Un enorme regalo llamado Camino Neocatecumenal: fe y alegría en la Almudena por sus 60 años de vida
Religión en Libertad participa en la Eucaristía celebrada en la catedral de Madrid por el aniversario de una de las realidades eclesiales más fecundas.
Kiko expresó su alegría por la clausura diocesana del proceso de canonización de Carmen Hernández.
"¡Cuánto más tenemos que dar gracias al Señor!…", se escucha cantar en un inmenso círculo que gira sin parar, a personas de todas las edades, a una sola voz, a todo pulmón.
"Alabadlo con tambores y danzas, alabadlo con trompas y flautas, alabadlo con platillos sonoros, alabadlo con platillos vibrantes. Que todo ser que alienta alabe al Señor", le contesta otro, poco después, bajo la agradable noche de Madrid.
Más de 6.500 hermanos
Unas horas antes, cuando empieza a caer ya la tarde y los rayos del sol, oblicuos por el atardecer, despuntan en las mejillas de los reyes godos que ornamentan la Plaza de Oriente. Familias enteras, con uno o dos hijos, o tres o cuatro, o seis o siete, o más si cabe, comienzan a llegar.
Veteranos sacerdotes acompañan a los más noveles. Recién casados saludan a jóvenes solteros en busca de vocación. Religiosas, algún fraile, viudas, huérfanos, ancianos, hombres de edades medias, pequeñas e intermedias... y muchas gentes con fe, a las que, un día, un kerigma salvó de cometer una estupidez. Vidas transformadas que no dejan de dar gloria a Dios.
Los miembros del Camino a los pies de San Juan Pablo II.
Es sábado 30 de junio de 2026, festividad de San Fernando III y Santa Juana de Arco, y de la Santísima Trinidad, y de la Visitación de María a Isabel (que menciona el propio padre Mario en su intervención). Un "pueblo" llegado de muchos rincones de España, pero, sobre todo, de Madrid, canta, danza en fiesta, con júbilo, por los 60 años del Camino Neocatecumenal.
En el lugar exacto donde nació esta fecunda realidad eclesial, más de 6.500 hermanos se convierten por unas horas en la representación de las 138 naciones, 1.366 diócesis, 6.293 parroquias, 21.066 comunidades, 121 seminarios Redemptoris Mater, 1.900 seminaristas, 2.950 sacerdotes, 2.100 familias en misión –itinerantes y ad gentes–, y 90.000 catequistas que aporta hoy el Camino Neocatecumenal.
Antonio ha venido con su mujer y sus tres hijos desde Sevilla. Entró de joven al Camino y hoy está aquí para agradecer a Dios todo lo que ha hecho por él: "Tuve una adolescencia muy mala, con muchos problemas en casa, había adicciones, muchos pecados serios, estoy aquí porque una palabra me salvó, me rescató del abismo, cuando ya nada tenía sentido".
Algunos de los voluntarios del servicio de orden.
Raquel tiene 19 años y sabe lo que es sentirse alejada de Dios. "Entré al Camino porque mis padres también estaban, y porque tenía a mis amigos... pero, en estos años, de poder disfrutar de la belleza de la eucaristía, de la riqueza de la Palabra, de la comunión con los hermanos... todo ha cobrado un sentido nuevo, ahora me siento feliz, soy una elegida de Dios".
Pepe es de Madrid y tiene "muchísimos" nietos, más de treinta, "como las estrellas del cielo", dice cuando se le pregunta la cifra exacta. Entró de joven al Camino y asegura que "ya no estaría aquí" si no fuera por lo que recibió en sus primeras catequesis. "Antes de entrar en la Iglesia sentía un odio profundo hacia mi padre, le quería matar, y aquí fue donde escuché: 'amad a vuestros enemigos'. Descubrí que ese enemigo había sido yo para Cristo y que Él, a cambio, había entregado Su vida por mí".
En la eucaristía, presidida por el cardenal de Madrid, José Cobo, se cuentan hasta ocho obispos (el cardenal Rouco, el castrense, el de Alcalá, el auxiliar de Getafe, Reig Plá, el emérito del Callao...) y 130 sacerdotes más. "El Camino es un don especial que el Señor regaló a la Iglesia en los tiempos del Concilio Vaticano II", dice a ReL el arzobispo emérito de Madrid, Rouco Varela.
Participaron 8 obispos y 130 sacerdotes.
Por su parte, el titular de Alcalá de Henares, Antonio Prieto, comenta a este medio: "Hay que dar gracias hoy por el fruto que está dando. Este Camino ha adoptado el método del catecumenado tradicional de la Iglesia y lo propone a los fieles para valorar mejor la iniciación cristiana y poder así dar mucho fruto".
Ya en la celebración, Kiko Argüello, iniciador del Camino Neocatecumenal –junto a la Sierva de Dios Carmen Hernández–, es el primero en hablar: "En el Camino no hacemos nada sin el Papa y sin los obispos. Si el Camino se ha extendido tan portentosamente ha sido por el apoyo de todos los Papas, que lo han considerado como un don del Espíritu Santo para el bien de la Iglesia".
No caben todos
"Ha dicho la Virgen: Hay que hacer comunidades cristianas como la Sagrada Familia, eso significa que hay que hacer comunidades donde los cristianos lleguen a ser adultos, para poder cumplir su misión en un mundo secularizado, pagano. Recorriendo las tres fases de humildad, sencillez y alabanza, las tres etapas del itinerario Neocatecumenal, viviendo por etapas el bautismo, se llega a constituir una comunidad como Cuerpo de Cristo, donde el otro es Cristo", añade.
