Tres nuevos curas «veinteañeros» rejuvenecen Orense, la diócesis más envejecida de España
Carlos Barreira y Francisco Blanco, ambos de 24 años, y Jaime Vales, de 25— fueron ordenados sacerdotes en el Seminario Mayor este sábado.
Carlos, Jaime y Fran charlan sobre su vocación.
La diócesis de Ourense vivió este sábado una jornada poco frecuente en un territorio tan marcado por el envejecimiento demográfico y la escasez de vocaciones. Faro de Vigo cuenta más datos.
Tres jóvenes —Carlos Barreira y Francisco Blanco, ambos de 24 años, y Jaime Vales, de 25— fueron ordenados sacerdotes en el Seminario Mayor. El templo se llenó de familiares, allegados y numerosos religiosos que quisieron acompañar a los nuevos curas en un día que la diócesis definió como «un momento de alegría y esperanza para toda la Iglesia local».
Una media muy alta
La incorporación de estos tres jóvenes supone un pequeño impulso para una diócesis que cuenta con 735 parroquias y solo 155 sacerdotes en activo, con una media de edad muy superior a la de la población general en la provincia más envejecida de España. Según los últimos datos, hay 230 sacerdotes registrados, pero uno de cada tres ya está retirado.
El 37,8% —87 religiosos— supera los 75 años; 46 tienen entre 76 y 85, y otros 41 han alcanzado edades aún más avanzadas, entre los 86 y los 95. En la franja de 66 a 75 años se sitúan 40 curas, más del triple de los que integran la nueva generación: solo 12 sacerdotes tienen entre 25 y 35 años. Con la llegada de Carlos, Fran y Jaime, este grupo crece ligeramente y contribuye a rebajar la media de edad del clero ourensano.
Minutos antes de la ceremonia, Carlos Barreira reconocía sentir "muchos nervios pero también mucha ilusión". Para él, la ordenación marca «el día culmen» de su formación y el inicio de "una etapa hermosísima de seguimiento de Cristo".
Nacido en Ourense y con raíces familiares en la comarca de Verín, asegura haber sentido "la llamada del Señor" desde joven. Antes de asumir responsabilidades parroquiales, completará los estudios de Filosofía en la Universidad de Navarra.
"Después volveré, a lo que me manden", afirma con naturalidad. Observa, además, un cierto dinamismo entre los creyentes: "Se ve un renacer entre los laicos; hoy hay más inquietudes que nunca y muchos jóvenes están encontrando la alegría en Cristo".
Jaime Vales, nacido en Lugo en el año 2000 pero criado en Ourense, explica que su vocación se forjó gracias al acompañamiento de otros sacerdotes. "Me empujó su ejemplo, sentirme acompañado por ellos en todo momento, saber que esta es la vocación a la que Dios me ha llamado".
Actualmente ejerce como formador en el Seminario Menor y considera que uno de los grandes retos es atraer a los jóvenes: "Es fundamental predicar con el ejemplo. No podemos decir una cosa y hacer otra. Deben vernos contentos, alegres, cercanos; importa el trato diario".
Francisco Blanco, natural de Verín y también de 24 años, sostiene que un sacerdote del siglo XXI debe ser "como lo ha sido siempre a lo largo de estos 2.000 años: preocupado por sus fieles, alejado de todo aquello que divida y fiel a la doctrina de la Iglesia".
Mientras continúa su formación, presta ayuda en una parroquia de Madrid, donde —asegura— la clave sigue siendo la misma: "Lo que funciona es lo de siempre: la eucaristía, la confesión, la adoración eucarística y la formación. Hacemos de lo de siempre algo bueno cada día".
Para él, la ordenación marca "un cambio serio, de verdad; ontológico". Cuando concluya su etapa formativa, regresará a Ourense para asumir las tareas pastorales que determine el obispado.
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La relevancia de esta triple ordenación no pasó desapercibida para José Ángel Feijóo Mirón, rector del Seminario, deán de la Catedral y delegado de Cáritas. Con décadas de experiencia en la diócesis, subraya la excepcionalidad del momento: "Incorporar tres nuevos sacerdotes no es fácil en estos tiempos".
Destaca, además, la entrega de los jóvenes: "Son chavales con muchas cualidades que han decidido entregar su vida a Dios. Es algo llamativo hoy, pero demuestra que Dios sigue llamando y transformando la vida de quienes son capaces de entregársela".