El ataque perpetrado con un artefacto explosivo contra la sede de la Conferencia Episcopal Mexicana ha sido reivindicado por un grupo autodenominado “Comando Feminista Informal de Acción Antiautoritaria”.

A través de internet, este grupo ha asegurado que “después de medianoche, el 25 de julio de 2017 colocamos un artefacto explosivo hecho con dinamita, gas LP y butano en la sede de la Conferencia Episcopal Mexicana (…)".

"Ni Dios, ni amo"
"Ni Dios, ni amo; por cada tortura y asesinato en nombre de su Dios, por cada niño ultrajado, por los curas pederastas", aseguraba el mensaje de estas feministas radicales.

Según recoge Aciprensa, las autoridades afirman que sus peritos “determinaron que los daños que sufrieron ayer las instalaciones de la sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano fueron causados por la explosión de un artefacto de fabricación casera construido con un extintor, pólvora, cinta adhesiva y una mecha”.

“Derivado de lo anterior y por tratarse de un inmueble administrado por una asociación religiosa, la carpeta de investigación se enviará a la Procuraduría General de la República para que continúe con la investigación”, añadió desde su sitio web.

Los obispos piden tranquilidad
En declaraciones a la prensa mexicana, el portavoz de la Archidiócesis de México, el padre Hugo Valdemar, aclaró que es muy aventurado sacar conclusiones sobre los motivos por los que fue atacada la sede de los obispos.



“Es muy difícil poder sacar conclusiones, sobre todo si no tenemos una investigación seria al respecto, sería muy aventurado decirlo, lo que se capta es que la Iglesia está en la sociedad, y ésta ahora es víctima de la delincuencia y el Estado muestra una total ineptitud”, expresó al diario El Universal.

La Conferencia Episcopal no será un "bunker"
Por su parte, en conferencia de prensa realizada ayer 25, el Secretario General de la Conferencia Episcopal, Monseñor Alfonso Miranda Guardiola, aseguró que “no convertiremos el edificio administrativo sede de la Conferencia del Episcopado Mexicano en un bunker; los obispos y los sacerdotes seguiremos cumpliendo nuestra misión en todo el país”.

En ese sentido, dijo que los obispos hacen “llamado a la serenidad y a la construcción de la paz”. “Nos interesa seguir orando para alcanzar una vida digna en todo el país. Los sacerdotes no salimos a la calle acompañados de guardias, pero compartimos la preocupación de cualquier ciudadano de poder sufrir un robo o un acto violento, por lo que debemos actuar con prudencia y cautela”, señaló.