Religión en Libertad

Lo que pasó con el padre Guilherme en el homenaje a Francisco

El sacerdote portugués, que participó en la JMJ de Lisboa de 2023, protagonizó un techno-concierto en la Plaza de Mayo.

El padre Guilherme, durante su actuación en la Plaza de Mayo de Buenos Aires.Youtube (captura)

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Enseña Santo Tomás que el signo debe ser proporcionado a lo significado (Summa Theologica II-II, q. 81). No como exigencia meramente estética, sino ontológica: el modo de expresión participa del contenido del acto. No es accidental cómo se honra, porque el cómo comunica una visión de qué se honra.

El evento del padre Guilherme en Plaza de Mayo no es un acto litúrgico, y no debe juzgarse como tal. En el plano extralitúrgico rige la prudencia, no la rúbrica. Pero de ello no se sigue que cualquier forma sea igualmente adecuada.

  • Breve resumen del acto celebrado el sábado 18 de abril en la Plaza de Mayo de Buenos Aires, como homenaje techno a Francisco en su primer aniversario. Fue dirigido por el padre Guilherme.

La cuestión precisa no es de licitud sino de conveniencia. Y aquí conviene distinguir.

No es que el género musical sea intrínsecamente malo. Pero en muchas de sus formas dominantes, la lógica del evento (repetición rítmica, intensidad creciente, inmersión corporal) tiende a privilegiar el movimiento sensible. Y el fin sigue a la forma. No es un juicio moral sino una cuestión de adecuación entre forma y fin.

Puede concederse que el evento no pretende significar directamente una realidad espiritual, sino disponer hacia ella: una pre-evangelización, en la línea del impulso pastoral de Francisco mismo. 

Esto es legítimo

Pero aun en este nivel, lo que dispone configura una imagen de lo dispuesto. Y si la disposición opera principalmente bajo clave sensorial, existe el riesgo de que lo religioso sea recibido y retenido bajo esa misma clave.

Añade Tomás que el hábito dispone e inclina la potencia (Summa Theologica I-II, q. 49). Si este modo de acercamiento a lo sagrado se vuelve ordinario, el sujeto se habitúa a recibir lo religioso como experiencia de intensidad, más que como llamado a la inteligencia y la voluntad. 

Lo que fue disposición remota puede convertirse entonces en obstáculo próximo.

La Iglesia siempre encarnó el Evangelio en las culturas. Pero encarnar no es disolver. En todo ente compuesto hay materia (aquello que se recibe y permanece indeterminado) y forma (aquello que determina, ordena y da sentido). 

En este caso...

  • la materia es el lenguaje cultural del evento: el ritmo, la multitud, la experiencia sensible;
  • la forma es el contenido espiritual que se busca comunicar

Y en el orden del ser, la forma debe dominar la materia

El riesgo no está en emplear ese lenguaje cultural, sino en que ese lenguaje termine determinando la recepción del mensaje, en lugar de ser determinado por él.

Que la multitud salga habiendo participado de una experiencia intensa no es en sí problemático. La cuestión es si ha sido elevada hacia algo más. Si el signo no logra abrir a lo que trasciende la experiencia misma, queda cerrado sobre sí.

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