Kiko hace repaso también de la historia del Camino y expresa su alegría por la clausura diocesana del proceso de canonización de Carmen Hernández, que tendrá lugar el próximo martes 2 de junio en Madrid.
A esa hora, en las plazas adyacentes a la Catedral, la de San Juan Pablo II y la del Palacio Real, cientos de hermanos -entre ellos muchos jóvenes y familias– permanecen sentados en las sillas preparadas para seguir la celebración desde pantallas gigantes. Aunque comenzaba a las 20:00 h, desde las 17:00 ya había gente.
Argüello es el autor de la corona mistérica de la Almudena.
Antes de comenzar la eucaristía, muchos han aprovechado para rezar en la capilla dedicada al Camino en el interior de la Catedral, en la que se encuentra el icono original de la Virgen. Como preparación a la visita del Papa León XIV a Madrid, se ha cambiado la iluminación y se han dado algunos retoques a la pintura que la rodea.
Ya en la homilía, el cardenal Cobo recuerda los inicios "tan madrileños" del Camino Neocatecumenal "entre las chabolas de Palomeras Altas" donde "nació una experiencia que quiso anunciar que Jesucristo sigue saliendo al encuentro de cada persona, especialmente de quien se siente olvidado".
Puedes escuchar aquí la homilía del cardenal Cobo.
"Aquella semilla, al filo del concilio, fue acogida y discernida por la Iglesia de Madrid, gracias a la mirada de Casimiro Morcillo, que reconoció en ella una llamada del Espíritu para la evangelización de toda la Iglesia. Sesenta años después, damos gracias por la fidelidad de Dios, que sigue suscitando caminos nuevos para anunciar el Evangelio y llama a la Iglesia a afrontar los desafíos de cada época desde la Palabra de Dios, la vida litúrgica y la comunidad", añade.
Cobo anima también al Camino a seguir escuchando al Espíritu. "Con este camino emprendido necesitamos seguir dando pasos nuevos y creativos de integración en la pastoral diocesana desde cada una de las comunidades, presencias y parroquias. El contemplar este aniversario, el misterio de la Trinidad sugiere una llamada continua, una llamada a renovar y a examinar nuestras actitudes y modos de proceder respecto a la comunión eclesial en la marcha diaria de vuestras comunidades en esta Iglesia local", señala el cardenal.
«La Iglesia de Madrid y su obispo quiere agradecer al Camino Neocatecumenal su caminar evangelizador».
El @CardenalCobo ha dado gracias su vivencia de la comunidad en su 60 aniversario, a imagen de la Trinidad y su «revitalización del camino bautismal», al tiempo que ha… pic.twitter.com/seevkyZcSn
"Como recordaba el Santo Padre recientemente, es una llamada a vivir vuestra propia espiritualidad, vuestro carisma como un don del Espíritu, lejos de todo encerramiento, como constructores y testigos de la comunión, reflejo de la Trinidad en la comunión del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Una comunión que no es homologación ni desaparición de las diferencias, pero que evita toda división, enfrentamiento u oposición a lo diverso".
"Recordad siempre que la variedad de carismas que tiene origen en la libertad del Espíritu Santo tiene como finalidad la unidad del cuerpo eclesial. Los carismas no son propiedad exclusiva de quienes los reciben y ejercen, sino que están regalados para el bien común de todo el cuerpo que es la Iglesia. Los carismas fructifican y enriquecen al pueblo de Dios cuando están en comunión con los demás dones presentes en la vida de la Iglesia, nos decía el Papa León", destaca. Puedes leer la homilía completa en este enlace.
El Papa León XIV y el cardenal Kevil Farrel, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida, tampoco quieren perderse la celebración por los 60 años del Camino y envían unos mensajes de felicitación en los que animan a este carisma a continuar con su misión evangelizadora.
Familias enteras participaron de la eucaristía.
Pietro Parolin, secretario de Estado, afirma en nombre del Santo Padre que "la misión evangelizadora es tarea fundamental de toda la Iglesia, que con alegría y humildad, buscando la unidad de todos sus miembros y dócil a la acción del Espíritu Santo, se esfuerza por llevar a todos el don de la salvación".
El texto transmite su deseo de "que esta convicción sea una motivación para asumir esta labor misionera en favor de los hijos amados de Dios". Y concluye asegurando su oración y con la bendición en nombre del Pontífice.
También se ha unido a la Eucaristía a través de una carta el cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida. En sus palabras, cita al Camino Neocatecumenal entre los "ejemplos luminosos de vida cristiana y de renovación espiritual" que "España ha regalado a la Iglesia".
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De los humildes inicios en Vallecas, "han surgido muchos frutos: el acercamiento de muchas personas a la fe y a la Iglesia, innumerables conversiones, el nacimiento de familias cristianas, vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa, y la actividad misionera en numerosos países del mundo".
La celebración va llegando a su fin, y María Ascensión Romero –del Equipo Internacional del Camino- entrega como obsequio un icono de la Trinidad al cardenal de Madrid, éste, por su parte, agradece al Camino su labor con un feliz vaticinio: "Que podamos celebrar juntos 60 años más".