Religión en Libertad

Otro desafío de Trump a León XIV se suma a su malestar contra Meloni y el obispo Coakley responde

El distanciamiento del presidente estadounidense respecto a su compatriota Papa acrecienta un conflicto imprevisto.

Donald Trump, durante una rueda de prensa en la que expuso su opinión sobre la actitud de León XIV.ABC News (captura)

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A pesar de la relevancia mundial, mayoritariamente muy crítica, que ha tenido su primer mensaje contra León XIV, el presidente de Estados Unidos no ha dudado en lanzar una segunda requisitoria contra el Papa.

  • "Por favor, que alguien le diga al Papa León que Irán ha matado al menos a 42.000 inocentes completamente desarmados, que han protestado en los últimos dos meses, y que es absolutamente inaceptable que Irán tenga una bomba atómica. Gracias por vuestra atención a este asunto. ¡¡¡Estados Unidos ha vuelto!!!".

Así rezaba el mensaje de Donald Trump en su cuenta de Telegram a primera hora (europea) de este miércoles, insistiendo en su censura a la actitud pontificia contra sus iniciativas bélicas, que han perjudicado notablemente al régimen de Teherán. Y recordaba la cifra de las personas asesinadas por la dictadura en las recientes revueltas sociales contra ella.

Las consecuencias del mensaje de Trumpo están siendo muy graves para los apoyos de la opinión pública estadounidense, y en particular de la comunidad católica, a su presidente.

El Papa Robert Prevost no quiso atacar directamente a su compatriota cuando le preguntaron por ello en el vuelo que lo llevaba a Argelia, pero reiteró su criterio contra la guerra y a favor del diálogo entre las naciones y sus gobiernos.

En línea de mayor confrontación, Trump, también a requerimiento de los periodistas, reiteró su postura volviendo a censurar que el Vaticano rechace su batalla contra los mandatarios iraníes: "El Papa León XIV dijo cosas que están mal. Estaba en contra de lo que hago con respecto a Irán y no se puede tener un Irán nuclear. El Papa León XIV no estaría contento con el resultado final”. 

El vicepresidente J.D. Vance, católico y que va a publicar en breve un libro donde explica su conversión religiosa, apoyó asimismo al inquilino de la Casa Blanca: “Sería mejor que el Vaticano se ciñera a asuntos morales y dejara al presidente de Estados Unidos dictar la política exterior estadounidense”. 

Una de las reacciones que más han dolido a Trump ha sido la de la primer ministro de Italia, Giorgia Meloni, en dos sentidos.

  • Por un lado, declaró sin ambages: "Encuentro inaceptable las palabras del presidente Trump en relación al Santo Padre. El Papa es el jefe de la Iglesia católica y es justo y normal que invoque la paz y que condene toda forma de guerra".
  • Pero, además, esto ha coincidido con el rechazo del gobierno italiano a renovar automáticamente su acuerdo de defensa con el Estado de Israel, lo que obliga a una nueva negociación. Eso no implica que no acabe suscribiéndose otro, pero para Trump, que está interviniendo en Irán junto al ejecutivo de Benjamin Netanyahu, ha sido muy molesto.

Por ambos motivos, Trump no ha dudado en desmarcarse de Meloni y proclamar: "Pensaba que era valiente, pero me equivoqué". La critica no solo por este motivo, sino por su alejamiento de la alianza militar con Estados Unidos no respaldando a Washington en su actitud ante la OTAN ni a Tel Aviv en su actuación en Tierra Santa.

La presidenta de Fratelli d'Italia, el partido ganador de las elecciones de 2022 y que volverá a presentarse a las de 2027, no dudó así en desmarcarse de posiciones muy impopulares, y dijo con nitidez que se solidarizaba con León XIV, con quien mantiene una buena relación, tras el ataque de Trump: "Es más... Yo no me sentiría cómoda en una sociedad donde los líderes religiosos hiciesen lo que dicen los líderes políticos".

El caso es que una italiana, católica y hasta ahora potente aliada externa de Trump, coincide con un compatriota de éste, el presidente de la conferencia episcopal de Estados Unidos desde noviembre de 2025, Paul Coakley, arzobispo de Oklahoma City.

Se esperaba que monseñor Coakley se pronunciase ante un ataque tan directo como el de Trump, y efectivamente lo hizo horas después:

  • "Estoy descorazonado por que el presidente escogiese escribir palabras tan denigrantes sobre el Santo Padre. El Papa León no es su rival, ni el Papa es un político. Él es el Vicario de Cristo y habla desde la verdad del Evangelio y para el cuidado de las almas".

Con todo esto, se da así la circunstancia de que en el principal asunto que ocupa actualmente la política internacional, condicionando además la economía mundial por su impacto en el comercio en general y el de petróleo en particular, la opinión pública de los católicos se ve concernida de forma fundamental. Son tres no católicos los que dirigen las acciones (Trump, Netanyahu y el teórico líder iraní Mojtaba Jameneí), pero la influencia de católicos es decisiva, de Vance a Marco Rubio, pasando por Coakley o Meloni.

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