Ver a una persona conduciendo una bicicleta por la calle es normal. Pero para los ciudadanos de Pamplona, una de las ciudades más antiguas de Colombia, ver a una monja pedaleando por las calles ha resultado ser algo fuera de serie.

Ellas van en grupos de tres, montadas en bicicletas de tipo clásico, urbanas y femeninas. Tienen una canastita en el timón y una parrilla detrás donde llevan sus instrumentos y otros enseres. Un aditamento especial es un protector que impide que se les enrede el hábito con la cadena.

Las Hermanas Trovadoras de la Eucaristía son una de las congregaciones más jóvenes de Colombia. Su labor apostólica se inició en el año 2006, con la autorización de Mons. Gustavo Martínez Frías, entonces Arzobispo de Nueva Pamplona.

La mayor de las hermanas tiene 33 años y la menor tiene 22.

La hermana Isaura Barajas Pico, Vicaria de la comunidad, comentó a ACI Prensa que estas bicicletas son “una especie de ‘happening ’artístico que interviene en medio de la calle. A la gente le llama muchísimo la atención ver a una monjita en la ‘ticla’”.



“No pensamos que iban a llamar tanto la atención, las compramos inocentemente hace 8 meses. Usando algo tan sencillo como una bicicleta, la gente se acerca y nosotras les mostramos que Dios no solo está en las iglesias sino también sale al encuentro de ellos”, dijo la hermana.

Esta comunidad de religiosas jóvenes tiene un carisma muy especial. Su nombre “Trovadoras de la Eucaristía” hace referencia a los trovadores de la Edad Media que difundían obras artísticas y religiosas de pueblo en pueblo y que también entretenían a los reyes.

“Nosotras queremos ser esas trovadoras para Dios. Aquellas mujeres que por medio de su vida y su testimonio sean verdaderamente trovadoras de Dios”, manifestó la hermana Isaura.

El trabajo de evangelización de estas religiosas se sirve de las artes plásticas, la poesía, el teatro, la danza y la música. Tocan instrumentos como la bandola, el arpa, la guitarra y el piano. Con ellos animan misas, grupos de oración y otros eventos.



Siempre queremos hacer cosas que sean un poco fuera de lo común. Con ello queremos llamar la atención para mandar un mensaje de Dios”, comentó Barajas.

Las bicicletas calzan perfectamente con el objetivo de las religiosas. La hermana Isaura explicó a ACI Prensa que la madre superiora, Ángela Angarita González, propuso comprar las bicicletas porque quería contribuir con el cuidado del medio ambiente.

Esta decisión fue motivada por el mensaje del Papa Francisco en su última encíclica Laudato Si’ sobre el cuidado de la creación.

La hermana Ángela encontró en Internet una oferta de tres bicicletas por el precio de una. Las compraron y ahora las doce hermanas se turnan para utilizarlas, aunque dos de ellas no saben usarlas muy bien.

“Salimos a evangelizar lo que somos nosotros, somos un testimonio para la gente. Entonces eso de salir montando una bicicleta por unas cuadras, sonriendo quizá por el camino, ha hecho que la gente tenga una reacción muy positiva y que se quede en su corazón esa inquietud, que se digan: ‘¡qué chévere!’ y quieran seguir a Cristo”, afirmó la religiosa.

Las Hermanas Trovadoras de la Eucaristía han realizado misiones en varias partes de Colombia afectadas por la guerrilla y la violencia, sobre todo a las poblaciones en la frontera.



Asimismo, la deportación de los colombianos en la frontera con Venezuela y los tiroteos en esa zona también las han afectado porque varios de sus amigos y familiares viven ahí . Además, la superiora actual es venezolana.

“Nosotras llevamos alegría a los afligidos porque, como dijo el Papa Francisco, donde está el religioso hay alegría”, comentó a ACI Prensa la hermana Isaura Barajas.

“Estamos sacándole jugo a nuestra juventud para hacer como decía la Madre Teresa de este mundo un lugar mejor que cuando lo encontramos”, concluyó.