. La dedicación y la entrega que ponen Tony y sus ayudantes son cuantiosas, a pesar de que el resto de los ingredientes, aunque sencillos, son difíciles de conseguir en un país hundido en la miseria. Es un reto encontrar lo necesario pero el chef usa creatividad para que el menú sea variado. Hoy hay arroz con pollo. “Diez kilos de arroz y cuatro o cinco pollitos”, calcula Tony en voz alta.

¿Los invitados? Más de 150, entre niños y ancianos que acudirán, como cada día, al improvisado comedor en el patio interior de la parroquia para tomar la única comida caliente de la jornada. Muchos de ellos no probarían bocado si no acudiesen allí.  El padre Martín Vegas, que es el párroco, recibe repleto de alegría a los comensales.

Antes de entrar al comedor saluda a un muchachito vestido con una camisa azul, es Felipe, de once años, ojos grandes y sonrisa abierta. “Todos los días viene desde arriba del cerro con su padre en silla de ruedas. Luego vuelve a subirlo, ¿os imagináis el trabajo que es para un chico de su edad?”. Felipe se acerca al sacerdote: “Hoy mi padre no pudo venir, tiene fiebre, lo dejé solo en casa, ¿podría llevarle un cuenco con la comida?”.  El sacerdote asiente comprensivo: “Primero come tú algo, y luego te lo preparamos”. Tony se acerca también a saludarle: “Es un buen chico. Impresionante como cuida a su padre enfermo”.

Ver en los pobres el rostro de Cristo

Hombros anchos y manos firmes, a Tony, no le gusta mucho hablar de lo que hace, le gusta hablar de porqué lo hace: “porque veo en el rostro de cada uno de esos niños y ancianos el rostro de Cristo”.  Encima de su chaqueta de chef, inmaculadamente blanca, lleva una simple cruz de madera que lo dice todo. Se pone un poco triste cuando habla de la situación de su país, pero también reconoce que hay mucha gente buena que está ayudando.

Ayuda a la Iglesia Necesitada apoya varios proyectos en Venezuela para ayudar a las diócesis a financiar los comedores que hay en cientos de parroquias del país. En la diócesis de la Guaira, ACN ha donado once frigoríficos y una cocina. La fundación visitó varios de los comedores, entre otros el de la parroquia de San Sebastián, donde conoció a Tony, al padre Martín y al grupo de voluntarias de la parroquia.

Tony se considera un granito de mostaza en esa labor. En la entrada de la parroquia de San Sebastián hay un cartel que invita a los fieles a poner su “Gotita de Amor” como han bautizado Tony y los demás colaboradores a esta iniciativa pidiendo que cada uno traiga al comedor una “gotita” de algo que tenga en casa. Habla agradecido de Carmen, Berta o Ana las señoras que le ayudan en todo, las muchas que al mediodía vienen a “emplatar” y servir las comidas, agradece el gran apoyo de la diócesis de La Guaira.

Un verdadero Masterchef

Tony Pereira no recibirá ninguna estrella Michelín, a pesar de que supera cada día retos y dificultades dignas de premio. Sin duda, este cocinero de La Guaira se está ganando día a día el título de Masterchef porque realmente pone sabor a la vida de muchísimas personas. Junto a él, la Iglesia venezolana está sosteniendo a miles de personas que necesitan lo más básico como es el alimento. Unidos a ellos, Ayuda a la Iglesia Necesitada no abandona a los más necesitados y ayuda a Tony y todo su equipo para que no desistan en su misión.

Puede ayudar AQUÍ a los católicos de Venezuela en esta crisis humanitaria que vive el país a través de la campaña Yo contigo, Venezuela de Ayuda a la Iglesia Necesitada. Estos son algunos de los proyectos que se llevarán a cabo con estos fondos especiales: